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LOS JUEGOS DE MANOS DE LEONARDO DA VINCI

La figura de Leonardo, su capacidad para condensar tradiciones anteriores y modernizarlas, o su genialidad a la hora de observar y plasmar el mundo atento a tan numerosos detalles, impiden poder analizarlo de una sola vez.

Al igual que hicimos con Rembrandt, y más tarde haremos con Velázquez, merece la pena irlo descubriendo en pequeños sorbos, como el gran vino que es.

En este punto nos centraremos en una de sus contribuciones  que muchas veces ha quedado ensombrecida por otras aportaciones: el asombroso juego de sus manos.

 

Es conocido que una de las actividades favoritas de Leonardo era acudir a las cantinas (como luego haría Caravaggio, aunque quizás éste mucho más integrado en el paisaje), para, tras emborrachar a sus compañeros de mesa, dibujar sus expresiones pero también sus manos.

Todo esto, además de una anécdota mil veces repetida, formaba parte de un plan mucho más amplio. Tener el suficiente conocimiento de las personas para conseguir su máxima aspiración pictórica: representar al hombre en su exterior pero también en su interior. El parecido pero también las emociones, abriendo el camino al mundo barroco (especialmente a Caravaggio, Rembrandt o Velázquez)

Desde esta perspectiva las manos se convierten en una  de los principales instrumento para mostrar los afectti (los sentimientos, el famoso retrato psicológico) pero también se convierten en ejes de la iconografía al destacar aspectos ideológicos de la historia. Los ejemplos pueden ser múltiples, desde su primeriza Anunciación en donde las manos hablan (la famosa pintura como poesía  muda de los humanistas) y nos muestran tanto la imposición del mensaje en la mano del ángel como en la aceptación de la Virgen, que lo acepta como parte del mandato divino (mano sobre el Libro)

 

 

Anunciación de la Virgen

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Leonardo_da_Vinci

 

En otra de sus obras (inacabadas) aún intentó ir más lejos. La adoración de los magos es un verdadero catálogo de actitudes manuales, como también en su Última Cena, en donde la manos tienen la misión de expresar la multiplicidad de sentimientos que genera la frase lapidaria de Jesucristo: Esta noche, uno de vosotros, me traicionará)

 

 

Última cena. Milán

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/La_Virgen_de_las_Rocas

 

Sin embargo las manos tienen otro objetivo, más novedoso aún: el crear una lectura del cuadro marcando invisibles direcciones en él. Quizás el efecto más conseguido de esta técnica lo podemos observar en las distintas versiones que existen de la Virgen de las rocas.

Si os fijáis un poco en el cuadro éste muestra una perfecta composición piramidal (como era típico en el Renacimiento), que equilibra la escena. Sin embargo, y bajo este esquema clasicista, Leonardo busca que el espectador recorra unos caminos concretos que marca con los gestos, especialmente manuales

 

 

La Virgen de las Rocas. Versión del Louvre.

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/La_Virgen_de_las_Rocas

 

Si os fijáis la Virgen genera dos direcciones (hacia los dos Niños, haciendo a Jesús, a la derecha, una forma de nimbo sobre la cabeza). Desde allí, y fomentada también por la mirada de la Virgen, llegamos a San Juanito que con sus manos entrelazadas nos envía a Jesús. Hasta aquí todo normal, San Juan Bautista como precursor de Cristo y que se arrodilla ante él.

Pero si os fijáis un poco más, la mirada inmediatamente sale del Niño Jesús para volver a San Juanito: la mano imperativa del ángel (que nos mira con intención), nos conduce a él.

 

 

Este movimiento ha dado pie a numerosas interpretaciones. Acaso la más cercana a la mentalidad del autor podría ser un simple comentario religioso del propio Leonardo. Es San Juan el iniciador de la nueva religión, más que el propio Cristo, lo cual era una idea extendida entre ciertas élites intelectuales gnósticas que intentan interpretar no literalmente los textos bíblicos e intentan buscar un mensaje más intercultural (diríamos ahora) de la religión cristiana.

Yendo aún más lejos (pero de nuevo con la imagen de San Juan Bautista como protagonista) siempre ha llamado la atención este cuadro

 

 

San Juan Bautista

Tomado de

 http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Paintings_by_Leonardo_da_Vinci

 

¿Qué significa éste gesto? ¿Señala al Cielo diciendo que allí está en verdadero poder? La figura de bautista es sumamente andrógina y, al parecer, este gesto con el dedo índice era una forma de dar a entender la homosexualidad durante el alto Renacimiento

 

Como veis, cada vez que nos acercamos a Leonardo nos encontramos con más dudas que certezas. De lo que sí podemos estar seguros fue de su profunda influencia que generará en autores posteriores. No hace falta más que fijarse en el uso de las manos (en las direcciones del cuadro, en la expresión de los afectti) que podemos ver en la Vocación de San Mateo de Caravaggio

 

 

Tomada de http://es.wikipedia.org/wiki/Caravaggio

 

Vicente Camarasa

 

 

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gravatar.comJose Vicente

Francamente interesante y didáctico, maestro. El problema es que entre Vd y doña Ana (de efemerides), nos vamos a tirar una vida con cada cuadro.

Fecha: 28/05/2010 00:13.


Ana

Me ha encantado el artículo, que nos acerca desde otra perspectiva al arte de Leonardo.

Fecha: 28/05/2010 15:45.


gravatar.comhernan

Obsérvese el tercer trio del Cenacolo: la mano en el corazón (amor),el arrobamiento amoroso, el dedo indicando al cielo.
El amor es el deseo de la belleza, que se completa en Dios (Platón).
Esta misma idea se repite en el Bautista, ebrio de amor.

Fecha: 25/06/2010 02:07.


gravatar.comIGNACIO

cierto, es uno de los pocos que buscan que su obra este viva en el mas amplio sentido de la palabra,gracias

Fecha: 20/10/2012 23:18.


gravatar.comhernan

Los ojos de Bautista son estrábicos, como el Baco de M Angel,pues está ebrio de Amor.

Fecha: 30/12/2016 19:16.


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