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MAURICE RAVEL, COMPOSITOR FRANCÉS. (SEGUNDA PARTE) La Valse

Puedes acceder a la primera parte. Ravel. El Bolero 

Danubio azul:

http://es.youtube.com/watch?v=e4rUaITuXSg&feature=related

 

Digamos que el tempo de vals en Ravel siempre ha ejercido un magnetismo difícil de explicar. El ritmo del vals, no del todo regular, ya que la tercera parte es un poco más amplia, dando la sensación de que el ritmo “cojea” levemente (pun chim chiiim, pun chim chiiim), unido a las connotaciones propias de un estilo completamente pasado de moda (los valses de la familia Strauss que se interpretan en el famoso concierto de Año Nuevo en Viena se habían compuesto e interpretado durante gran parte del siglo XIX en Viena, ciudad que históricamente rivalizaba con París por la hegemonía cultural) seguramente encantaban a Ravel, tan amante de lo exótico (en el espacio y en el tiempo) y de los retos.

 

Cuando rondaba los 25 años de edad, se presentó al Concurso de Roma, organizado por el conservatorio de París, donde estudiaba Ravel, y que premiaba con una beca para estudiar en la Villa Médici de Roma durante 3 años. Las pruebas del concurso eran francamente duras. Los aspirantes eran encerrados literalmente en un recinto donde debían entregarse a un trabajo de composición académica durante 15 días, aislados del exterior y realizando sus comidas en común bajo la tutela de unos guardianes. Pasaban a la fase final 6 aspirantes que volvían a ser internados en las mismas condiciones  para componer una cantata (obra para coro y orquesta de tema generalmente religioso). Ravel pasó sin dificultad a la fase final (recordad su gusto por la ingeniería, mientras los demás compañeros odiaban el trabajo escolástico, Ravel se sentía perfectamente a gusto con él) y no ganó precisamente por componer la cantata en ritmo de vals. Para el jurado, formado por profesores del conservatorio completamente conservadores significó un insulto el hecho de atreverse a componer una obra religiosa en ese ritmo.

 

Desde aproximadamente 1906 Ravel albergaba la idea de componer una gran obra sinfónica, titulada Viena, poema sinfónico, como un homenaje a Johann Strauss. En una carta a un amigo escribió “Ya conoces mi profunda simpatía por esos maravillosos ritmos, y que valoro la joie de vivre (alegría de vivir) que expresa la danza (...)”.

 

Por lo pronto, en su suite inspirada en cuentos para niños Ma Mère l´Oye (Mi Madre la Oca) ya nos había legado un maravilloso vals que describe las conversaciones entre la Bella y la Bestia.

 

-Mi madre la oca:

 http://es.youtube.com/watch?v=xSjPDgSx6wM&feature=related

 

Sin embargo, el claro ejemplo anterior a La Valse de la atracción de Ravel por el vals (y no sólo por la elegancia de este ritmo, sino por las connotaciones de decadencia y de algo pasado de moda, a la vez que el componente hedonista, exuberante y dionisíaco que expresa la danza) es su obra titulada Valses Nobles y Sentimentales, de la que os propongo escuchar el primer movimiento.

 

Valses nobles y sentimentales (1º mov):

http://es.youtube.com/watch?v=enTY_KoITDA

 

Fijaros cómo se mezclan a la vez las líneas melódicas elegantes con las disonancias que le dan el carácter fatal que Ravel siente también propio del vals.

 

Como ya os digo, Ravel proyectaba escribir la obra desde 1906. Sin embargo, no fue hasta pasada la Gran Guerra, en la que Ravel participó como camionero, cuando, tras la muerte de su madre, compuso La Valse a modo de terapia para salir de la depresión en que se hallaba sumido.

 

La Valse es del tipo de obras denominadas “poemas sinfónicos”, o la llamada “música programática”, esto es, música basada en un argumento literario: “Torbellinos de nubes dejan entrever a través de sus claros las parejas de bailarines. Se disipan poco a poco y aparece una sala inmensa poblada por una muchedumbre que gira incesantemente” Además Ravel había dicho sobre su obra: “Concebí la obra como una suerte de apoteosis del vals vienés, al que se mezcla en mi espíritu, la impresión de un remolino fantástico y fatal” Grosso modo, dos partes forman la obra, dos grandes crescendos. El primero conserva en el vals su ritmo vienés, fresco, insinuante y sensual. Por el contrario, el segundo da entrada a un elemento, por así decirlo, diabólico, que orienta en el sentido de la tragedia a una obra que se anunciaba sonriente.

 

 

-La valse (version de piano, son dos partes:

(1) http://es.youtube.com/watch?v=l2_IlVXQp60
(2) http://es.youtube.com/watch?v=kdaU-_vFH3g&feature=related

 

Versión de orquesta, son dos partes:

(1) http://es.youtube.com/watch?v=MmboDwY7Sas&feature=related

(2) http://es.youtube.com/watch?v=TGn5hZYis6s&feature=related

 

Puedes acceder a la tercera parte. Ravel. Concierto para piano 1931

Rafael Gordillo

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