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Análisis y comentario de las Tres Gracias. Rubens

La pintura que se nos presenta es de carácter mitológico, ya que nos cuenta el mito de las 3 gracias. En ella se pueden diferenciar a las hijas de Zeus y la ninfa Eurinome. Éstas presidían los banquetes, danzas y todas las actividades placenteras. Además podemos reconocer a un personaje real en esta pintura, la gracia más situada a la izquierda es su amante y segunda esposa Helena Fourment. La finalidad de esta pintura es propagandística como es usual en la época.

 El soporte de esta pintura es el lienzo y su técnica es el óleo donde se emplea el aceite como aglutinante. La pincelada suelta es muy visible.

La composición es simétrica donde la gracia del medio actúa como eje central , creando una composición triangular llena de múltiples curvas, lo que crea un mayor dinamismo en la escena.

 La luz naturalista incide mucho sobre los cuerpos, creando figuras resplandecientes, muy iluminadas y llenas de luz, lo que hace destacar a las figuras sobre el fondo. Además, la luz matiza bien el volumen de los cuerpos.

En el espacio se puede observar un paisaje con perspectiva aérea o sfumato.

Las figuras son realistas ya que intentan imitar la realidad y los cánones de belleza del período, es un canon opulento voluminoso muy alejado de la armonía clásica. Se encuentran en una postura bastante estable para el período en el que fue pintada, pero está presente la expresividad y la relación que existe entre los personajes. Las texturas se pueden ver principalmente en los cuerpos de las gracias o en el paisaje.

Comentario

La obra que se nos presenta es Las tres gracias de Rubens.

Esta obra pertenece al período barroco, más concretamente a la pintura de los Países Bajos. Esto es visible en la función propagandística tan característica del Barroco para dar la sensación de aparentar, la poca idealización de las figuras mostrando un canon opulento, el movimiento que provocan las numerosas líneas curvas o el propio color y el tratamiento emocional del tema. También podemos reconocer los rasgos barrocos en la composición tan exuberante.

Los principales comitentes de esta obra son una nueva clase social, el rey y la nobleza cortesana que encargarán estos cuadros para mostrar su poder económico.

Rubens cogerá numerosas influencias de otros autores como Bernini en la forma de componer, de Caravaggio en su interés por las texturas, de Miguel Ángel la forma serpentinata, el canon ensanchado… o de la pintura veneciana el interés por la naturaleza y por la pincelada suelta. Servirá como influencia de las futuras obras del Barroco y en autores como Rembrandt o en el barroco español.

Nerea Viejo, 2º Bach. IES Los Olivos en Mejorada del Campo

 

TODOS NUESTROS POST SOBRE RUBENS

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24/03/2017 18:58. sdelbiombo #. Barroco Holanda y Flandes No hay comentarios. Comentar.

Análisis y comentario. RONDA NOCTURNA. REMBRANDT.

Tema. El cuadro se inserta dentro del género del retrato corporativo, tan característico de la escuela holandesa del XVII, que responde así a una peculiar situación social y política en donde la burguesía tiene un fuerte poder (frente a la nobleza e iglesia en los países católicos), convirtiéndose en comitente.

Concretamente, representa a la compañía de milicianos comandada por el capitán Franz Banning Cocq, celebrando la visita de María de Médicis, viuda de Enrique IV de Francia, a la ciudad de Amsterdam.

 Composición. La obra está tratada de una forma particularmente dinámica, representando un gran número de personajes (en los que se evita las poses demasiadas estudiadas) saliendo de una callejuela en el momento de iniciar la marcha. El grupo aparece así, en medio de la noche, como sorprendido bruscamente por la cámara fotográfica.

La composición resulta extremadamente viva gracias al movimiento y actitudes diversas de las figuras (una toca el tambor, otra sujeta la bandera, dos limpian sus arcabuces, una niña corre entre el grupo...) y la yuxtaposición de planos y personajes que, eliminando toda jerarquía, busca expresar el movimiento del instante y la sensación de grupo

Réplica en relieve de bronce en donde se puede comprender mejor la composición y la construcción del espacio


Esta confusión y dinamismo, sin embargo, tan sólo es aparente. Si se mira con atención se puede observar una cuidada distribución de las masas en torno a las dos figuras principales que, fuertemente iluminadas, forman el centro del cuadro. En torno a ellas, ocupando un plano más lejano y oscuro, se abren dos grupos compuestos en forma semicircular que abren espacios vacíos a sus lados, subrayando su importancia.


Por lo demás, la obra se estructura en torno a dos ejes. El horizontal está determinado por un telón de figuras que cierran el espacio inferior, mientras que el vertical determina la posición del capitán. A ellos se unen, animando la escena, las diagonales marcadas por la larga lanza de la derecha y el asta de la bandera que tiene continuación en el bastón del capitán. Ambas líneas se cruzan en la niña, fuerte y extrañamente iluminada que, según algunos autores, podría ser la aparición casi fantasmal de Saskia, esposa del pintor fallecida ese mismo año, que porta un gallo, emblema de la compañía.


Pincelada. Como es habitual de la época y el autor la pincelada, heredada desde la escuela veneciana, es suelta, con gran riqueza de empastes (distintos según las zonas) y gusto por el tratamiento de las texturas. Aplicada a base de manchas la técnica define las formas sin recurrir al dibujo, buscando una unificación entre las cosas y los personajes con su entorno, difuminando los contornos.

El color. Toda la obra se desarrolla en tonos cálidos a base de ocres y tierras animados por los tonos rojos del echarpe que fijan la visión del espectador en la persona del capitán, destacando sobre su ropa negra, y los blancos dorados (tan típicos del autor) haciendo ecos a sus lados. En torno a esta zona de mayor cromatismo, surgiendo de la penumbra, aparecen pequeños puntos cálidos en las distintas caras y manos de la muchedumbre, como una especie de constelación que girara, tumultuosa, a su alrededor.


La luz. Básicamente proviene de la parte izquierda y resulta fundamental como modeladora de las figuras y sus colores, dando una sensación de cierta teatralidad, tan típica de la época. Gracias a ella se nos destacan personajes y gestos que surgen de la penumbra, tal y como ya hacía Caravaggio, que tanto influyó en el autor. Sin embargo, en Rembrandt, esta luz resulta menos tajante que en el italiano, añadiéndole unos valores atmosféricos que unifican la escena y la humanizan, creando un verdadero espacio misterioso desde el que emergen los personajes de una manera efímera, como imágenes fugaces que forman parte propia del ambiente.


Por otra parte, como ya se dijo, la luz es la verdadera constructora en su estilo, potenciando las sensaciones de movimiento y dinamismo del grupo al mostrarnos sus múltiples gestos y ademanes que la propia penumbra subraya. Genera, además, el espacio, guiándonos por él gracias a estallidos luminosos que nos introducen en el lienzo (como la figura de la niña, en segundo plano y fuertemente iluminada) o nos lo comunican hacia el exterior (brazo del capitán extendido hacia nosotros y a la vez incluido en el cuadro gracias a su nítida sombra sobre el traje de su acompañante). Por último, el tratamiento lumínico de la obra consigue crear una sensación de conjunto que, sin omitir la individualización de los personajes, unifica todo el ambiente consiguiendo un efecto total a la vez que cotidiano.

 

El espacio. La sensación producida por el cuadro, desarrollado en la calle, se pone en relación con el espectador, haciendo penetrar su espacio gracias a la acentuación del movimiento dentro-fuera que arranca desde las tinieblas del fondo y culmina en la mano extendida del capitán que invade nuestro espacio uniéndolo al del lienzo por la sombra proyectada sobre la ropa de su lugarteniente.

Esta preocupación por lo espacial y su relación con el espectador es típica del Barroco y, con distintos medios, podría observarse también en un cuadro contemporáneo de la Ronda, como sería las Meninas.

Personajes

Ya analizados anteriormente, destacan por su realismo, naturalidad, dinamismo y trabajo de las texturas.

 

COMENTARIO.

 Esta obra es el perfecto ejemplo de lo que significó el estilo del Rembrandt maduro, pleno de facultades, que utiliza todos sus medios técnicos para conseguir una imagen potente y perturbadora que va más allá del puro encargo recibido.

Entre sus mayores logros destaca la luz, bajo cuya dirección se organiza composición y cromatismo. Las sucesivas capas de barniz que se aplicaron con posterioridad para proteger la obra han formado una pátina, oscurecida por el paso del tiempo, sobre la superficie de la obra que debió ser más clara o, al menos, más visible, haciendo apreciable la arquitectura del fondo, lo cual redundaría en favor de una estructura más estable y un espacio más concreto, cerrado por este telón de piedra, en donde la multitud y sus movimientos sería aún más intensos, potenciando la sensación de escenografía tumultuosa generada a través de los múltiples recorridos que el espectador puede realizar por el laberinto de personajes que ocupan el espacio y lo animan con sus gestos y direcciones contrarias.

Esta última característica redunda en su ya citada sensación de cotidianeidad, de escena sorprendida en pleno desarrollo que se expone como un instante atrapado y separado del tiempo, tal y como era habitual en el barroco, al igual que el tratamiento de la luz, del espacio continuo y degradado en profundidad o el ansia de realismo y las composiciones movidas por diagonales y ademanes de los personajes.

Todas estas características, tras un periodo de oscuridad y silencio que sucedería a la obra de Rembrandt desde la mitad de siglo, cautivarán a pintores posteriores como Goya (sobre todo a través de su grabados), románticos como Delacroix o, ya en el siglo XX, al propio Picasso, que siempre asimilará la figura de Rembrandt con la del pintor por antonomasia, dedicándole numerosas obras en los años últimos de su vida, cuando su labor se volvió sobre la propia pintura y reinterpretó (enfrentándose a ellos) a autores consagrados, como Rembrandt o Velázquez.

 

 

04/02/2017 12:07. sdelbiombo #. Barroco Holanda y Flandes No hay comentarios. Comentar.

UN PLANO INTERACTIVO DE LA ALHAMBRA

12/11/2016 20:11. sdelbiombo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

HUIDA A EGIPTO. GIOTTO

22/10/2016 18:48. sdelbiombo #. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LA FACHADA OCCIDENTAL DE LA CATEDRAL DE REIMS

-Análisis:

La fachada a analizar tiene una fuerte tendencia a la verticalidad y está compuesta por tres pisos los cuales contienen unas puertas de acceso, un rosetón enmarcado con un arco apuntado, una galería en la que también se encuentra la tribuna y por último dos torres al que le faltan las agujas caladas.

Esta fachada esta construida con la técnica llamada sillería cuyos componentes (sillares) están perfectamente cortados y cada elemento apreciable nos remiten al gótico. Los arcos que posee son apuntados, algunos rematados con gabletes, componentes totalmente decorativos propios de este estilo; también posee un rosetón, contrafuertes y pináculos.

Debido a la gran cantidad de vidrieras que contiene, se puede decir que el vano predomina sobre el muro.

En su decoración se puede ver de manera más clara que es esta fachada es de arquitectura gótica ya que contiene arcos ciegos, tracerías con trifolios y tetrafolios y numerosas vidrieras. Pero eso no es todo sino que todos estos elementos están también acompañados de esculturas en la galería y en las jambas de las puertas.

En cuanto a la luz, la fachada es bastante articulada y la luz tendrá una influencia importantísima en el interior por la multitud de vidrieras de las que consta la construcción. 

Gracias a la composición de la fachada podemos saber que en el interior nos encontraremos con una planta longitudinal dividida en tres naves cuyo crucero será coronado con un cimborrio.

Y por último en cuanto al entorno que la rodea, cabe destacar que es una arquitectura que por su altura ya predomina sobre los edificios que la rodean por lo que es una construcción que se convierte en un símbolo visual de la ciudad.

 

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-Comentario:

La fachada en H o normanda ya nos informa de que nos encontramos ante una arquitectura de origen gótico, al igual que su verticalidad o los elementos constructivos que posee, aunque este modelo propiamente dicho tiene como antecedente el Románico normando.

Además por su modo de construcción la podemos clasificar en una etapa concreta del arte gótico, la cual sería el gótico clásico pero con presencia de algunos elementos que indican que también fue realizada en la siguiente época, la flamígera.

De la época clásica podemos apreciar los arcos y las tracerías con tetrafolios mientras que en las partes altas de la fachada se ve una decoración más ornamentada, algo propio del gótico flamígero, de hecho las torres serían terminadas con dos agujas caladas pero éstas no se llegaron a construir.

Este estilo surge a finales del siglo XII con el cambio ideológico, económico y social que se produce en la época, ya que surge la burguesía, comerciantes enriquecidos por el comercio y la artesania (gremios) que serán los nuevos comitentes y los mayores promotores del arte urbano centrándose sobretodo en las catedrales.

Estos burgueses pedirán un arte distinto al que se dio en los siglos anteriores, concretamente en la etapa del arte románico. En el ámbito religioso ya no se busca someter a los fieles y buscar su obediencia a través del miedo (control ideológico) sino que ahora se busca atraerlos de manera positiva, a través de los sentimientos.

La arquitectura más importante en estos siglos será la catedral, edificio que será el centro en el que toda la ciudad se volcará ya que su construcción puede durar siglos enteros. Lo que destaca es la importancia que se le da a la luz ya que se le considera divina y algo necesario, por ello estos edificios constarán de una gran cantidad de vidrieras, lo que hará que también se tengan que desviar los pesos. 

El mismo estilo tendrá una evolución a lo largo del tiempo, desde su primer estilo que es el protogótico del siglo XII, pasando por el clásico (s. XIII) con obras como la catedral de León, el marienista (s.XIV) con obras como la catedral de Burgos y por último el flamígero y más recargado en adornos. (s.XV) con obras como San Juan de los Reyes. Este último estilo acabará siendo sustituido por el Renacimiento. 

Nerea Sánchez. 2º Bachillerato.  IES Los Olivos en Mejorada del Campo

 PARTES DE UNA FACHADA GÓTICA

Imágenes tomadas de wikipedia

Catedral de León

Catedral de Notre Dame. París

Catedral de Burgos


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12/10/2016 13:42. sdelbiombo #. GÓTICO No hay comentarios. Comentar.

EL PUENTE DE ALCÁNTARA

.Realizado a principios del siglo I d C como parte de la calzada de la Vía de la Plata de la región Lusitana por Cayo Julio Lacer

Formado por arcos de medio punto que apoyan en grandes pilares sin aliviaderos ni cuñas para cortar la corriente

.En su centro (reconstruido) se alza un arco del triunfo

Como forma de decoración las partes altas se encuentran almohadiladas

02/10/2016 17:42. sdelbiombo #. Arte romano No hay comentarios. Comentar.

PINCELADAS SOBRE CONSTABLE

Parece mentira que una obra como la de Constable, tan fiel siempre a sí misma, sea tan compleja de analizar.

Por ello, más que un estudio, vamos a intentar dar unas pinceladas (las que caracterizaron su estilo) sobre su obra.

El carro de heno

En la formación de su pintura (eminentemente paisajística) confluyen dos grandes herencias.

Por una parte nos encontramos la herencia pictórica. En su obra hay constantes sugestiones de Gainsborough en sus escenarios vaporosos, de la pintura holandesa (especialmente los Ruysdael) a la hora de encuadrar las escenas o utilizar los reflejos, o de la italiana de Lorrena en alguna de sus obras, en donde la paleta vira, de los tradicionales grises y verdes a colores más dorados.

Catedral de Salisbury

Junto a toda esta cultura visual existe otra herencia puramente emocional. Constable trabajará una y otra vez sobre los mismos paisajes, aquellos con los que sentía vinculado emocionalmente: Suffolk y Essex, donde creció; Middlesex, donde vivió la segunda mitad de su vida; o Wiltshire.


Eran paisajes sentidos profundamente, casi una biografía, en donde la Naturaleza (al contrario de lo que veíamos en Friedrich) es una naturaleza profundamente humanizada, en donde en muchas ocasiones hay un canto a la vida sencilla y dura de los campesinos (una carreta que vadea un río, un operario  moviendo la esclusa...)

La esclusa

Técnicamente es la percepción de la luz en sus múltiples matices su principal interés, con una importancia enorme tanto del cielo como de los reflejos (una herencia holandesa).

Para ello utiliza una pincelada sumamente dividida que se va agolpando sobre el lienzo en pequeños toques hasta llegar a la vibración lumínica (que Corot imitará)

Realmente su amor más que al paisaje fue a la luz y a los cambios atmosféricos que llegó a registrar con sus pinturas de nubes


En su última etapa su estilo  evolucionó a unas formas mucho más libres en donde la pincelada llega a tener una presencia tan brutal que casi pueden verse como cuadros pre-abstractos

Río Stour

Detalle de la pincelada

Su estilo no siguió las modas continentales y tanto lo podemos encuadrar en el romanticismo (con su gusto por lo pintoresco) como con el realismo.

Lo cierto es que influyó decisivamente en múltiples autores como Turner, Delacroix, Courbet, Corot, Escuela de Barbizon.

 

Imágenes tomadas de wikipedia

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28/07/2016 19:05. sdelbiombo #. Romanticismo No hay comentarios. Comentar.


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