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Arte romano

LOS ETRUSCOS. EL LUJO Y LA MUERTE

 

 

Tomado de wikipedia

La etrusca es una de esas culturas que siempre ha generado interés, debido sobre todo a su origen enigmático y sus peculiares costumbres. Tanto es así, que los primeros historiadores de la Antigüedad, como Heródoto, llegaron a afirmar que se trataba de un pueblo venido del Asia Menor, basándose en la estética marcadamente oriental de muchas de sus obras. Parece, sin embargo, que los etruscos no emigraron, sino que proceden de la Toscana, lugar en el que siempre estuvieron asentados; aunque sigan llamando la atención ciertos aspectos como su lengua (que no procede del indoeuropeo), su extremado culto a los difuntos o su pasión por el lujo.

Tomado de wikipedia

 

Los etruscos se verán muy influenciados por las culturas fenicia  y griega, a partir del primer comercio que surgirá entre ellos en el siglo VIII a. C. (determinante para la formación de la sociedad etrusca y su enriquecimiento, antes muy pobre y compuesta por pequeñas tribus que conformaban la cultura villanoviana), pero aún así mantendrán ciertas peculiaridades propias, como sus ritos funerarios de culto a los antepasados o su carácter pragmático, de los cuales se verá muy influenciada la cultura romana.

El comercio con los fenicios les llevará a un gusto extremo por el lujo y refinamiento oriental, recargando excesivamente sus ajuares funerarios con objetos procedentes de estos lugares o imitándolos. Se desarrollará sobre todo en la Época Orientalizante o Período de las tumbas principescas (siglo VII a. C.), que en seguida entrará en crisis.

 

 

Fíbula de la tumba Bernardini (Palestrina)

Tomado de https://sdelbiombo.blogia.com/upload/externo-e1d281cd14f2aee4d74cde6a4e094c2b.jpg  

 

 

 Corona

 

Los etruscos asimilarán también gran parte de la cultura griega, imitando o adaptando gran parte de su estética.  Sin embargo, se tomarán ciertas libertades, debido a antiguas costumbres permanentes sobre todo en las zonas de interior, menos influidas por las ideas griegas. Por ejemplo, a pesar de que sus obras escultóricas traten de copiar la estética griega, el pragmatismo etrusco jamás aceptará su obsesión por las proporciones y su búsqueda de armonía: lo que se pretende es representar al difunto al que se rinde culto, no estudiar su anatomía.

Esta idea podría ser el origen del retrato, que más tarde heredará Roma. Sus inicios probablemente se encuentren en las urnas bitroncocónicas de la cultura villanoviana: vasijas funerarias cubiertas por un casco, que representaría al guerrero muerto.

 

 Estas urnas tendrán una particular evolución en la zona de Chiusi durante el siglo VI: la vasija se sustituirá por un ánfora redondeada y el casco por una cabeza de barro, formándose las llamadas urnas canopos, por su parecido con los vasos canopos egipcios. Aunque si bien estas cabezas de barro siempre representarán a hombres jóvenes y poco individualizados, un mero convencionalismo, destaca la importancia que adquiere el rostro como representación del difunto, alejándose del culto al cuerpo típico de Grecia.

 

 

Urna canopo de Chiusi

Tomado de https://sdelbiombo.blogia.com/upload/externo-60869236c9a1e38b4ef275b8324b5ab2.jpg

 

La evolución de estos primeros intentos de retrato se observará en las urnas y sarcófagos con representaciones del difunto recostado en el banquete funerario, destacando ante todo en Caere, ciudad mucho más influida por el comercio, al encontrarse más cercana a la costa.

Hacia el 540 a. C. comenzarán a llegar multitud de artistas jónicos, cuyo estilo será imitado por los escultores locales, eso sí, introduciendo algunas variaciones.

De esa época destacan los dos Sarcófagos de los Esposos, que representan a una pareja asistiendo a un banquete funerario, al modo del simposio griego. La figuración de una mujer asistiendo a un banquete junto a su esposo sería escandalosa para la mentalidad griega, lo que indica que la mujer etrusca tenía un papel de cierta importancia en su sociedad, mucho más igualitaria.

 

 

Tomado deenciclopedia.us.es

 

Técnicamente, las figuras toman como base el estilo jónico dominante en la escultura griega arcaica de la época, pero se desmarcan de él al centrar su importancia en el rostro, en el que se intenta retratar al difunto, y despreciando el resto del cuerpo, mucho menos cuidado, sin ningún estudio de las proporciones ni intento de crear armonía. Con esto se vuelve a la idea de que la esencia del hombre reside en su rostro, mientras que el cuerpo sería un mero complemento.

 

 

Sarcófago de los esposos

Tomado de wikipedia

 

 

La cultura romana pondrá en práctica posteriormente muchas de las ideas etruscas, como su pragmatismo (realizarán sus obras siempre con un sentido práctico, no sólo para crear algo bello) y su sincretismo o capacidad de adaptación de otras culturas.

 La importancia del retrato realista tendrá especial vigencia durante la República (con las imágenes maiorum, mascarillas en cera tomadas de los difuntos, heredadas directamente de la cultura etrusca) y ciertos momentos del Imperio, en los que el realismo etrusco se verá como un elemento nacional, frente al idealismo de los extranjeros griegos.

