Facebook Twitter Google +1     Admin

EL ISLAM. LA CIVILIZACIÓN DEL AGUA (4). LOS HAMMANES O BAÑOS ÁRABES

 Por favor, antes de empezar a leed echad un vistazo a esta pequeña recreación de los hamman islámicos

 

El hammam o baño árabe es una de las costumbres que mejor nos pueden acercar a ciertos aspectos del pensamiento islámico, que es mucho más que el rezo o la mezquita.

Como sabéis la limpieza era (frente a otras sociedades de la época!!!!!) algo indispensable para un musulmán que todos los días, y antes de los cinco rezos preceptivos, debía realizar unas abluciones o limpiezas rituales (de los brazos hasta los codos, los pies, la cara y el pelo). Era una forma (real pero también simbólica) de presentarse limpio ante la divinidad.

 

Esta costumbre hizo que en las mezquitas se colocaran grandes fuentes en los patios (shan) de las mezquitas, y que aparecieran en sus cercanías baños o hammam.

Para su construcción tomaron el modelo de las termas romanas, con varias habitaciones (caliente, templada y fría) y un sistema de calefacción bajo el suelo (el famoso hipocausto romano) que movía el aire caliente procedente desde un horno

 

 

Hammam. Marrakesch

 

Arquitectónicamente las soluciones son las típicas del arte islámico (columnas con capitel corintio o trepanado, arcos de herradura o apuntados, bóvedas de cañón, esquifadas, cúpulas…) Quizás su elemento más característico sean estas ventanas estrelladas o circulares (lucernas) que se abren en sus techos.

 

 

Su función es doble. Por una parte servían para hacer salir el vapor sobrante pudiendo abrir a voluntad el cristal que las cubría

 

 

La segunda función era mucho más estética. Los vidrios que los cubrían solían ser coloreados y por ellos entraba la luz que se iba moviendo a lo largo del día.

El efecto debía ser verdaderamente deslumbrante. Haces de luces que recorrían el ambiente vaporoso llenándolo de color para (de nuevo) crear un gran canto a los sentidos.

El sonido del agua borboteando en las fuentes y albercas, la humedad y el calor que se siente en la piel, el olor de los pebeteros con incienso y aromas de hierbas mediterráneas, la luz filtrada y rebotada en el agua, en las paredes de azulejos… Todo conducía a un mundo hedonista en donde los sentidos gozaban en cada instante y, como afirma Lomba, era una forma de acercarse a la divinidad por medio de la saturación de los sentidos, comprender a partir de las maravillas del mundo que remiten a su Creador.

 

Al contrario de la que impondrá el Cristianismo y más tarde el Catolicismo o el Protestantismo, el Islam no condena a los sentidos o al cuerpo, sino que lo utiliza como parte del ser humano para acercarse a su dios, sin condenar el concepto de placer que es natural al cuerpo humano.

Curiosamente, en los últimos años se están comenzando a recuperar estas ideas. Un grupo empresarial español está iniciando una campaña de construcción de hammams al modo andalusí en ciudades como Córdoba, Granada, Madrid, recuperando sus sensaciones en medio de la moda de los balnearios y spa. Una experiencia sumamente interesante de experimentar, tanto a nivel histórico como estético y sensorial Lo puedes ver en http://www.hammamspain.com

.

 

 PARA VER TODOS LOS ARTÍCULOS DEL ISLAM, LA CIVILIZACIÓN DEL AGUA

 

Imágenes y texto:

 Vicente Camarasa

15/12/2009 08:04. sdelbiombo #. Al Andalus

Comentarios > Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris