EL PALACIO DE GALIANA EN TOLEDO. UN JARDÍN SORPRENDENTE
Tomado http://www.funci.org/es/2000/01/16/toledo-mira-a-la-meca
Hubo el Toledo un palacio islámico que debió rivalizar con los de Medina Zahara o la Alhambra. Se llamó Palacio de la Noria, Yannat as-Sultan, la Huerta del Rey o, ya en tiempos cristianos, el Palacio de Galiana

Lo conocemos sobre todo por descripciones literarias, como la de al-Makkari, que nos habla de un palacio de recreo junto al río Tajo, con jardines, estanque y un kiosco en su centro lleno de vidrios de colores
Tomado de http://img72.imageshack.us/i/palaciodegalianatoledoram9.jpg
Se construyó en tiempos del rey Taifa Al Mamun, en el siglo XI, pocos años antes de que Toledo (Tulaytula) cayera en manos cristianas.
Quizás su más exquisito refinamiento sería ese pabellón de cúpula de cristal entre labores de oro al que dos leones de bronce echaban las aguas. Éstas caían sobre la cúpula y bajaban cubriendo el pabellón con cortinas líquidas.
El ingenio tenía tal precisión que el agua, resbalando dulce y constantemente desde aquella altura, caía por los costados del mismo, y le envolvían por completo, tejiendo en torno de él como una túnica diáfana y cristalina; después, las aguas que caían se mezclaban con las de la albufera, sin que una gota penetrase en el pabellón, ni salpicase a quienes dentro estaban.
Tomado de http://diariodeunturista.com/el-palacio-de-galiana-en-toledo/3804
Como siempre en el jardín islámico nos encontramos con un culto a los sentidos en el que el oído tienen una fuerte influencia, pero también, como ya vimos en la Alhambra, una constante reflexión sobre las apariencias, sobre lo que está a punto de desaparecer o solo es un engaño de la mirada como aquellas aguas que , "bordaban con preciosas margaritas el alicatado de las fuentes", o las luces internas de las velas que Al Mamun colocaba en el pabellón durante las noches, provocando una multitud de reflejos en la cascada de agua y la albufera.
En este palacio, e integrados en la corte, destacaron personalidades científicas como Azarquiel (astrónomo e ingeniero que hizo curiosas clepsidras) o Ibn Wafid, médico y botánico que introdujo en España las fresas

La leyenda también cuenta que aquí se alojó Alfonso VI de Castilla cuando debió exiliarse, tras la derrota de Llantada, frente a su hermano Sancho II de León. Precisamente ese mismo Alfonso que, ya en el poder, ayudará al reino taifa toledano ante los ataques de otros taifas (como Sevilla o Badajoz) y que, en 1085 tomará definitivamente la ciudad para los cristianos.
Tomado de http://www.eturismoviajes.com/palacio-de-galiana-monumento-mudejar-en-toledo
Desde entonces el palacio sufrió numerosos destrozos y las fotos que han ido apareciendo son más las de una obra del siglo XIV plenamente mudéjar, que taifas, muy restaurados y propiedad particular no visitable.
Es, por tanto, más importante la leyenda que el propio monumento. Una de tantas leyendas que Toledo atesora
Para saber más
http://eltoledoescondido.wordpress.com/audiovisuales-2008-2009/2008-palacios-de-galiana
http://www.scribd.com/doc/6806078/Contreras-Mesa-Julio-El-ultimo-Palacio-de-Galiana (libro en PDF)
ORIENTE Y EL PRERROMÁNICO ANTE EL HECHO RELIGIOSO

Santa Cristina de Lena. Fotografía: Juan Aranda
Como toda religión, el catolicismo disponía de dos métodos contrarios para garantizar el culto y organizar la liturgia.
Occidente optó por la primera vía. Bizancio y el cristianismo oriental (y con él una gran parte del prerrománico) prefieren cierta forma de retiro, tomando en consideración así la presión anicónica que no dejaba de ejercer el judaísmo y, posteriormente, el islamismo. En la tradición ortodoxa, todo se basa en la revelación; en el interior mismo de la iglesia, el santuario no resulta accesible ni vivible de forma directa. Se encuentra en el centro del iconostasio, un tabique abierto con tres puertas y decorado con iconos (…) Sin embargo, en Occidente, todo resulta visible de inmediato, ni que sea en el fondo de la nave. No se produce la sensación de misterio oculto y despuñés desvelado, que caracteriza a la liturgia ortodoxa. Los occidentales no dudan en meter el Santo Sacramento en una custodia y sacarlo de la iglesia después para la procesión (del Corpus Christi)
Le Goff, J En Busca de la Edad Media. Paidós 2003
ZURBARÁN. LAS LIMITACIONES Y GRANDEZAS DE LA PINTURA
Hace tiempo que Berthol escribió un elogioso artículo sobre Murillo en el que, con fina sensibilidad, analizaba su mundo ya cercano a una forma de vivir pre-rococó. Hablaba en él de un profesor de arte que obviamente soy yo, que no llegaba a comprender esta forma de hacer, a la que no le quito ningún mérito pero que no llega a emocionarme. Y tal vez sea porque yo soy más de Zurbarán que de Murillo; voy a intentar explicarlo en este artículo.
EL ARTÍCULO, REVISADO, AMPLIADO Y CON NUEVAS IMÁGENES SE ENCUENTRA ALOJADO EN EL SEÑOR DEL BIOMBO
LA ANTIGUA MEZQUITA DEL SALVADOR EN TOLEDO. UN EJEMPLO DE CONTINUIDAD HISTÓRICA
Muy cerca del Entierro del Conde Orgaz existe una pequeña iglesia que suele pasar desapercibida a los turistas (en parte por sus horarios aleatorios). Sin embargo, si se consigue entrar en ella encontraremos una mezquita anterior al X y ampliada en el XI de la que han aparecido nuevos ambientes gracias a las últimas investigaciones arqueológicas. Pero la cosa no acaba aquí, y el viajero encontrará columnas y capiteles romanos reutilizados, una pilastra visigoda (o paleocristiana), añadidos mudéjares y barrocos. Todo en un espacio reducido.
Muy probablemente, la mezquita existiera desde antiguo, acaso sobre una estructura visigoda anterior. Los restos que nos quedan de ella han sido sacados a la luz por una profunda intervención que nos permite ver la planta original de la sala de oraciones bajo la iglesia actual.

También ha sido restaurado el patio de abluciones, con una arquería de herradura en ladrillo sobre arcos y columnas romanos, alfices y remate superior muy parecido a la Mezquita del Cristo de la luz. En esta zona, posteriormente, se realizó un aljibe.
En 1086, tras la entrada de Alfonso VI en la ciudad y la rápida reconversión de la mezquita mayor en la futura catedral, esta mezquita pasó a ser aljama (principal). Las necesidades de espacio se hicieron perentorias y se realizó una nueva nave. Para ello se volvieron a reutilizar materiales romanos (columnas y arcos).

Sin embargo, la reutilización más espectacular fue la de una pilastra (posiblemente de un edificio anterior) visigoda o paleocristiana. Decorada con motivos florales en sus lados cortos, lo más espectacular son sus escenas de la vida de Cristo en la exterior. Enmarcadas en recuadros y a técnica de bisel se nos muestras estas escenas de la típica plástica altomedieval, aunque las caras fueron raspadas por los musulmanes para evitar caer en idolatría.

Ya sea de la época anterior o de esta segunda mezquita, también nos encontramos con una torre alminar. Al exterior, la diferencia de los materiales nos da la clave, siendo musulmana la que emplea el sistema de soga y tizón en grandes sillares, con una banda decorativa (de nuevo reutilizada, en este caso visigoda).
Al interior podemos ver todavía el típico sistema islámico de machón central y escaleras girando en torno suyo (como el de la propia Giralda) frente a las torres huecas cristianas.
Sobre todo este conjunto se fueron realizando intervenciones mudéjares (la segunda parte de la torre), góticas (capillas), renacentistas (retablo) y barrocas (bóvedas)
Por cierto, en esta iglesia fue bautizado el dramaturgo del siglo de Oro, Francisco de Rojas Zorrilla, como se puede ver en la placa de esta foto antigua, tomada de Toledo olvidado (una fantástica página)
Fotografías y texto.
LA IGLESIA VISIGODO-MOZÁRABE DE SANTA MARÍA DE MELQUE
Es una iglesia muy desconocida que queda a una hora de Madrid, en plena provincia de Toledo. Una iglesia sobre la que los especialistas no se ponen de acuerdo, y unos la adjudican al último arte visigodo (principios del siglo VIII) y otros al mozárabe (siglo X).
En realidad la planta (en forma de cruz griega de brazos iguales), y gran parte de sus muros son obra visigoda (en torno al siglo VIII), que acaso nunca se terminaría de cubrir, abandonándose tras la invasión musulmana.
En este momento el monasterio se convirtió en castillo, cuya torre fuerte sería los restos que quedan sobre el crucero.
Tras la reconquista, la iglesia fue el origen de un monasterio mozárabe, tiempo del que datan las magníficas bóvedas de herradura (y acaso la remodelación de ciertos arcos que pasan de la herradura abierta visigoda a otra más cerrada, típica de lo mozárabe)
El edificio apenas si tiene decoración pero son admirables sus muros de grandes sillares a hueso (sin argamasa), los potentes machones del crucero, la imposta que los recorre en su parte superior y las bóvedas y arcos.
El único problema es su restauración, quizás demasiado excesiva, con materiales que rompen el entorno y lo dejan sin alma.
FOTOGALERÍA ENLAZADA DE ARTE VISIGODO
Para saber más
http://www.turismo-prerromanico.es/arterural/smmelque/smmelqueFicha.htm
http://www.diputoledo.es/melque/localizacion.shtml
http://www.arquivoltas.com/18-Toledo/01-Melque1.htm
I mágenes y texto
IGLESIAS ROMÁNICAS DE COLONIA: GRAN SAN MARTÍN

En nuestra presentacion de las iglesias románicas de Colonia seguimos ahora con la de Gran San Martín. Aunque parece indicar su nombre, no es la iglesia románica más grande de Colonia (ese honor queda reservado para Santa María en el Capitolio). Pero su torre quizás es la mas grande y monumental de una iglesia románica, y junto a la Catedral desde siglos ha marcado el panorama de la orilla izquierda del Rhin (la del casco antiguo). Es más: antes de la la terminación de las torres de la Catedral en 1880, la imponente torre de San Martin, con sus más de 75 metros de altura, fue el símbolo de Colonia desde la Edad Media hasta mediados del siglo XIX – aun más que el torso de la Catedral con las torres sin terminar. Como en tanto otros sitios cerca de la orilla del Rhin, en el subsuelo del sector hubo muchos hallazgos arqueológicos de la época romana, hoy expuestos en un mini-museo en la cripta del templo.
San Martín es una basilica de tres naves, 50 metros de largo y 27 de ancho y fue el templo de un antiguo convento de benedictinos fundado por el arzobispo San Bruno hacia 965. Pero de ese primer templo prerromanico queda apenas nada, porque un horrible incendio destruyó casi todo el barrio en el año 1150. Entre 1185 y 1250 se construyó la iglesia románica, los rasgos mas característicos de Gran San Martín fueron creados en aquella época, aunque luego cambiaron muchos detalles. A finales del siglo XV añadieron la pirámide gótica de la torre.
Exceptuando la magnífica torre, creación cumbre del estilo románico que en realidad es una corona de cinco torres elevándose encima de una galeria palatina, todo el templo se caracteriza por una profunda austeridad. No siempre fue asi, porque la iglesia original del siglo XIII estuvo decorado con ricos mosaicos y en los siglos XVIII y XIX sus paredes y bóvedas fueron pintadas con frescos – primero barrocos y luego clasicistas – las últimas una creación del gran mecenas Ferdinand Franz Wallraff (cuya famosa colección de pinturas se convirtió en el inicio del Museo de Bellas Artes de Colonia que hoy lleva su nombre). Durante la ocupación napoleónica, los franceses cerraron y secularizaron el convento benedictino de San Martín, destruyendo su claustro completamente.

A mediados del XIX, empezaron obras de restauración de la iglesia, concentrándose en techos y bovedas. . .
Como todos los templos románicos de Colonia (excepto la mas pequeña Santa María Lyskirchen), San Martín fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, quedando muy poco de su decoración original. Debido a su situación tan céntrica, la iglesia fue destruida en su mayor parte y tardaron cuatro decadas – hasta 1985 – en reconstruirla. Como en otros templos que sufrieron el mismo destino, hubo un problema especial con las vidrieras, en San Martín al final, aunque modernas, son ahora más adecuadas y menos desconcertantes que en otros casos.
Hubo entonces no pocas voces que propusieron dejar el templo como ruina para la memoria de la Guerra. Afortunadamente, no ganaron la discusión y desde 1965, la magnífica torre de San Martín corona de nuevo junto a la Catedral el panorama de Colonia. Quedan pocos restos de los mosaicos en el suelo, representaciones de animales que datan del siglo XIII, de la época de los Hohenstaufen (un par de vacas y un león).

Sin duda, la obra de arte mas sublime que hoy destaca en una iglesia relativamente vacía, es una escena del Santo Entierro, creada en el tránsito del estilo gótico al Renacimiento por el escultor Tilman van der Burch, coloniense de origen flamenco, entre 1510 y 1520. Consiste de las esculturas de José de Arimatea, Nicodemo, San Juan y las tres Marías y destaca por su gran realismo y el modo de presentar a los seguidores de Jesus como familia de la aristocracia renacentista. La bella Magdalena parece una princesa alemana del XVI, con sus ojos azulísimos, cabello rubio y vestiduras elegantes de la época. Sin embargo, toda la escena respira una profunda unción sagrada. En el centro de la composición casi se tocan la mano inerte del muerto Salvador y la mano delicada y tierna de la Magdalena, pero quedan en el aire, como insinuando un acercamiento mistico. Ese grupo escultórico es uno de los mas logrados jamás creados en Colonia, una ciudad de arte rica en pintores de importancia global (sobre todo su escuela gótica del XV – Stefan Lochner, Bartholomaeus Bruyn – y en la modernidad – Max Ernst y Gerhard Richter), pero relativamente pobre en escultores de rango internacional.

Del mismo autor se supone el grupo del Calvario que data del 1509, de un estilo algo mas conservador y convencional, y la escultura sobrecogedora del Ecce Homo en una capilla lateral. Mientras que el rostro es magnífico en su expresión de dolor y soledad, el cuerpo de esa estatua parece algo menos logrado. Es sobre todo la mirada hipnotizante de ese Cristo que impresiona.

Pero es en el coro austero, casi desnudo, donde se concentra la atmósfera mística del templo de San Martín: en sus arcos vacíos de matices grises, antaño ricamente decorados – lo que se llevo la Guerra – se refugia el espíritu para contemplar, por lo menos por momentos, las ideas de purificación e iluminación, y cuando entre un rayo de luz divina para alumbrar por segundos la cruz, el alma incluso puede llegar a la unión y soñar con la eternidad...

Texto Berthold Volberg
Fotografía: Thomas Jäckel
ALGUNOS SECRETOS DE LAS LANZAS DE VELÁZQUEZ (Primera Parte): EL TEMA
Actualmente en el Prado, las Lanzas o, como se conocía en la época, la Rendición de Breda, guarda muchos secretos que vamos a intentar ir contando.

EL ARTÍCULO, REVISADO Y AMPLIADO, SE ENCUENTRA ALOJADO AQUÍ
Tomado de wikipedia.org
El primero es su tema. Mucha gente conocerá que se trata de la conmemoración de la batalla de Breda, agosto de 1624, en Flandes, en la primera parte (victoriosa) de las Guerra de los Treinta Años iniciada por el Conde Duque de Olivares.
Lo que a veces no se conoce es que el cuadro no estaba pensado para verse aislado sino dentro de todo un conjunto que, organizado por el propio Velázquez, adornaría el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro.
Se trataba de una gran estancia rectangular en donde se condensaba toda la imagen triunfal de la monarquía de Felipe IV. Esto se realizaba por medio de una docena de grandes cuadros que narraban las victorias de Felipe el cuarto, pintados por los más prestigiosos pintores de la época: Maíno (La toma de Bahía de la que ya se habló hace unos meses), Zurbarán, Leonardo Jusepe, Cajés, Pereda (autor de conocidas vanitas)…

Recreación virtual del Salón de Reinos
Tomado de Algargos
Sobre ellos se colocarían los cuadros (mucho más pequeños) de las hazañas de Hércules pintados por Zurbarán, pues era idea común en la época vincular los orígenes de la monarquía austriaca con Hércules como fundador.

Recreación virtual del Salón de Reinos
Tomado de Algargos
Sobre ellos, ya muy cerca del techo, se encontraban los escudos de todos los reinos del rey de España, mientras que junto a las puertas de entrada, los retratos ecuestres (estos también obra de Velázquez) del rey, la reina (Isabel de Borbón) y el entonces sucesor (Baltasar Carlos)
Pero existe una cosa más sobre el tema. Si os fijáis Velázquez no pintó verdaderamente la batalla (sólo se ven las nubes de polvo al fondo), sino su final: la entrega de las llaves. En ella existe una cuestión curiosa, pues se trata de demostrar, más que la victoria, la gallardía y el honor español, pues observad que Spínola no deja que Nassau (el que entrega las llaves) se llegue a arrodillar (como era normal), pues era el vencedor pero sin arrogancia (nosotros le llamamos ahora a eso fair play).
Pero aún más, resulta que el tema tal y como lo hemos contado no fue idea de Velázquez sino que se tomó de una obra teatral de Calderón de la Barca (El sitio de Breda), representada en el propio Coliseo del Buen Retiro, lo que era muy habitual en la época, en donde teatro y pintura iban de la mano.
JUSTINO.— Aquestas las llaves son
de la fuerza, y libremente
hago protesta en tus manos
que no hay amor que me fuerce
a entregarla, pues tuviera
por menos dolor la muerte.
Aquesto no ha sido trato,
sino fortuna, que vuelve
en polvo las monarquías
más altivas y excelentes.
ESPÍNOLA.— Justino, yo las recibo,
y conozco que valiente
sois; que el valor del vencido
hace famoso al que vence. Y en el nombre de Filipo
Cuarto, que por siglos reine,
con más victorias que nunca,
tan dichoso como siempre,
tomo aquesta posesión.
DON GONZALO.— Dulces instrumentos [suenan.
DON LUIS.— Ya el Sargento en la muralla
las armas de España tiende.
SARGENTO.— Oíd, soldados, oíd,
Españoles y otras gentes,
¡Bredá por el Rey de España!
Pedro Calderón de la Barca
El sitio de Bredá, I, 139
Por cierto, resulta curiosa esta estrofa
Aquesto no ha sido trato,
sino fortuna, que vuelve
en polvo las monarquías
más altivas y excelentes
Pues nos vuelve a hablar de un tema central, especialmente en el último Velázquez, acerca del destino y el infortunio que ya analizamos a propósito de Esopo, Menipo y Marte pensativo
Ya tienes aquí la segunda parte que se ocupa de las cuestiones técnicas del cuadro





























