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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Siglo XVIII. ROCOCÓ Y NEOCLASICISMO.

Análisis y comentario de la GRAN ODALISCA. INGRES

Tomado de wikipedia

Nos encontramos con la imagen de una mujer desnuda tocada por turbante dentro de un escenario de lujosas telas y otros objetos de carácter orientalizante, como el abanico de plumas de pavo real que porta en uno de sus manos. En resumen, se trata de una odalisca, un miembro del haren de algún poderoso sultán, tal como gustaba imaginarlo la imaginación romántica del XIX.

 

Técnicamente se trata de óleo sobre lienzo, con un tratamiento tan sutil de la pincelada que la deja oculta, dándonos una factura lisa.

La composición se articula por medio de una suave curva o diagonal que arranca desde el ángulo superior izquierdo, contrapesándose con el gran cortinaje de la derecha que en sus pliegues cogidos por la mano crean una diagonal contraria y hace que se cree un semicírculo en el centro del cuadro al que se dirige nuestra atención. De esta manera se consigue una movilidad (que potenciará la sensualidad de la figura) serena, sin los excesos del barroco (aún presente pero ya superado por la depuración neoclásica)

En la obra predomina la línea sobre el color, especialmente en la definición de los perfiles y detalles, aunque en las carnaciones de la mujer o las telas podemos observar un uso exquisito de las veladuras y las degradaciones cromáticas.

El pintor juega a contraponer las gamas cálidas (y por tanto sensuales, como ya había hecho Tiziano) a las telas frías y de menor luminosidad que la envuelven sin quitarle protagonismo.

La luz es suave e incide directamente sobre el modelo, dejando en penumbra el fondo. Además de buscar efectos volumétricos que  busca junto al color le sirve para destacar las distintas texturas, en especial las encarnaciones.

En cuanto al espacio se encuentra muy reducido para no disipar la atención del espectador, y sólo podemos señalar algunos trucos para crear un primer plano anterior a la figura (con las telas del ángulo inferior izquierdo), así como la tela de la derecha que cierra la perspectiva.

Tomado de arel arte

Por último la figura presenta, en una primera mirada, una perfecta armonía anatómica que un examen más calmado veríamos que es por completo falsa. Ni la posición es tan relajada como parece (ver la pierna que se dobla en un escorzo realmente forzado, con lejanos ecos de los ignudi miguelangelescos de la Sixtina), ni la figura es verdaderamente posible, existiendo puntos de vista imposibles, como el pie extendido o la curvatura de la espalda.

Lo que destaca especialmente en la figura es su conseguida serenidad y sensualidad calmada, con un fuerte grado de idealización y un gusto por la expresión de las distintas texturas que inciden aún más en el carácter sensual de la escena.

 COMENTARIO

Tanto el tema como ciertas cuestiones formales (importancia del dibujo, uso del color, anomalías anatómicas) nos llevan indefectiblemente a la obra de Ingres, pintor francés que trabajó en un estilo personal en el que se integraba el romanticismo de los temas y el color, con la perfección formal del Neoclasicismo.

Su formación académica es evidente en la obra, así como todas las influencias recibidas en el preceptivo viaje a Italia que todo buen piuntor debía realizar casi ya desde el siglo XVII. De esta manera, esta Gran Odalisca es heredera de las Venus de Giorgione y Tiziano (Dresde, Urbino) tanto en su postura como en su sensualidad. También es reconocible la influencia de Miguel Angel (ya citada) o la de Rafael a la hora de construir el perfil del rostro en tres cuartos, con una idealización y belleza formal que nos trae a la memoria obras como la Fornarina.

Sin embargo, a todo este bagaje italiano clásico, Ingres le añade el perfecto dominio del dibujo (en gran parte heredado de su maestro, David, y una y otra vez practicado en la copia de mármoles antiguos). Gracias a él puede efectuar todo ese tipo de correcciones anatómicas y de cambio de punto de vista, integrándolas sin ningún tipo de violencia a través del control de la línea que un siglo después tanto atraería a Picasso durante su periodo llamado ingresco (Retrato de Apollinaire) o a Matisse, que llevará hasta el límite el poder expresivo del dibujo en sus Mujeres azules.

Picasso. Suite Vollard

Tomado de http://www.diariamenteneuquen.com.ar/2011/11/30/el-picasso-que-vio-neuquen/

Y es que Ingres, en un intento de llegar a la armonía absoluta llega a romper el precepto más sagrado del clasicismo (la proporción humana)  para llegar a crear ritmos lineales que se aproximan mucho más de lo que nos podría parecer a las vanguardias históricas en el sentido de su reconstrucción de la realidad ya no como copia sino como traslación del mundo al lienzo por medio de formas estrictamente pictóricas (línea, color…).

  Estas características son aún más visibles en su obra más tardía, como El Baño Turco, en donde los cuerpos desnudos de las mujeres se deforman sin piedad para adaptarse al formato circular de tondo clásico.

Tomado de http://museodelarte.blogspot.com.es/2010/02/el-bano-turco-turkish-bath-jean.html

Por otra parte, no deberíamos olvidar que la compleja figura de Ingres, técnicamente neoclásica, tiene también una clara faceta romántica, que es especialmente visible en el uso sensual del color (frente a la sequedad que poseía David), que le acerca a su contemporáneo Delacroix. También es puramente romántico muchos de sus temas y visión del mundo, dejándose llevar por el sentimiento y el erotismo de la civilización oriental que se reinterpreta en clave idealizada, tal como también lo había hecho Delacroix en sus mujeres de Argel. Se trataba (el Oriente) más de un sueño o evasión que una pura realidad histórica. Era una pura excusa para dejar vagar la imaginación fuera de los controles morales y racionales occidentales, potenciando así las facultades más ligadas al sentimiento y el hedonismo que medio siglo después Matisse retomará en sus mujeres y odaliscas, llevando al máximo el sueño de lo oriental como lugar de pura sensorialidad

Matisse. Odalisca (desnudo rosa)

Tomado de http://stillalive.ch/blog/?m=200705


Vicente Camarasa

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Análisis y comentario del JURAMENTO DE LOS HORACIOS. DAVID.

