Facebook Twitter Google +1     Admin

BIZANCIO. EL NUDO DE LA HISTORIA

Santa Sofía

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Aya_sofya.jpg

 

No le solemos prestar verdadera atención, apretado como está entre el arte romano y el Románico y el Islam, pero Bizancio y su arte son el verdadero nudo de la historia que sirvió para recoger una tradición (la cla´sica), enriquecerla con el cristianismo y el lujo oriental y protegerla para que otros pueblos pudieran utilizarla.

Y es que con la creación de Constantinopla en el 330, se creó todo un polo de desarrollo cultural que bebió tanto de las fuentes romanas como de las helenísticas que fueron progresivamente adecuadas al cristianismo y enriquecidas por el sentido barroco de las culturas del medio y extremo oriente.

Esta situación se hizo aún más vital cuando la parte Occidental (Roma) fue invadida por los bárbaros en el siglo V. Bizancio quedó solo, en sus manos (y la de los posteriores monasterios medievales) quedó la cultura clásica y toda su idea del poder.

 

 

Cubierta en marfil de un libro bizantino

Tomada de http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/obras/9245.htm

 

A partir de entonces Bizancio sirvió de semilla para numerosas culturas.

Quizás la primera que reutilizó sus motivos y técnicas fue la musulmana, que la conoció tras la conquista en el siglo VII de Siria y Palestina. De ella tomarán la técnica de mosaicos, los capiteles trepanados, las formas de cúpula… Aún más, en el siglo X, bajo los califas abasíes, la Casa de la Sabiduría de Bagdad creada por Almansur fue un lugar en donde se tradujeron los manuscritos griegos bizantinos, extendiéndose por todo el Islam (En menor medida esto también se hizo en Al-Andalus, con califas como Abderramán II, Abderramán III y Al-Hakem II, protectores de las artes y grandes interesados por la cultura clásica).

Todo este enorme legado bibliográfico será fundamental para la Europa de la Baja Edad Media. Gracias a las traducciones que realizaron la Escuela de Traductores de Toledo patrocinada por Alfonso X (y en menor medida Siracusa, en Silicia) el mundo clásico, y especial Aristóteles estuvo al alcance de los eruditos europeos (Santo Tomás en especial), sirviendo como base para la creación del pensamiento escolástico que renovó la cultura medieval y entroncó directamente con Bizancio.

 

 

Manuscrito bizantino siglo XII

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_griega

 

Varios siglos después Bizancio fue, de nuevo, esencial, para la cultura occidental. A partir del siglo XIV y con más intensidad a principios del XV, muchos sabios bizantinos se vieron obligados a emigrar ante la presión turca que terminará tomando Constantinopla en en 1453. La mayoría de ellos, de idioma griego, se refugiaron en Italia, dando un nuevo empuje a esta lengua clásica y trayendo consigo multitud de libros clásicos. En estos momentos en Italia se viviía un movimiento humanista que pretendía renovar la cultura y las artes denominado Humanismo que nos conducirá directamente al Renacimiento. En él estas aportaciones bizantinas serán decisivas, inspirando tanto a literatos (Dante, Petrarca) como a las academias (como la neoplatónica de Lorenzo de Medici en la que destacaron figuras como Ficino, Pico della Mirandola, Botticelli, el joven Miguel Ángel…)

 

Pero la influencia de bizancio aún será más fecunda en el campo de las artes. Los iconos y mosaicos serán uno de los referentes directos de la pintura románica, así como algunas formas constructivas (uso de la cúpula, pechina, segundo piso o tribuna…) lo serán para la arquitectura gracias al estudio de una de sus obras más eminentes, San Marcos de Venecia.

 

 

San Marcos de Venecia

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_San_Marcos#Enlaces_externos

 

Pero no sólo el románico, sino también el gótico estará en deuda con bizancio. Cuando a partir del siglo XII comiencen las grandes expediciones militares europeas para reconquistar los Santos Lugares (las famosas cruzadas). En estas expediciones se redescubrieron muchas arquitecturas bizantinas posteriores a San Marcos, muy diáfanas y llenas de una maravillosa luz que serán el origen (al menos conceptual) del gótico. Curiosamente San Bernardo de Claravaux será, a la vez, patrocinador de cruzadas y creador de una nueva arquitectura (la cirtenciense) de la que evolucionará el gótico.

 

 

Tribuna de Santa Irene.

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Byzantine_architecture

 

Pero si aún queremos más, muchas de las iconografías medievales vendrán directamente de las bizantinas, alguna tan famosas como la Virgen como trono de Dios (Kiriotissa) románica, la virgen blanca gótica o, en Italia, la Maestá, la Virgen con niños y santos, que serán utilizadas durante todo el trecento (siglo XCIV) por pintores tan importantes como Simone Martini o Giotto.

 

 

Maestá de Duccio (Trecento). Siena. Desde los modelos bizantinos de iconos de Virgen con Niño y Santos, aún con sus fondos dorados característicos

 

Vicente Camarasa

Comentarios > Ir a formulario

sdelbiombo

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris