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ALEJANDRÍA Y SU BIBLIOTECA

Reproducción de la Alejandría de la Antigüedad.
Tomada de: http://www.egiptoaldescubierto.com/mapa/alejandria/alejandria.jpg
Ideada por Alejandro, Alejandría pronto será una de las principales capitales del helenismo, ciudad famosa por la esplendorosa cultura que arropará en su Biblioteca y su Museiom, centro de rutas comerciales y cuna de una importante escuela filosófica que tendrá gran influencia en la Edad Media.
Durante el reinado de Ptolomeo I, Alejandría comenzaba a estar conformada como ciudad, tal y como Dinócrates la había diseñado. Una de las primeras medidas tomadas por Alejandro, y que se finalizará con Ptolomeo, había sido mandar construir un malecón (llamado Hepstastaion) que uniera la ciudad con la isla de Faros, para así hacerla contar con un puerto estratégico que dominaría sobre el Mediterráneo. La ciudad había sido trazada siguiendo un plano hipodámico, organizado a partir de dos grandes avenidas perpendiculares entre sí: la Vía Canopea y el Argeos, en torno a las que se distribuían las demás calles. En el mismo cruce entre las calles principales se edificó un santuario dedicado a Alejandro, que albergaría su sepulcro. Se levantó también un gran palacio en el monte Loquias, además de otras edificaciones imprescindibles para la población griega, como teatros, palestras, hipódromo, baños…así como edificios administrativos.
Tomado de http://www.culturaclasica.com/cultura/biblioteca_alejandria.htm
Alejandría se hallaba dividida en diferentes barrios, según sus habitantes: griegos, macedonios, judíos y egipcios. Tanto griegos como macedonios tenían derecho a habitar donde quisieran, pero no así los egipcios ni los judíos, que debían permanecer en los barrios establecidos para ellos. Esta convivencia entre diversas culturas llevará en ocasiones a conflictos internos. Los egipcios vivían en el Serapeum, el barrio egipcio, y conservaban sus tradiciones y costumbres, aunque hubo quienes se helenizaron y fueron adoptando parte de la cultura griega, así como su lengua.
A pesar de que los egipcios superaran con creces en número al resto, serán los greco-macedónicos los que tendrán el control de la ciudad, por lo que no resulta extraño que en siglo y medio el griego se hubiera instaurado como idioma oficial, del que se hablaba un dialecto de reciente formación, conocido como alejandrino. De hecho, hacia mediados del siglo II las diferencias entre distintos grupos habían dejado de ser tan evidentes, por lo que, según El-Abbadi, cuando Polibio visitó la ciudad en el 145 a. C. dividió la ciudad en tres grupos: egipcios, mercenarios y alejandrinos. (El Abbadi, 54, 1994).
La Biblioteca
Construida entre los reinados de Ptolomeo I y Ptolomeo II, será el principal centro cultural de Alejandría y de todo el mundo helenístico. Formaba un conjunto que acogía varios jardines, un zoológico, un museo, laboratorios y salas de reuniones.
Hipótesis sobre la biblioteca
Tomado de http://www.culturaclasica.com/cultura/biblioteca.jpg
La Biblioteca, en un principio un anexo del museo, fue la más grande de su época, llegando a reunir unos 700.000 volúmenes.. Al estar dedicada a la investigación y el aprendizaje, contaba con diez salas de investigación, divididas según las distintas materias. Predominaban las obras griegas, siendo de especial importancia las redacciones que se hicieron de los textos homéricos, aunque también las había provenientes de zonas como Persia, India o Palestina, entre otras.
Ptolomeo II encargó su clasificación y organización a Zenódoto de Éfeso, que será su primer bibliotecario, ayudado por el poeta Calímaco. El resultado de esta clasificación fue el Pinakes, primer catálogo temático de la Historia.
En ella se inició la erudición, consistente en el estudio de estos textos, de los que se realizarán comentarios, críticas y correcciones, con lo que destacarán dos grupos de sabios: los filósofos y los filólogos. La filología comprendía también la historiografía y la mitología, y la filosofía, además de al pensamiento, comprendía varias ciencias, como la física, las matemáticas, la química, la astronomía, la geografía o la ingeniería. Entre estos eruditos destacarán personajes como Arquímedes, Galeno, Apolonio de Rodas, Erastótenes o Hipatia de Alejandría.
Fragmento de la Biblia de los Setenta, traducida del hebreo en Alejandría
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Biblioteca_de_Alejandr%C3%ADa
La antigua biblioteca fue destruida por un gran incendio durante el reinado de Cleopatra VII. Se atribuyó a Julio César haber incendiado al defenderse de la flota egipcia, que pudo haberse extendido por la ciudad y arrasar los almacenes de la Biblioteca. A pesar de esta hipotética destrucción, se tiene constancia de que siguió funcionando más adelante.
A finales del siglo XX una nueva biblioteca ha vuelto a nacer
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Vistas de la nueva Biblioteca de Alejandría.
Tomadas de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Bibliotheca_Alexandrina
Para saber más:
http://www.luventicus.org/articulos/02Tr001/index.html (Sobre la biblioteca de Alejandría)
Nuria Zapardiel
EL TEMPLO GRIEGO
El famoso Partenón de Atenas, dedicado a la diosa Atenea.
Tomado de http://centros.edu.xunta.es/iesastelleiras/depart/grego/grego.html
Las polis griegas tenían en el templo el lugar cívico de la ciudad (un lugar público en donde celebrar las principales fiestas de la ciudad). Por ello, lo religioso pasaba a un segundo plano, pues no existían reuniones en su interior (muy reducido) a la manera de la misa católica. El que quería, de forma individual, entraba a orar en el templo y dejaba una ofrenda que se guardaba en el opistódomos o tesoro.
Por todo ello, importaba más el exterior que el interior del templo. Tenía una fuerte esencia escultórica (más que una arquitectura, era una escultura gigantesca, además muy policromada).
Tomado de
Aunque existían varios modelos que luego veremos, lo normal es que se dividiese en tres partes: una entrada (pronaos), una habitación en donde se encontraba la escultura del dios y, según los griegos, habitaba la propia divinidad (naos) y una zona destinada a guardar las ofrendas llamada tesoro u opistódomos.
Tomado de http://www.guiadegrecia.com/general/templo.html
Sobre esta base, existían varias formas de templo, según se colocaran sus columnas exteriores. Estos son los principales modelos.
Tomado de
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Plans_of_ancient_Greek_temples
Como toda la arquitectura griega el templo era adintelado o arquitrabado (no utiliza ni arcos ni bóvedas), siendo sus techos planos al interior y a dos aguas al exterior. Para conseguir la armonía que siempre pretendían los griegos se utilizaban los distintos órdenes clásicos que podéis consultar aquí
Reconstrucción digital del Partenón
Tomado de http://lamontalbana.blogspot.com/2007_06_01_archive.html
Para saber más
http://www.uned.es/ca-campo-de-gibraltar/Temas/ARQUEOLOGiA/ARQUEOLOGiAGRIEGA/ARQUITECTURA_GRIEGA_.htm (Una buena web para entender el templo griego)
Vicente Camarasa
LA ESCULTURA ARCAICA GRIEGA
La escultura arcaica griega nace en madera (policromada). Se trata de esculturas femeninas llamadas xoanas que podríamos relacionar con las imágenes de Venus que desde el paleolítico y luego en el neolítico, llenan las culturas de la protohistoria. Apenas si conservamos restos de ellas debido al material aunque los testimonios escritos nos hablan de pequeñas figurillas a las que se rendía culto en los templos, vistiéndolas y dándoles de comer como si se tratara de un ser humano (en realidad la costumbre es egipcia, como también lo es su desproporción o sus soluciones geométricas). Mucho más tardía pero cercana a esta estética se enconbtraría la Dama de Auxerre
Dama de Auxerre
Tomado de http://arteolmos.blogspot.com/2006/10/escultura-arcaica-griega-korai.html
Posteriormente, a partir del siglo VII se comienza a hablar de la época arcaica que, con un periodo de transición en la primera mitad del V, nos llevará en un proceso ininterrumpido, hasta el momento del clasicismo (la época de Pericles y los grandes esculturas: Mirón, Policleto y Fidias
Normalmente podemos distinguir dos grandes conjuntos: las esculturas de bulto redondo y los relieves.
Los relieves se encuentran íntimamente relacionados con la arquitectura de los templos, siendo placas para cubrir las metopas o relieves para los frontones. Será precisamente en ellos donde mejor se puede seguir la evolución de la escultura de este periodo, especialmente a la hora de poder llenar todo un complejo espacio, un triángulo. En los ejemplos más tempranos nos encontramos figuras de tamaños decrecientes que se amoldan a la llamada ley del marco (y que se repetirá en el románico).
Templo de Corfú. Medusa central
Tomado de http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Gorgon_at_the_Corfu_Archaelogical_Museum.jpg
Frente a esto será en el templo de Afaya en Olimpia en donde se encontrará la solución con personajes tumbados o caídos que (curiosamente) se proponen como una de las sugerencias que tomaría Picasso para su Guernica
Tomado de http://www.urbipedia.org/index.php/Templo_de_Afaia
En el terreno del bulto redondo nos encontramos con dos modelos característicos. Los hombres (kuros en singular, kuroi en plural), desnudos, podrían ser atletas laureados en los juegos o la represención de Aquiles. Su serie casi ininterrumpida llegará al ya clásico Doríforo de Policleto.
Estas figuras son típicas de la escuela Ática, más preocupada por las formas volumétricas y la relación entre las distintas zonas anatómicas
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En cuanto las mujeres, siempre vestidas, o kores, se interpretan como exvotos o portadoras ellas mismas de exvotos. Los modelos más característicos serán los procedentes de jonia, Asia Menor, que muestran una menor importancia por la volumetría pero un mayor interés por la representación del rostro, de rasgos delicados, cada vez más realistas (Siempre se ha hablado de Jonia como un lugar muchísimo más refinado que la propia Grecia Continental, Lane Fox)
Koré de la Perdiz
Ambos modelos, como ya hemos comentado, van evolucionando hacia un mayor realismo y, por tanto, los rasgos que las caracterizan son más o menos pronunciados dependiendo de su época.
En general podríamos hablar, como dice Argullol, de una estética sagrada derivada de lo egipcio. De esta civilización encontraremos algunos convencionalismos (como el pie izquierdo adelantado) y técnicas de trabajo (bloque cerrado en donde brazos y piernas no se independizan, hieratismo o falta de expresión, soluciones geométricas para el pelo o anatomía, frontalidad que prevee su visión exclusivamente frontal, rigidez de los músculos, la famosa sonrisa arcaica…) Os pongo algunos ejemplos (de más antiguo a moderno para que podáis ir viendo estas características en evolución
Cleobis y Biton
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Kleobis_and_Biton_statue
Kuros de la Gliptoteca de Munich
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Kouroi
Kore Museo de Berlin
Tomado de http://www.abhus.com/item.php?keyword=kore
Típica sonrisa arcaica que se produce al no saber tratar el volumen exterior de los labios
Aunque nos resulte extraño (o kistch, como han dicho algunos comentarios) recordad lo que dijimos, la escultura griega se encontraba policromada, también en este periodo
Reconstrucción policromada de una koré
Para saber más
http://www.arteespana.com/esculturaarcaica.htm
http://arteolmos.blogspot.com/2006/10/escultura-arcaica-griega-kuros.html (fotos)
Sobre la Koré del peplo http://www.historiadelarte.us/grecia/kore-de-peplo.html
http://artevcano.blogspot.com/2008/10/trminos-arte-griego.html (Interesantes definiciones de arte griego)
Vicente Camarasa
LOS ÓRDENES CLÁSICOS GRIEGOS
Aunque ya lo habían utilizado los egipcios, serán los griegos los que le darán toda la importancia a la columna y su parte superior (el orden), creando con ellos el módulo o medida matemática que sirva para crear el resto de las proporciones del edificio, consiguiendo así su armonía o belleza característica.
El orden dórico, el primero en aparecer, es el más robusto y menos decorado.
En Asia Menor aparecería el orden jónico, más esbelto y con dos volutas características.
El último de los órdenes griegos (ya en etapa helenística) será el orden corintio, que sólo se diferencia del jónico en el capitel, que tendrá hojas de acanto y tallos enrollados (caulículos)
Todas las imágenes tomadas de
http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Arquitectura_de_la_Antigua_Grecia
El arte romano heredará los órdenes clásicos griegos aunque con algunas modificaciones, como puedes ver aquí
Para ver más imágenes existe una magnífica presentación en
http://artesauces.blogspot.com/2008/10/repasar-el-arte-griego.html
Vicente Camarasa
DOS MÉNADES EN EL PRADO. DE KALIMACOS A SCOPAS O LA FRONTERA DEL CLASICISMO
En la exposición Entre Dioses y hombres que ofrece al Museo del Prado hasta abril de 2009 nos podemos encontrar un buen puñado de obras maestras que iremos comentando.
Abrimos el comentario con dos esculturas paradigmáticas que nos pueden explicar el paso del clasicismo al postclasicismo (o segundo clasicismo, o época manierista) que se produce en el paso del siglo V al IV.
Se trata de dos Ménades
En la mitología griega, las Ménades son seres femeninos divinos relacionados con el dios Dionisios. Las primeras ménades fueron las ninfas que se encargaron de su crianza, y que posteriormente fueron poseídas por él, quien les inspiró una locura divina Literalmente Ménades puede traducirse por "las que desvarían". Se las conocía como mujeres en estado salvaje con las que era imposible razonar. En los misterios de Dionisios, el dios del vino, la intoxicación les llevaban a un frenesí extático en donde danzaban violentamente y realizaban actos de derramamiento de sangre, sexo y mutilación.
Sobre este tema la exposición muestra varios relieves atribuidos a Kalímacos, propiedad del propio museo. Este escultor, acaso uno de los inventores del capitel corintio junto a Calícrates, se caracterizó por ser el canto de cisne del periodo clásico. Heredero directo de la estética de Fidias utilizó una expresión elegante y refinada, tanto en las posiciones de sus figuras como en el juego de los paños que caen en elegantes y curvilíneas pliegues creando un ritmo ondulante que nos puede recordar al renacentista Botticelli.
Ménade. Atribuida a Kalímacos
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Image:M%C3%A9nade_relieve_romano_(Museo_del_Prado)_04.jpg
La anatomía guarda un canon esbelto y una expresión corporal que intenta unir la exquisitez con un movimiento continuo pero suave, con una leve melancolía en el rostro que luego tomará Praxíteles y el uso de la técnica de los paños mojados (inventada por Fidias) que permitía un doble juego visual, el ritmo curvilíneo de los paños que, tan pegados al cuerpo, permiten también el descubrimiento del desnudo también ondulante, con una sensualidad que, no se desborda, gracias a la contención del gesto de la cara.
Ménade. Atribuida a Kalimacos
Tomada de http://commons.wikimedia.org/wiki/Image:M%C3%A9nade_relieve_romano_(Museo_del_Prado)_02.jpg
Nos encontramos, por tanto, en el ideal clásico de armonía total, de movimiento suave y controlado, tanto como la propia expresión, que siempre guardará una calma imperturbable. El control de la razón sobre los sentidos y las pasiones, un equilibrio delicadísimo que muy pronto empezará a tener grietas, estallando en el siglo siguiente.
Frente a esta suavidad la Ménade de Scopas nos muestra un completo giro de la escultura griega al que se llamará post-clasicismo. El patetismo, así llamado por el predominio del pathos (el sentimiento) elimina la armonía.
Tomada de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Scopas
Las diferencias externas son bien evidentes. Frente al movimiento sinuoso pero controlado de Kalímaco, pasamos a otro de gran brusquedad y tensión. Además, el movimiento clásico era una cuestión cerrada, es decir nacía y moría en la propia escultura, sin relacionarla con el exterior. Se trataba de una obra autónoma que se movía dentro de un marco ya fijado de antemano (como es evidente en los relieves de Kalímacos), dejando al espectador al margen del mismo, y permitiéndole así poder ver y deleitarse sin ninguna angustia propia en los juegos de curvas y movimientos.
Por el contrario, Scopas hace de pronto entrar al espectador en escena. Le obliga a implicarse en la obra de varias formas. Por una parte le incita a moverse en torno suyo (cosa impensable en el clasicismo que daba una primacía absoluta a la visión frontal). De esta manera, el espacio aparece, pues ha de pasearse, y la percepción se multiplica, pues ya no hay una vista preferente sino una suma de vistas parciales, de momentos frente al todo clásico, el absoluto.
Si eso fuera poco, Scopas no finaliza el movimiento en la propia escultura , sino que deja que el espectador pueda seguir ese movimiento en hélice hacia el infinito. Sus ojos, por mucho que quieran fijarse en un solo punto, son obligados casi sin quererlo a ascender por la escultura, moverse de nuevo hasta salirse de ella.
La escultura sale así de sí misma y nos lleva a un espacio exterior por medio de una línea helicoidal que más tarde Miguel Ángel utilizará con fines muy parecidos y conocemos en arte, línea serpentinata.
Esclavo. Miguel Ángel (Manierismo)
Tomado http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_%C3%81ngel
Por otra parte, del rostro y el cuerpo ya no se limitan a una expresión de un sentimiento suave. Por el contrario, Scopas busca entrar en la psicología de la Ménade, robar los sentimientos para incluirnos en ellos. Con ello la escultura pierde su autonomía clásica y necesita un espectador que la contemple y la sienta. Hay un constante interés por eliminar cualquier estado de calma para provocarnos unas emociones angustiosas, tensas generadas por el movimiento, el claroscuro o el escaso pulimento de la figura que ya ha roto la belleza y se inclina claramente a la expresión.
Meleagro, Scopas. Fíjate en la expresión, especialmente potente en los ojos, que se han rehundido para crear sombras (claroscuros) en ellos
Tomado de http://www.artehistoria.net/frames.htm?http://tienda.artehistoria.net/tienda/banco/cuadros/7973.htm
Como puede verse en la comparación de estas dos esculturas hemos pasado de la armonía a la tensión, del movimiento controlado al tenso, inacabado; de la estatua autónoma en su propia belleza a la que necesita al espectador que la gire y la sienta; de la belleza a la expresión; de la razón a los sentimientos. Todo un cambio profundo que, según las teorías de Wölfflin o Focillon es una constante en la historia del arte.
Si queréis verlo, esto se volverá a producir en el paso del Renacimiento al Barroco. Si tomáis la típica historia de David (joven que derrotará al gigante Goliat) podréis ver todas estas características en la comparación entre la que hace Donatello en el siglo XV (Renacimiento. Quattrocento) y la de Bernini en el XVII (Barroco)
David de Donatello (Quattrocento. Renacimiento)
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/David_de_Donatello
David de Bernini (Barroco)
Tomada de http://outtheway.blogspot.com/2007/06/5-greatest-sculptors-of-all-time.html
Vicente Camarasa
LOS ORÍGENES DE LA ESCULTURA GRIEGA. EL ARTE GEOMÉTRICO QUE PICASSO NOS ENSEÑÓ A MIRAR DE NUEVO
Caballo-trompeta de la época geométrica griega.
Podríamos establecer la invasión de los pueblos del Mar (acaso los dorios, en torno al 1200) como el final de la etapa prehelénica (cicliadas, minoico y micénico) y el comienzo verdadero del mundo griego.
A partir de entonces el arte ha distinguido varias etapas. Nosotros nos ocuparemos de las dos primeras, la Edad Oscura (cuyo final será el arte del periodo geométrico) y la polis arcaica (el arte arcaico)
Durante el Periodo Oscuro se advierte un descenso brusco de todas las formas artísticas (y en general culturales) del que no se recuperará el mundo griego hasta el siglo VIII
Comenzará entonces el llamado arte geométrico, especialmente importante en lo que se refiere a la cerámica y los pequeños bronces que se caracterizan por su esquematismo. Frente a lo armónico que caracterizará el clasicismo del V a C., estas figuraciones tienen más de arte prehistórico o arcaico.
Si os fijáis en estas fotografías (Museo Nefertiti de Berlin) representan especialmente animales por medio de la técnica de cera perdida (se hace la figura en cera, se recubre de barro y, al calentarla, la cera sale por unos agujeros dejados para este fin, quedando un molde hueco que se llena de bronce. Sólo es viable para pequeñas figuras)
Como se pueden ver los rasgos son básicos, reduciendo la realidad a puras formas lineales, al igual que ocurre en la pintura de la cerámica del mismo momento, con sus famosos desfiles mortuorios (prótesis) en donde aparecían carros tirados por caballos y mujeres llorando (plañideras) que apenas si eran unos cuantos triángulos unidos
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Esta forma de reducción de la realidad se encuentra muy extendida por todo el mediterráneo en el primer milenio antes de Cristo, e igualmente la podemos encontrar en el mundo etrusco como en el íbero
Exvoto íbero. Museo Arqueológico de Madrid.
En realidad casi todas estas figuras son exvotos. Pequeñas ofrendas que se realizarán en los santuarios (como el de Olimpia), pidiendo algún tipo de intervención divina. Por ello será habitual la presencia de animales (el caballo como signo de prestigio de la incipiente aristocracia), guerreros (que buscan así la protección divina)…
Según vaya pasando el tiempo su esquematismo se irá reduciendo, encaminándose cada vez más hacia un cierto realismo que luego pasará a las esculturas en piedra. (Si os fijáis en la figura central de la foto seguro que a muchos les recordará las figuras de los kuroi de los que pronto hablaremos)
Lo que resulta verdaderamente curioso que casi veinticinco siglos después estas fórmulas de representación tan alejadas del realismo vuelvan a resurgir. Serán las Vanguardias históricas de principio del siglo XX las que redescubrirán este y otros artes considerados primitivos (máscaras africanas, arte egipcio, arte íbero, arte infantil en el surrealismo…) buscando una nueva forma de expresión más auténtica y verdadera que la de la pintura y escultura tradicional.
Nos encontraremos esta actitud en Brancusi, Matisse, los expresionistas alemanes del Puente o en Picasso.
Será el regreso a lo sencillo, a lo esencial; un proceso de lenta y paciente eliminación de los detalles hasta quedarse con el esqueleto de la realidad, tan simple como emocionante.
Para comprenderlo mejor, mirad este toro de Picasso
Tomado de
http://contexto-educativo.com.ar/2003/2/Metamorfosis%20del%20toro.jpg
Seguro que algunos dirán: qué fácil, qué tontería… Eso también lo podría hacer yo…Pues a menudo se confunde lo sencillo con lo fácil, y se le da poco valor. Muchos creen que, por tener pocos trazos visibles, este tipo de dibujos carecen de mérito cuando es todo lo contrario. Lo más fácil es poner muchos detalles, esconder el motivo en miles de trazos o pinceladas, mientras que lo complicado es despojarse de todo y tener el valor de presentar la figura desnuda de cualquier tipo de decoración.
Si no me creéis mirad el proceso que utilizó Picasso para llegar a este último toro.
¿Sorprendidos?
Lo sencillo es a veces muy trabajoso, como bien saben los artistas zen
Quizás ahora sea el momento de volver al principio del artículo y remirar con ojos nuevos las figuras y dibujos sobre cerámicas de los primeros griegos. Tal vez no se vean ya de la misma manera y se pueda apreciar toda su fuerza expresiva.
Si lo conseguís le deberéis a Picasso que os haya limpiado la mirada de tanta historia del arte y os haya devuelto la capacidad de ver lo extraordinariamente hermoso que es la sencillez.
Vicente Camarasa
¡CUIDADO, ARTE GRIEGO! EL VERDADERO ROSTRO DE LO CLÁSICO
A menudo nos ocurre que, cuando estudiamos arte clásico, y en especial, arte griego, solemos cometer graves problemas de apreciación pues, como decía Benevolo, miramos el arte clásico con ojos y pensamiento moderno. Pongamos algunos ejemplos.
El espíritu clásico de la belleza suele ser un tópico en el estudio del arte griego, cuando realmente sólo podríamos hablar de él en la época severa (en su búsqueda de eliminar los rasgos arcaicos) y en el periodo clásico, el famoso de Pericles.
A partir del IV, sin embargo, este modelo de belleza basado en cálculos geométricos y aritmético cede a favor de una mayor expresión, ya sea de fuerza y tensión (Scopas) como de una belleza amanerada, tan exquisitamente idealizada que rompe el canon, busca posturas elegantes pero inestables, de Praxíteles.
Luego, a partir del llamado helenismo de III, la tensión, el desgarro emocional, la fealdad incluso es la característica fundamental, y sólo el arte más clasicista (neoaticismo de Venus de Milo o el hermafrodita) intenta una cierta tranquilidad aunque llena de trampas en proporción, motivos…
Mirad estas fotos y podréis comprobar que todo el arte griego ni fue bello ni tendió a la idealización.
Gorgona del frontón del templo de Artemisa; Corfu, Grecia (Periodo arcaico)
Tomado de http://www.dearqueologia.com/urbanismo_arcaico.htm
Lisipo. Hércules Farnesio (Periodo postclásico, siglo IV a C)
Tomado de http://www.serescultor.com/griegos.htm
Si esto pasa en la belleza de la escultura, aún resulta más problemático entender verdaderamente lo que pudo significar la arquitectura para los griegos. En primer lugar, y tal vez cegados por los tópicos de la Acrópolis, pensamos en una arquitectura monumental y extremadamente calculada. Pero ésta sólo fue la pública, mientras las casas privadas eran pequeñas y poco acogedoras. Incluso la idea del urbanismo griego que luego retomarían los romanos, es en realidad un invento de Hipódamos de Mileto en el siglo III, mientras la famosa Atenas de Pericles del V tenía, fuera de la Acrópolis y el foro, unas calles estrechas, sombrías, mal planificadas, con casas de materiales pobres y sin ningún tipo de ambición estética.
También en la arquitectura deberíamos tener en cuenta dos características propias. Por una parte ahora encontramos ruinas o, en el mejor de los casos, restauraciones más o menos afortunadas. Así, ver un templo sin techo o las columnas a la altura del pecho, difícilmente nos podemos hacer una idea del espacio arquitectónico griego, muy poco interesado en los interiores, por lo demás bastante oscuros y con escasa diafanidad.
Posible reconstrucción interior del Partenon con la estatua de Fidias de Atenea Partenos
Tomado de http://lamontalbana.blogspot.com/2007_06_01_archive.html
Por otra parte, y muy importante, sería el color. Nuestra memoria colectiva identifica el arte clásico con el mármol blanco, sin añadidos, tanto en arquitectura como en escultura. Sin embargo, esto es una invención del Renacimiento, pues de sobra conocemos que los templos y esculturas griegas estaban policromados, habitualmente en fuertes tonos…
Con solo pensarlo nos rompe por completo la idea de belleza clásica, ¿no es cierto? Pero es que esta belleza nunca existió realmente hasta el siglo XV y XVI en donde se decidió que la escultura clásica era monócroma (Donatello, Miguel Ángel…).
Fijaros en los originales (su propuestas de restauración) y lo que ahora conservamos y vosotros mismos os daréis cuenta de todo lo que puede cambiar el llamado arte clásico
Reconstrucción de Atenea Lennia de Fidias
Como puede verse en estos pequeños ejemplos (habría muchos más y los podéis encontrar aquí ), lo que nosotros entendemos en la actualidad por arte clásico y lo que fue verdaderamente, dista bastante, pues en el fondo el arte clásico constituye para occidente más un mito que una realidad, algo conocido más por descripciones y copias (pensad que casi el 80% de la escultura griega es en el fondo una copia romana, a menudo de una calidad muy inferior a la que debió tener en su origen). Esto llega a crear múltiples variantes de las mismas obras griegas, según la copia romana elegida. En ese sentido es especialmente conocido el Diadúmeno que conserva el Prado que, por un error de restauración tiene la mano mal colocada
Diadúmeno como atleta que levanta los brazos para ajustarse la cinta del pelo (probablemente el más parecido al original)
Tomado de
Diadúmeno del Prado. Mira qué ocurre con su brazo izquierdo
Tomado de http://www.museodelprado.es/index.php?id=100&tx_obras%5Buid%5D=18&cHash=3568995213
Nos movemos, por tanto, en un terreno resbaladizo, con el que tenemos que tener cuidado y, si podemos, distinguir el arte clásico real al que imaginaron (e incluso en numerosas ocasiones reinventaron) los renacentistas y neoclasicistas, que es el fondo la idea que tenemos nosotros en la actualidad.
La pregunta que se extrae de todo esto es clara. ¿Cómo es el arte griego, como nos han contado siempre y hemos visto en los museos o como era en el tiempo de los propios griegos?
Vicente Camarasa.
EL CONCEPTO DE BELLEZA EN EL HELENISMO. La Victoria de Samotracia
El concepto de BELLEZA es universal e innato al ser humano, sin embargo, éste ha ido cambiando con el paso del tiempo. Basta con recordar algunas obras del Barroco, por ejemplo Las Tres Gracias, donde Rubens pretende, a través de tres mujeres de canon opulento y piel muy blanca, mostrar un ideal de belleza que, posiblemente se encuentra muy alejado de nuestra sociedad actual y, desde luego de la que tenían los GRIEGOS
¿Recordáis lo que para ellos era lo bello?
Teniendo en cuenta que para ellos el hombre era el centro de la cultura y su RAZÓN la medida, lo bello era LO PROPORCIONADO, EQUILIBRADO Y ARMÓNICO (y de ahí la importancia que cobran LAS MATEMÁTICAS Y LA GEOMETRÍA, que garantizan la relación de las partes con el todo, CONSEGUIDO a través del módulo y el canon)
Aunque parece que todo lo anterior será una constante durante el arte griego, lo cierto es que seremos testigos de una evolución que abarca desde la fase arcaica, la fase clásica (con maestros como Mirón, Polícleto y Fidias, los cuales conseguirán la máxima armonía) hasta llegar a la etapa helenística donde primarán aspectos como la EXPRESIÓN y el DINAMISMO.