 

            Lienzo realizado por David en 1784-85. Museo del Louvre.

            Tema muy representativo del estilo neoclásico. Inspirado en la Antigüedad romana, y recogido por autores modernos, como Corneille, recoge el momento en el que tres hermanos (los Horacios) juran sobre sus espadas antes del enfrentamiento con sus propios cuñados. El conflicto se desarrolla entre el deber civil (defender la patria) y los sentimientos (hacerlo a costa de enfrentarse con su propia familia), siendo los hombres partidarios del primero, mientras las mujeres parecen vencidas por los sentimientos.

            La técnica es el óleo de factura muy lisa, sin que se aprecie la pincelada suelta tan habitual en el Barroco.

            Composición muy rigurosa, dividida en tres grupos perfectamente equilibrados que se refuerza con la arquitectura del segundo plano, incluyendo cada grupo dentro de un arco.

            Podríamos, por otra parte, hablar de una composición piramidal cuyo vértice superior coincidiría con el tema básico, las espadas.

            Todo nos habla de una voluntad de equilibrio que nos podría recordar al Renacimiento, alejándose por completo del dinamismo Barroco.

            Línea y color. Predomina la primera sobre el segundo, en un nuevo intento de alejarse de la pintura visual del arte barroco. Las figuras se perfilan con toda nitidez sobre el fondo oscuro y vacío, dándoles una apariencia escultórica, como si nos encontráramos ante un relieve. Existe una voluntad de detalle (ver anatomías o vestimentas), así como un fuerte interés por las texturas.

            En cuanto a los colores, se intenta buscar un equilibrio (al modo clásico) entre cálidos y fríos, sin crear focos determinados.

            La luz proviene desde la zona izquierda, reforzando los volúmenes, y de esta manera, su sensación escultórica (muy visible en los paños). Se rehuye de los contrastes excesivos que hagan perder claridad a la escena, contentándose con el fondo oscuro que más que dar emoción a la escena, la cierra en profundidad, colocándonos sobre el primer plano.

            La perspectiva es lineal y remarcada por las líneas de fuga de los baldosines. Las arquitecturas del fondo, unidas a las sombras bien remarcadas, crean un espacio casi teatral en donde actúan los personajes, sin que existan detalles o decoraciones que nos puedan distraer. (El espacio es un puro escenario neutro, vacío, ya muy lejano de los ambientes dinámicos y emocionales del Barroco).

Unida a la composición, la perspectiva crea un eje de fuga en la zona central, lo cual contribuye al equilibrio antes citado.

            Los personajes adoptan posturas teatrales, algo grandilocuentes, lo cual sería explicable si pensamos en el carácter moralizante del lienzo. Sus gestos son rotundos (en los hombres, decididos por la patria), mientras que en las mujeres podemos observar posturas más curvilíneas y melancólicas que nos traen a la memoria el mundo de los sentimientos.

            En todas las figuras encontramos una evidente idealización. Más que personas reales, parecen actores que encarnan determinados arquetipos o ideas, siendo más importante el grupo que cada una de las individualidades (las mujeres, por ejemplo, más que mujeres individuales, son la representación de la tristeza, al igual que los Horacios lo son de la determinación y el sacrificio a favor de unos ideales).

            Sus modelos, más que la realidad (como era típico en lo Barroco), los deberíamos buscar en las esculturas clásicas.

 

COMENTARIO.

             David realiza este cuadro durante su segundo viaje a Roma. Durante esta larga estancia su pintura giró hacia un clasicismo evidente en lo que se refiere a la técnica. De esta manera se puede advertir en el lienzo claros recuerdos renacentistas al modo de Rafael e, incluso anteriores, enraizados en la escultura clásica. Desde la composición equilibrada y piramidal a la precisión del dibujo, la idealización de los personajes o el propio ambiente arquitectónico y su representación en perspectiva nos están hablando del aprendizaje clásico que realiza en Italia, siendo claves en la posterior evolución de todo el estilo Neoclásico.

            Se está buscando un arte preciso y ordenado que devuelva a la pintura el rigor compositivo y el dibujo frente a los ambientes vaporosos y el sentido refinado hasta casi la exageración del rococó (comparar con el Columpio). Para ello, igual que ocurre en la arquitectura (ver Villanueva) o la escultura (ver Cánova), se vuelven los ojos a la Antigüedad clásica y al renacimiento, exagerando incluso sus rasgos en cuando a simetría y desnudez decorativa.

(Curiosamente, algunos elementos como el uso del fondo oscuro, la importancia de la línea, la factura lisa, sin pinceladas evidentes, y el gusto por las texturas pueden recordar vagamente a Caravaggio, autor barroco que, volverá a ser empleado en el siguiente y contrario estilo, el Romanticismo. Ver Balsa de la Medusa). Esta actitud contradictoria –se huye del barroco y se cogen cosas del él- ocurre en otros autores Neoclásicos como Cánova que se inspira en Bernini o Ingres en los venecianos y Rubens).

            Además de esto, existe un nuevo y fundamental cambio, la propia misión que debe tener la pintura. Frente a los temas frívolos y cortesanos del Rococó, surgido en los ambientes aristocráticos de los últimos Borbones franceses, David pretende una pintura con contenidos éticos y morales en relación con las nuevas ideas ilustradas que desembocarán en la revolución francesa. Sus temas ya no recrean escenas cortesanas, festivas o mitológicas sino, por el contrario, busca en la historia antigua asuntos que sirvan para expresar la nueva idea del patriotismo, del sacrificio de los individuos a favor del nuevo Estado (los Horacios anteponen los sentimientos a su deber como buenos ciudadanos romanos).

            Esta nueva forma de pintor al servicio de los nuevos valores sociales hará de David el perfecto intérprete de los acontecimientos posteriores de la Revolución, retratándola en su Muerte de Marat  o convirtiéndose en el pintor de las glorias napoleónicas (Bonaparte atravesando los Alpes o Coronación de Napoleón I), en los cuales, y sin abandonar nunca el gusto por la línea, la factura lisa y las figuras teatrales, poco a poco se irá advirtiendo un mayor gusto por el movimiento, la decoración y el sentimiento heroico, traicionando en parte el propio estilo que él había forjado y abriendo las puertas, aunque muy tímidamente al romanticismo de sus discípulos. (Igual contracción entre clasicismo y sentimentalismo romántico se advierte en el otro gran pintor del Neoclasicismo, Ingres).

            Este nuevo estilo se terminará por imponerse en la generación posterior a David, regresando al barroco y a una visión más emocional y visual tanto de los temas como en las técnicas empleadas (comparar este cuadro con los de Delacroix)

Vicente Camarasa

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UN ANUNCIO ROCOCÓ

De nuevo Ana nos vuelve a sorprender con un análisis publicitario, el del nuevo perfume de Escada que nos ha inundado estas Navidades.

En su artículo nos da las claves para ver cómo el rococó se ha reconvertido publicidad. Interesantísimo

LO TENÉIS AQUÍ

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20/01/2013 11:30. sdelbiombo #. Siglo XVIII. ROCOCÓ Y NEOCLASICISMO No hay comentarios. Comentar.

LA FANTASÍA BARROCA DE SAN LUIS DE LOS FRANCESES

Ya hace tiempo, Berthold hablaba de ella en relación con su autor, Figueroa.

Hoy quiero presentaron un recurso que me ha enviado una amiga.

Se trata de una visITA VIRTUAL en 360 grados

LA TENÉIS AQUÍ

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PIRANESI Y LAS MÚLTIPLES IMÁGENES DE LA ANTIGÜEDAD

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Giovanni_Battista_Piranesi

Aún abrumado por la visita a la exposición que le dedica el Caixafórum de Madrid, quisiera hablar algo más sobre este magnífico grabador.

Anteriormente ya le dedicamos dos post a sus obras: un análisis sobre las Carceri, acaso su obra más conocida, y a su única realización arquitectónica para la Orden de Malta en Roma, seguramente la más desconocida.

 Hoy el tema que pretendo analizar es la relación (tan compleja) entre Piranesi y el mundo clásico, una verdadera piedra de toque que nos puede iluminar la complejidad conceptual del autor que desborda su tiempo con una visión multifocal sobre el mundo.

Pues, viendo esta obra, ¿a qué tipo de arte adjudicaríais la obra de Piranesi?

Tomado de http://letras-musicasycintasdevideo.blogspot.com.es/2008/07/piranesi-neoclsico-y-romntico-las-dos.html

Efectivamente, puro neoclasicismo al modo de Winckelmann que redescubre lo clásico con una fidelidad abrumadora.

Tomado de http://www.quondam.com/28/2844.htm

Esa misma esencia, aún más objetiva, es la que alienta toda la reconstrucción planimétrica que realiza de ciertos monumentos e incluso de barrios enteros de la antigua Roma.

Siguiendo esta línea, Piranesi nos sugeriría que un nuevo clasismo es posible, como intentó el Neoclacismo que se enfrentó a la extravagancia y el capricho rococó, al mundo subjetivo del Antiguo Régimen que hablaba a las élites por otro preilustrado que, sin prescindir del elitismo, pretendía una verdadera regeneración moral de la sociedad.

Tomado de http://conocemadrid.blogspot.com.es/2012/06/las-artes-de-piranesi-en-caixaforum.html 

Sin embargo, esta posibilidad, muy pronto el propio Piranesi nos la anula. Y mientras realiza estos grabados también hace sus famosos caprichos en donde el mundo rococó revive en el gusto por el detalle menudo, la falta absoluta de jerarquía (vale visualmente tanto un hombre que una hierba), la multiplicidad… lo pintoresco al fin que permite un largo deleite (a veces erudito, a veces frívolo) frente a unos grabados que, en la exposición de Caixafórum, se exhiben junto a una lupa para poder demorarse en ellas sin otra  ética que la belleza excesiva unida a lo grotesco. Puro deleite para clases ociosas.

Tomado de http://terraeantiqvae.com/group/exposiciones/forum/topics/piranesi-el-artista-fantasioso-que-quiso-perpetuar-la-antigua-rom

Sin llegar a tales extremos, muchas de las vistas antiguas de Piranesi recogen el motivo rococó de las vedutte, material imprescindible del Gran Tour en donde se observa la Antigüedad con ojos melancólicos, recordando su grandeza a la vez que vemos su decadencia. Melancolía por el implacable paso del tiempo que todo erosiona, recordándonos así nuestra propia fugacidad (una vanitas laica, muy acorde a los tiempos) a la vez que nos asombramos como la Naturaleza (uno de los nuevos dioses ilustrados) puede a la civilización, y entre las ruinas renace siempre, con tozuda paciencia, para acabar con las obras humanas. Puro romanticismo


Tomado de http://terraeantiqvae.com/group/exposiciones/forum/topics/piranesi-el-artista-fantasioso-que-quiso-perpetuar-la-antigua-rom

O sea, que tenemos un Piranesi neoclásico que también es rococó y a la vez ilustrado y prerromántico. Un Piranesi múltiple que nunca se termina de descubrir.

Pues también existe un Piranesi que recrea el mundo clásico según sus propias necesidades que exceden a su propio tiempo.

Observar esta imagen.

Tomado de http://infoenpunto.com/not/6564/las_artes_de_piranesi_en_caixaforum_madrid/

Miradla y veréis en ella un Mundo Clásico eterno, casi diría que antihumano. Un escenario autosuficiente que niega al hombre por su propia mortalidad. Algo maravilloso por su orden y monstruoso por el mismo argumento, por su perfección, por su eternidad, por la falta de error, de posible cambio.

Tomado de http://www.unav.es/ha/003-ORDE/aprender-de-piranesi.htm

En esta visión de la Eternidad clásica, Piranesi lleva al extremo el horror que tiene la perfección absoluta, su falta absoluta de referentes que tiene para el hombre como ser en cambio, capaz de superarse y reiventarse. Una arquitectura que ocupa el espacio no para crear un lugar de vida, sino para vivir por ella misma, idea que, saltado los siglos, retomará De Chirico en sus arquitecturas metafísicas en donde el tiempo se ha congelado, pues el mundo ha sido ocupado por lo eterno, arrinconando al hombre a un lugar marginal. Verdaderamente inquietante.

De Chirico

Tomado de http://www.cord.edu/faculty/andersod/chirico.html

Tomado de http://www.unav.es/ha/003-ORDE/aprender-de-piranesi.htm

 Pero aún hay más Piranesi; hay otras interpretaciones de lo clásico, como estas reconstrucciones fantasiosas en donde ocurre el efecto contrario: la arquitectura se vuelve humana, se naturaliza, creciendo como una planta casi venenosa. Del orden anterior, helado, surge la multiplicidad, la sorpresa, lo excesivo de una construcciones que parecen crecer ante nuestros ojos como la planta de las habichuelas.

Tomado de http://bellasartescuenca.blogspot.com.es/2012/04/exposicion-las-artes-de-piranesi-madrid.html

Tomado de http://www.wikipaintings.org/en/giovanni-battista-piranesi/the-roman-antiquities-t-3-plate-ii-following-the-above-table

Excesivo, barroco, también horripilante, pues de la perfección formal, eterna,  hemos pasado a la metamorfosis contínua e inacabable que terminará por aprisionarnos. Una nueva metáfora sobre nuestros miedos que recogerá Max Ernts en sus plantas-pájaros o sus arquitecturas orgánicas, en los sueños paranoicos de Dalí y su arquitectura comestible inspirada en el modernismo y de la que también Piranesi se está mostrando como precursor.

Max Ernts

Tomado de http://www.myspace.com/mademoiselleleamusique/photos/7900991

Un antecedente de las pesadillas modernas, como ya comentamos a la hora de hablar de sus Carceri y su relación con Goya, un arqueológo exquisito, un ilustrado y un puro decorador. Un Piranesi múltiple que permite múlitples lecturas y que es muy aconsejable visitar sin prisas en la exposición de Caixafórum, excelentemente montada y con sorpresas tan posmodernas como su recreación en 3D de las Carceri o la reconstrucción de sus objetos arqueológicos.

Aquí tenéis un magnífico aperitivo

Tomada de http://commons.wikimedia.org/wiki/Giovanni_Battista_Piranesi?uselang=es


Para saber más de Piranesi

http://www.artehistoria.jcyl.es/arte/contextos/4967.htm

 

Vicente Camarasa

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NEOCLASICISMO Y CIENCIA

Cenotafio (tumba vacía, simplemente conmemorativa) de Newton por Boullé

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Cenotafio

 

Uno de los grandes intereses de la Ilustración fue la Ciencia, pues era perfecta para sus intereses. Se basaba en la razón (y no en la costumbre o la simple superstición) y sus resultados servían para conseguir una mejora de las condiciones de vida de la población (llegaban a esa felicidad que siempre pretenden, basada en el progreso)

Ya en otra ocasión mencionamos esta frase de Jovellanos que es perfecta para entender de lo que hablamos

 ¿Qué sería de una nación que en vez de geómetras, astrónomos, arquitectos y mineralogistas, no tuviesen sino teólogos y jurisconsultos?

El mismo Jovellanos apostaba por una reforma agraria que cambiara la propiedad de la tierra e introdujera nuevas técnicas científicas en la agricultura. En Europa, figuras como Newton, Pascal, Leibniz, Lavoiser, Celsius estaban renovando toda la ciencia.

Esta tendencia la podemos observar también en el arte, como algunos de los edificios del proyecto ilustrado de Carlos III, como el Museo de Ciencias Naturales (actual Museo del Prado)

 

Tomado de

http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Juan_de_Villanueva

 

Su anejo Jardín Botánico en donde incluso se realizaron invernaderos para la plantación de especies exóticas.

 

 

 

Algo más lejos construyó el Real Observatorio (en el Retiro)

 

O un hospital general, llamado de San Carlos (y en la actualidad Museo Reina Sofía)

Todas son obras de Juan de Villanueva (nuestro arquitecto neoclásico por excelencia) y en ella podéis ver todas las características del estilo: escasa decoración, sencillez geométrica, uso de la columna, inspiración en el mundo griego…),

Sin embargo, el panorama general de la Ciencia española no es tan maravilloso como pueden hacer pensar las obras anteriores. En general los prejuicios tradicional o el control de la religión hizo que la Ciencia en España se retrasara respecto a la del resto del continente. Es muy habitual encontrarse numerosos lamentos respecto a esta situación en la literatura de la época

Mientras en el extranjero progresan la física, la anatomía, la botánica, la geografía, la historia natural, nosotros nos quebramos la cabeza y hundimos con gritos las aulas sobre si el ente es unívoco o análogo; sobre si trascienden las diferencias; sobre si la relación se distingue del fundamento, etc.

Feijoo: Cartas eruditas, 1760

El atraso de las ciencias en España en este siglo, ¿quién puede dudar que procede de la falta de protección que hallan sus profesores? Hay cochero en Madrid que gana trescientos pesos duros, y cocinero que funda mayorazgos; pero no hay quien no sepa que se ha de morir de hambre como se entregue a las ciencias

Cadalso. Cartas Marruecas

 

Para saber más: la ciencia ilustrada

http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0314-01/cult_cie.htm

La arquitectura neoclásica (El Mundo)

 

Vicente Camarasa

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05/10/2010 15:28. sdelbiombo #. Siglo XVIII. ROCOCÓ Y NEOCLASICISMO No hay comentarios. Comentar.

NEOCLASICISMO: RETORNO A LO CLÁSICO Y RAZÓN ILUSTRADA.

Tomado http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Jacques-Louis_David

El arte y la literatura neoclásica tienen dos grandes ideas centrales que se unen: la vuelta a Grecia y a Roma y la importancia de la razón (sacada de esa misma cultura grecolatina). Las dos las podéis ver en la obra de David, que representa la muerte de Sócrates, un filósofo que cultivó la razón en la antigua Grecia.

Por ello tomarán las ideas de orden, simetría y proporción de los clásicos, como en esta entrada del Jardín Botánico, que une Grecia y Ciencia (de la que ya hablamos aquí)


Esta razón, como ya sabéis, es típica de un movimiento más amplio llamado Ilustración. Este movimiento pretendía llegar a la felicidad por medio de la razón.

Por ello, los neoclásicos revisan el mundo, las costumbres, la política, la economía… para eliminar todo aquello que es absurdo e irracional. En esta búsqueda, constantemente tendrán en su cabeza la idea de la Antigüedad Clásica que entendían como verdadera y maravillosa Edad Dorada.

Para ello, el neoclasicismo ilustrado utiliza habitualmente la crítica, como ocurre en obras de Goya (la primera parte de los Caprichos) o la de Cadalso (En sus Cartas Marruecas, un inventado musulmán viaja por Europa criticando sus costumbres y tradiciones, entre ellas la propia sociedad estamental) Feijoo o Moratín (el Sí de las Niñas habla de los matrimonios concertados por los padres por motivos económicos).

A la caza de dientes (una superstición muy extendida la de usar dientes para ahorcados para hacer afrodisíacos)

Tomados de

http://goya.unizar.es/InfoGoya/Obra/CaprichosLista.html


 Porque entre tantos millares de predicciones determinadas como formaron los astrólogos de mil y ochocientos años a esta parte, apenas se cuentan veinte o treinta que saliesen verdaderas; lo que muestra que fue casual y no fundado en reglas el acierto. Es seguro que si algunos hombres, vendados los ojos un año entero, estuviesen sin cesar disparando flechas al viento matarían algunos pájaros. ¿Quién hay -decía Tulio*- que flechando aun sin arte alguna todo el día no dé tal vez en el blanco?

Pues esto es lo que sucede a los astrólogos. Echan pronósticos a montones, sin tino, y por casualidad uno u otro entre millares logra el acierto. Necesario es -decía con agudeza y gracia Séneca* en la persona de Mercurio, hablando con la Parca- que los astrólogos acierten con la muerte del emperador Claudio, porque desde que le hicieron emperador todos los años y todos los meses se la pronostican, y como no es inmortal, en algún año y en algún mes ha de morir:

(Teatro Crítico Universal. Feijoo)

Tomado de

http://es.wikisource.org/wiki/Teatro_cr%C3%ADtico_universal

(* Tanto Tulio como Séneca son pensadores romanos)

 

En otras ocasiones se recurre a la didáctica (educación), explicando cuáles deberían ser los nuevos valores que deberían regir nuestra vida, buscando de nuevo en Grecia y Roma sus ejemplos.

Si os fijáis en la obra de David (el más importante pintor neoclásico), gran parte de su obra utiliza temas grecolatinos para hacer pensar a sus contemporáneos.

En el Juramento de los Horacios nos habla de unas personas que ponen el deber hacia la patria sobre los sentimientos.

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Neoclasicismo

 

En literatura estas maneras didácticas las podemos ver las fábulas, cuentos con moraleja, como las de Samaniego, que también las recoge del mundo griego (Esopo). Todo el mundo recuerda la de  La cigarra y la hormiga, Las moscas o el Congreso de los ratones

Fijaros en ésta y pensad en lo que dice

En una larga jornada 
Un Camello muy cargado 
Exclamó, ya fatigado:
«¡Oh qué carga tan pesada!» 
Doña Pulga, que montada 
Iba sobre él, al instante
Se apea, y dice arrogante: 
«Del peso te libro yo.» 
El Camello respondió: 
«Gracias, señor elefante.»

 

En esta crítica es muy habitual la presencia del clero (son  en gran parte anticlericales, pues ven en la religión una forma de control ideológico y fuente de supersticiones). Lo podemos ver tanto en la literatura como la pintura.

Fijaros en estas obras de Goya (especialmente en sus títulos)

¿Por qué esconderlos?

Tomado de http://goya.unizar.es/InfoGoya/Obra/CaprichosLista.html

 

O en esta frase de Jovellanos

 ¿Qué sería de una nación que en vez de geómetras, astrónomos, arquitectos y mineralogistas, no tuviesen sino teólogos y jurisconsultos?

O esta dura sentencia de un ilustrado francés, íntimo amigo de Diderot

En fin una religión cuyas máximas tienden a convertir a los hombres en intolerantes, a los soberanos en perseguidores, a las personas en esclavos o rebeldes; una religión cuyos dogmas oscuros son motivo eterno de disputa; una religión cuyos principios desalientan a los hombres y les impiden pensar en sus verdaderos intereses; tal religión, digo, es destructiva para toda la sociedad.”

Holbach. El cristianismo desvelado


 Vicente Camarasa

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30/09/2010 17:28. sdelbiombo #. Siglo XVIII. ROCOCÓ Y NEOCLASICISMO No hay comentarios. Comentar.

ROCOCÓ VS NEOCLASICISMO

El neoclasicismo odia el desorden, la decoración... que caracterizaba al arte Rococó. Por eso, y como ya dijimos en un artículo anterior, busca su inspiración en Grecia y Roma.

Es por ello que las arquitecturas neoclásicas recuerden tanto los templos griegos (aunque sumamente blancos y no coloreados como hoy sabemos que eran) frente a la exuberancia rococó.

Fijaros en estas dos fotos y veréis claramente la diferencia

Tomado de wikipedia

 

 

Mientras el primero es claramente rococó (decoración, color, horror vacuii, uso de la curva y la contracurva...) el segundo es neoclásico (sobrio, desornamentado, sin color, claramente geométrico)

 

¿Qué ha ocurrido?

Simplemente que ha cambiado la sensibilidad, y hemos pasado de una sociedad aristocrática y opulenta que gusta de expresar su poder a través de la riqueza y lo sensorial, a otra ilustrada (que se culminará en la revolución francesa) y racionalista.

Mirad estas fotos y lo veréis aún más claro

El Columpio. Fragonard

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Rococ%C3%B3

 

La muerte de Marat. David

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Jacques-Louis_David

 

Hemos pasado de una sociedad frívola que podéis ver en la película de María Antonieta, a otra basada en ideales (la famosa Libertad, Igualdad y fraternidad de la revolución.

 

Como veis el arte (al igual que la literatura) es un lugar excelente para comprender el cambio de la sensibilidad colectiva y nos pueden ayudar a conocer el pasado (pero también el presente)

 

Vicente Camarasa

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23/09/2010 17:39. sdelbiombo #. Siglo XVIII. ROCOCÓ Y NEOCLASICISMO No hay comentarios. Comentar.

UN JARDÍN ILUSTRADO: EL PARQUE DE “EL CAPRICHO

 

Escondido entre el mastodóntico parque Juan Carlos I y la A-2, se encuentra esta pequeña joya del arte paisajístico , que os animo a visitar, especialmente durante el otoño. Es el jardín del palacio de recreo de los Duques de Osuna, mecenas de Goya, y refleja muy bien las tendencias de pensamiento, la evolución artística y la moda cortesana de finales del siglo XVIII.

 

En la Corte de Carlos IV, tres mujeres eran las más relevantes y las que dictaban tendencia: La Reina María Luisa, de nacimiento y formación italiana; la Duquesa de Alba, atractiva y al tanto de las modas populares, y la más ilustrada y culta, Duquesa de Osuna. Según las indicaciones de ésta se construyó el palacio y sus jardines, que luego copiaría en Aranjuez la propia Reina.

La estructura del jardín se inspiraba en el modelo hasta entonces conocido, el jardín francés o italiano, que se caracteriza por su deseo de dominar y ordenar la naturaleza, construyendo grandes avenidas, orladas con setos podados milimétricamente, y que formaban dibujos geométricos. El racionalismo sometía al espacio, estructurándolo en diseños artificiales, a la manera de trazados urbanos.

 

Esta filosofía se conserva en las principal avenida del jardín, y en su lado derecho, con parterres a la francesa. Pero el jardín de el Capricho es el primero en introducir la concepción del jardín rococó, que luego se denominaría jardín inglés. La filosofía en la que se inspira es la de los ilustrados franceses, especialmente Rousseau, y su “Eloísa”, y “Emilio”, que promueven la vuelta del hombre a la Naturaleza y a la sencillez. Fue la reina María Antonieta quien recogió ese espíritu y construyó, dentro de la geometría de Versalles, un pequeño espacio más libre, alrededor del Petit Trianon, donde jugaría con otras damas de la nobleza a hacerse la campesina, en una pequeña aldea, el Hameau. El Parque de El Capricho se hace eco de  esa moda con la construcción de una casa campesina, la “Casa de la Vieja”, que daría pintoresquismo a los jardines.

Para los diseñadores del parque, el jardín cumplía varias funciones, según los dictados de los ilustrados: ser productivo- por lo que se dedicó una parte a huertos , abejero , y una aldea para los criados de los duques-, instruir, y deleitar.

El disfrute en un jardín inglés proviene de una ilusión, la de haber logrado imitar la naturaleza. Desaparecen las grandes avenidas con perspectiva, y surgen los caminos recónditos que se adentran en la espesura, sin que el paseante sepa a dónde le conducen. Tras un recodo, surge la sorpresa: un lago, un templete, una rosaleda…

 

Para conseguir fundirse con la naturaleza, los árboles deben ser variados, incluso se introducen vistosas especies exóticas traídas de Asia y América, siguiendo el principio “instruir deleitando”.

El terreno se mantiene con sus elevaciones y cuestas naturales, e incluso se proyectan cuando no existen para provocar la sensación de cambio y movilidad que es tan querida al rococó.

En lo alto de las colinas se construyen los hitos del paisaje. Es característico de los jardines ingleses los templetes, tipo tholos o de planta circular, que en este caso es elíptico. Escondido entre los árboles, el templete cumple perfectamente el efecto de sorpresa para el visitante, idealizando un mundo clásico en comunión con la naturaleza. Desde el lago, escondido hasta que no se está muy cerca, un pequeño canal comunica con el pabellón de baile, donde las damas de la nobleza se acercaban en barcas.

 

La Duquesa encargó para la decoración del palacio a Goya varios cuadros: “EL Columpio”,” La Pradera de San Isidro”, “La Merienda”, además de los retratos de los miembros de su familia.

 

Los duques de Osuna por Goya

Tomado de

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Los_duques_de_Osuna_y_sus_hijos.jpg

 

Como mujer al tanto de las tendencias de la época, la Duquesa también era conocedora de las corrientes que anunciaban el romanticismo, como el gusto por el concepto de lo sublime, entendido como aquello que atrae y horroriza a un tiempo, y encargó a Goya una serie seis cuadros sobre brujería, entre los que destacan “El Aquelarre” y “las Brujas”, que recuerdan a temas de Füsseli y que decorarían el palacio.

 

 

El aquelarre (Goya)

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/El_aquelarre_(1798)

 

Éste, muy deteriorado, pero que se restaura actualmente, es una construcción pequeña, concebido como sitio de recreo, para breves estancias.

 

Cuando la Duquesa eligió el nombre “ El Capricho”, lo declaraba un escenario de artificio y sofisticación, en definitiva , un sitio de diversiones , que refleja la despreocupación de la nobleza y la fragilidad de un mundo que se vería sacudido por la guerra pocos años después.

 

Texto e imágenes: Ana Molinero

 

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¿CAFÉ O TÉ? FRANÇOIS BOUCHER. El Desayuno

 

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Fran%C3%A7ois_Boucher

 

Porque la sencillez no está reñida con la belleza. Y si no que se lo digan al autor de este cuadro, el pintor y decorador François Boucher, a quien muchas de sus obras de temática religiosa, mitológica, paisajes y desnudos  sitúan como uno de los mejores representantes del arte que se desarrolla en Francia en torno a los siglos XVII y XVIII: el Rococó.

 

 

EL COLUMPIO/ Fragonard

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Fragonard,_The_Swing.jpg

 

La muerte en 1715 del rey francés Luis XIV, el famoso Roi Soleil, marca un antes y un después en la forma de concebir la pintura, pues a partir de ese momento se encargan pinturas que se correspondan con la intimidad de los palacios, desarrollándose el gusto por lo privado y lo sentimental como ya ocurre en Holanda desde el XVII donde  los retratos, bien individuales o en grupo (doelen), ganan terreno a los hasta entonces frecuentes temas mitológicos.

Boucher. Venus y amor


Así, autores como Watteau, Fragonard o Murillo (en España) contribuyen a dar una visión del mundo muy idealizada, exquisita y delicada donde no hay lugar para la tensión, la cual se transforma en armonía, amabilidad y sensualidad en las tan habituales escenas de fiestas palaciegas, campestres  y aventuras amorosas que muestran la vida de la corte.

 

 

Diana después del baño. Boucher

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Fran%C3%A7ois_Boucher

 

Con luz y colores muy suaves que generan un ambiente vaporoso (colores pastel), gestos artificiales que resultan excesivamente afectados y, especialmente en arquitectura, una tendencia al horror vacui (exceso de decoración) en un intento por plasmar todos los objetos de manera refinada y elegante (que en ocasiones roza el límite con lo kistch).

A primera  vista este cuadro de Boucher, donde se aprecia la importancia de lo ornamental, el lujo y el cual muestra a una familia rica burguesa tomando el desayuno, parece ser una réplica de la suya propia (pues este pintor estaba casado y tenía dos hijos que contaban por entonces aproximadamente la misma edad que los niños del cuadro). Sin embargo, tras esa escena tan cotidiana y de apariencia simple se esconden algunas “anécdotas” pues, aunque no en muchas ocasiones nos hallamos detenido a pensar en ello, lo cierto es que el desayuno tal y como lo conocemos hoy en día, procede de la Francia del siglo XVIII con el rey Luis XV que, según cuentan, comenzó a tomar un panecillo acompañado de una bebida caliente, adelantando así el comienzo del día que otros monarcas tenían fijado a eso de las 10, haciéndose además popular gracias a las bebidas calientes como el café, el té y, sobre todo el chocolate que, desde que Ana de Austria (madre de Luis XIV) lo introdujese en la corte, rápidamente se convirtió en una bebida muy apreciada por la aristocracia quedando reservado el café para los trabajadores que lo tomaban antes de comenzar su jornada de trabajo, hábito que, por otra parte, parece haberse mantenido a pesar de los años.

En la escena, los personajes de esta familia adinerada aparecen disfrutando de la deliciosa bebida del momento, servida por el criado (conocido en la Francia del XVIII como un garçon limonadier, en honor a las bebidas que éstos vendían por las calles de París en el momento en que se pusieron de moda las ya mencionadas bebidas calientes) en una jarra que destaca por su forma abombada, que no tenía otra finalidad que la de ayudar a servir y repartir el chocolate sin derramarlo.

Los niños no están ahí por casualidad y, en mi opinión, se podría decir que indirectamente desempeñan un papel de denuncia contra un aspecto muy concreto de la sociedad de entonces. Y es que este cuadro supone “una revolución” en lo que respecta al cuidado de los hijos.

 En él, las mujeres aparecen con una actitud maternal y muy pendientes de los más pequeños de la casa, algo nada habitual en aquella época en la cual había cierta tendencia a la falta de atención hacia los niños, que no eran considerados como personas sino más bien como animales y por ello la educación que tenían que recibir.

 En las mejores familias, los padres se separaban de sus hijos apenas recién nacidos a quienes se enviaba con la nodriza al campo donde ella misma los amamantaba, perdiéndose así los lazos de afecto que algunos historiadores intentan justificar como un mecanismo de defensa de los padres, debido a la alta mortalidad infantil de la época.

Esto no pasó desapercibido a los ojos del filósofo Rousseau quien, en su obra Emilio, trata el tema de la educación de los niños y defiende que las madres amamanten a sus hijos para desarrollar de esa manera los  vínculos y la protección que hoy conocemos.

 

Los hijos permanecen vinculados a sus padres, el tiempo necesario para su preservación, para ser protegidos, cuando desaparece esa necesidad, ese lazo natural también desaparece.”

 

Mar San Segundo

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CARLOS III. EL MONARCA ILUSTRADO… A RATOS

 

 

 

 

Carlos III. Goya

Tomado de wikimedia.org

 Siempre que se piensa en Carlos III nos viene a la memoria sus rasgos ilustrados. De hecho, los profesores de historia lo solemos poner como ejemplo de monarca del despotismo ilustrado (todo para el pueblo pero sin el pueblo) que, sin abandonar su poder absoluto, inició novedosas políticas a favor de la población (alcantarillado o iluminación de Madrid), la mejora de la agricultura (desecación de pantanos, creación de regadíos…), industria y comercio (eliminación del monopolio de Cádiz para el comercio con las Indias, mejora de los caminos para el transporte, apoyo a la creación de Sociedades, creación de un banco central, el de San Carlos…). Incluso su política contra la iglesia (expulsión de los jesuitas) era típica de estos monarcas modernos.

 En el propio terreno artístico apostó también por el estilo ilustrado (racional) por excelencia: el Neoclasicismo. Con Mengs como pintor de Cámara y Juan de Villanueva como arquitecto estrella, ideó el gran Salón del Prado en el que se unían los aspectos estéticos con claras referencias a la mitología clásica (fuentes de Cibeles, Apolo o Neptuno) con todo un programa científico (Real Observatorio, Jardín Botánico, Museo de Ciencias que medio siglo después se convertirá en el Museo del Prado, Hospital de San Carlos que es el actual Museo Reina Sofía…)

Como se puede observar en las siguientes fotos de Villanueva, este estilo neoclásico renunciará al movimiento y decoración barroca, buscando una imagen mucho más solemne y clásica, sin adornos, con la columna clásica convertida en el principal protagonista. Se trata de una vuelta a Grecia y a Roma pero también al Renacimiento (Bramante, Palladio) que además de sus formas sobrias buscan (en sus nuevas funciones ya no religiosas) ser la imagen de los nuevos tiempos iluminados por las luces de la razón.


 Museo del prado. Villanueva

 

  

Jardín Botánico. Villanueva

 

  Sin embargo existe otro Carlos III mucho más tradicional y cercano al rococó. Es el rey privado que no puede evitar sus inclinaciones y pide al gran pintor rococó italiano, Tiépolo, la decoración de las salas interiores del Palacio Real. En ellas los colores pastel (muy suaves), las figuras idealizadas, la luz difuminada son típicos de esta estética rococó que había nacido en Francia y extendido por toda Europa. Un estilo un tanto frívolo, exquisito hasta el extremo que ya se analizó en el artículo dedicado a Felipe V


 

Decoración interior del palacio real de Madrid por Tiépolo.

 Tomado de wikimedia.org


 De igual manera, Carlos III recogió la tradición rococó napolitana de los belenes (pues él fue rey de Nápoles antes de serlo de España), una representación (otra vez idealizada, sumamente estamental y aristocrática) del mundo que ya hemos analizado aquí.


Belén napolitano

 

Será incluso durante su reinado cuando la Real Fábrica de Santa Bárbara cambie los temas tradicionales de los tapices (normalmente cacerías) por los que tanto conocemos por la obra de Goya (que empezó a trabajar en la Fábrica durante su reinado).


La gallinita ciega

 

Estos tapices recrean el mundo feliz y maravilloso de una nobleza que (rizando el rizo) se disfraza de pobre y juega a entretenimientos populares (la cucaña, la gallinita ciega, el pelele), imitando así lo que se hacía en el círculo privado de María Antonieta en París. Unos pobres falsos, que visten los trajes populares (majos), pero no están sucios o requemados por el sol como los pobres verdaderos.

 

 

El Pelele. Goya. Cartones para tapices.

Tomado de wikimedia.org


   

Goya.  Baile a la orilla del Manzanares (cartón para tapiz)

Tomado de wikimedia.org

 Pues es todavía el mundo del Antiguo Régimen, de la sociedad estamental que habla de privilegios y de una clase ociosa, elegante y exquisita que no tiene otros problemas verdaderos que el elegir la peluca o el maquillaje cada mañana.

La pradera de San Isidro

Tomada de wikipedia

Si queréis saber más de este mundo y su ideología podéis ver el artículo sobre el paisaje pintoresco

 

 

 

Vicente Camarasa

 

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04/12/2008 14:07. sdelbiombo #. Siglo XVIII. ROCOCÓ Y NEOCLASICISMO No hay comentarios. Comentar.

FELIPE V Y EL NUEVO MUNDO DE LOS BORBONES. LOS INICIOS DEL ROCOCÓ ESPAÑOL

Si recordáis, Carlos II murió sin descendencia, y a su muerte se declaró una verdadera guerra europea en busca del trono español (la Guerra de Sucesión).

Resultado de la misma fue la entrada de la familia Borbón en España, siendo Felipe V (nieto del famoso Luis XIV, el rey sol) el primer rey de la nueva dinastía que iba a darle la vuelta a muchas de las tradiciones española. Basta ver su retrato y compararlo con el que cuarenta años había hecho Velázquez de Felipe IV para darse cuenta de cómo habían cambiando las cosas.

 

 

Felipe IV (penúltimo rey de la Casa de Austria) por Velásquez. Mediados del XVII

Tomado de http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/ba/Philip_IV_of_Spain.jpg/477px-Philip_IV_of_Spain.jpg

 

 

 

Felipe V (primer rey Borbón)  . Principios del XVIII.

Tomado de  http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/3e/Felipe_V%3B_Rey_de_Espa%C3%B1a.jpg/411px-Felipe_V%3B_Rey_de_Espa%C3%B1a.jpg

 

 

Y es que con los borbones entraron en España la centralización política (eliminando los fueros con los famosos Decretos de Nueva Planta), pero también toda la moda francesa que en aquellos momentos estaba evolucionando hacia el rococó.

Este estilo había nacido en los ámbitos cortesanos franceses y era la perfecta reproducción de la vida amable, llena de convencionalismos, de estos personajes vestidos con exquisitez y maneras (gestos) muy refinadas.

Uno de sus iniciadores será Watteau con su famoso embarque para Cirinea. En él la naturaleza ya es plenamente pintoresca, mientras que los personajes se mueven levemente como figurines de ballet en este mundo ideal en donde no hay sitio para la tragedia y todo sucede con una música casi de minuet de Mozart, blando y suave, exquisitamente maravilloso.

 

Watteau. Embarque para la isla de Citerea

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Antoine_Watteau

Para no romper este estado de gracia, la pintura rococó suavizó sus características barrocas  y eliminó la luz expresiva de un Caravaggio o un Rembrandt en vez de ella se busca una luz suave, un ambiente vaporoso que hunde sus raíces en la pintura de Van Dyck (del que también toman las poses aristocráticas de las figuras, remarcando su carácter superior)

 

Van Dyck. Carlos I

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Anthony_van_Dyck

 

En cuanto a los colores se buscarán armonías mucho más suaves que las barrocas, utilizando colores pastel (con mucha cantidad de blanco o rosado) luminosos pero no agresivos

 

Alguna de estas características (excepto el color, aún demasiado saturado) son visibles en uno de los grandes cuadros de la época, La familia de Felipe V de Van Loo, uno de los pintores favoritos del rey que llenará la habitación de cortinajes y columnatas en donde se mueven con esa suavidad característica los personajes,

 

 

Van Loo. La familia de Felipe V

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Isabel_de_Farnesio

 

Vicente Camarasa



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