Esto se puede ver perfectamente a través de una OBRA ESPECTACULAR (ya no hecha a medida del hombre y su razón sino para crear sensaciones) que, aún con el tiempo transcurrido, sigue provocando la admiración de todos cuantos la contemplan (el propio Marinetti la definió como" la belleza de la velocidad"), LA VICTORIA DE SAMOTRACIA
La Victoria de Samotracia. Louvre
Elevada sobre la proa de un barco de piedra (y en un origen con una fuente a sus pies en la que se reflejaba), esta escultura de bulto redondo con una función puramente estética, parece estar dedicada a conmemorar una batalla naval en la cual se proclamaron vencedores los habitantes de Rodas quienes derrotaron a Antíoco III (de Siria). Con ello se simboliza EL TRIUNFO o LA VICTORIA
Una talla de grandes dimensiones para la que se ha empleado un material típico del arte clásico como es el mármol (en este caso de Paros) y cuya superficie no está del todo pulida gracias al excelente tratamiento que el autor hace de este material.
La composición es claramente abierta, a base de diagonales y curvas que no hacen sino generar un INTENCIONADO DESEQUILIBRIO, con un modelado que denota gran expresividad, donde juega un papel muy importante la luz para generar ese característico claroscuro (visible a través de los entrantes y salientes que genera el plegado de los paños)
La figura representa a una mujer alada que, con las ropas agitadas por el viento e impregnadas por la humedad, batiendo las alas se posa sobre la proa de un barco y se lanza a la conquista de los mares
Comentario
De esta obra tan sólo se conoce su lugar de procedencia (Santuario de Cabiros. Samotracia) pues existen diversas hipótesis acerca de su verdadero autor que hacen dudar entre un griego llamado Pithókritos o un habitante rodense. Sea como fuere, sus grandes dimensiones, la gran diagonal que genera su cuerpo (con la sensación de inestabilidad y consiguiente dinamismo) y el exquisito tratamiento de las telas que absolutamente nada tiene que envidiar a los "paños mojados" de Fidias nos hace encuadrarla en el ARTE GRIEGO y más concretamente en su última etapa o PERÍODO HELENÍSTICO (aproximadamente s. IV a.C), época caracterizada por el final de las guerras del Peloponeso y la posterior conquista de Roma.
Aunque ya desde la fase post.clásica o manierista se viniese anunciando una considerable pérdida de belleza y equilibrio a favor de lo anecdótico, con autores y obras como Hércules Farnesio (Lisipo) o Ménade ebria (Scopas), lo cierto es que será durante esta última etapa cuando se tienda a la barroquización , a un mayor dinamismo (tanto físico como espiritual) y a la visible ruptura de las proporciones (que anteriormente tanto habían preocupado y muy presente en la arquitectura a través de obras colosales como el Mausoleo de Halicarnaso o el altar de Zeus en Pérgamo que se alejan del clasicismo de la Acrópolis)
La gigantomaquia. Altar de Zeus en Pérgamo
También debemos destacar durante este momento la aparición de numerosas escuelas donde conviven el idealismo y el realismo, la belleza y la deformidad, temas dramáticos (como en la escuela de Pérgamo y sus famosos galos que representan el momento de mayor intensidad) y cotidianos (con magníficos ejemplos en las tanagras o esculturas de barro cocido que representan a mujeres ancianas en situaciones domésticas) hasta llegar a la Escuela de Rodas a la cual pertenece la obra que comentamos y algunas otras de suma importancia y que influirán en épocas posteriores como el Laocoonte (que representa claramente un tema trágico) o el Toro Farnesio. Junto a estas escuelas coexiste una tendencia algo más clasicista tal y como se observa en la Venus de Milo (con expresión melancólica) o el hermafrodita acostado donde no se observa esa barroquización y dinamismo propio de esta época.
En cuanto a sus influencias posteriores (además del ya citado futurismo), hay un cuadro capital del romanticismo que retoma la victoria para su personaje central, La Libertad guiando al pueblo, de Delacroix
La libertad guiando al pueblo
Extraído de http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Eug%C3%A8ne_Delacroix_-_La_libert%C3%A9_guidant_le_peuple.jpg
Actualmente la Niké de Samotracia se encuentra en el MUSEO DEL LOUVRE, pero si no queréis desplazaros hasta allí, existe una buena REPRODUCCIÓN realizada en RESINA DE POLIÉSTER y que se encuentra en la PLAZA DEL LABERINTO en Leganés (norte)
Mar San Segundo

