  

 

Tomado de arte.laguia2000.com

 

 

Nuria Zapardiel

ROMA. EL ARTE DEL PODER

 

 

 

Marco Aurelio, el viejo emperador de Gladiador

 

Si en algo destacó la cultura romana fue en el ejercicio del poder. De la política hizo un arte, en muchos momentos perverso, pero a la postre eficaz. No es extraño que el gran fundador de la política moderna, Maquiavelo, se inspira en textos romanos (los de Tito Livio, Séneca…)

Y es que si algo interesó verdaderamente a la clase dirigente romana fue la consecución y mantenimiento del poder. Desde el emperador al tribuno local, las mejores energías del Imperio se dedicaron a la conquista de las voluntades, inaugurando muchos de los resortes psicológicos que aún utiliza la propaganda electoral. ( El fenómeno es mucho más complejo de lo que en este artículo pretendemos explicar, por lo que remitimos a otro de este mismo blog en donde se estudia con más amplitud el  concepto del evergetismo, que ayudo tanto a la expansión del Imperio, como acertadamente nos señala Ana en su comentario, como a su consolidación)


Evidentemente el arte fue un instrumento especialmente utilizado en esta ansia del poder, ya fuera en el ámbito privado (el retrato que asegura la posición social, la casa y su decoración…) como en el público.

 

Especialmente a partir de Augusto el Emperador será objeto de especial culto y su imagen aparecerá con distintos significados (iconografías) según su actitud y vestiduras.

Thoracata, vestido de general con su coraza musculada, siendo la cabeza del poder político-militar

 

 

Togata, como pontífice máximo y representante del poder civil

 

 

Apoteósica, descalzo como un dios, a veces coronado de laureles

 

 

Augusto de la Prima Porta

Tomada de

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Sin embargo, la tipología más elocuente a la hora de realzar el poder sería la estatua ecuestre que se colocaría coronando los arcos del triunfo.

Desgraciadamente la mayoría fueron desapareciendo por destrucción o fundición de su bronce y sólo nos ha quedado la tardía de Marco Aurelio gracias a un error, los cristianos de la Edad Media la confundieron con la de Constantino, el hijo de Santa Helena e introductor del cristianismo como religión oficial del imperio

 

 

Marco Aurelio

 

Todas esculturas, como sus precedentes griegos, estarían policromadas, e incluso doradas, como el famoso Augusto de la Prima Porta, y se han encontrado en numerosos lugares del imperio, pues se repetían casi en cadena para que todos los ciudadanos tuvieran presente la imagen del poder, habitualmente colocada en el foro.

 

Acueducto de Segovia

En lo que se refiere a la arquitectura, los romanos unieron la herencia clásica (síntoma de prestigio entre las clases altas) con el monumentalismo egipcio y decoración oriental. Pretendían, como dice Azcárate, transmitir por medio de la construcción las principales características del gobierno: equilibrio, monumentalidad todopoderosa, racionalización y predominio del Estado sobre el individuo.

Quizás sean los edificios de espectáculos los que mejor transmitirían esto. Bajo el lema panem et circense, pan y espectáculos, repartos gratuitos de comida y luchas, el anfiteatro se convirtió en uno de los símbolos del Imperio. En él se desarrollaban largos ciclos (de hasta 200 días consecutivos) de todo tipo de luchas, carreras… que hacían las delicias del público.

 

 

Coliseum

 

Inicialmente realizados en madera, su construcción en piedra utilizó las técnicas más avanzadas del momento para conseguir grandes aforos y una imagen espectacular en si misma. Para los muros portantes fue habitual (al menos desde los Flavios y mucho más desde Trajano) el opus caementitium (una especie de cemento romano) que se embellecía al exterior por medio de sillares y columnas adosadas y al interior con pinturas y relieves .

Para la creación de las gradas (cavea) se tuvo en cuenta tanto su rápida evacuación por medio de pasillos perimetrales que conectaban con las salidas a la misma (vomitoria), como su firmeza, apoyándola sobre grandes bóvedas de cañón anular que cubría los pasadizos internos.

 

 

Tomado de

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La arena podía ocultar, como el Coliseum, todo un entramado de subterráneos para las jaulas de los animales, habitaciones de los gladiadores…, o incluso fosos alargados (como ocurre en Itálica) que se podían inundar de agua para realizar batallas navales o naumaquias

 

 

Anfiteatro de El Dejm. Túnez

Tomado de

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A todo ello se unían otros recursos como la música de las grandes trompetas, los escenarios preparados para conmemorar una batalla..., que creaban un entorno magnífico para que, bajo la visión de la sangre y la violencia, el individuo se transformara en masa, vociferara y abucheara, siempre pendiente de la porta triufalis, sobre la que se encontraba el palco del emperador que, con el famoso gesto del dedo pulgar hacia arriba o hacia abajo era la viva personificación del poder que decide sobre la vida o la muerte.

 

 

Gladiador

Tomado de https://sdelbiombo.blogia.com/upload/externo-db05baeadb88eced835d2519aa373d8e.jpg

 

A estas imágenes podríamos añadir la de los desfiles triunfales o triunfos, que celebraban el poder militar del Imperio y de sus generales, grabado para la eternidad en los relieves de los arcos triunfales que atravesaban.

 

 

Relieves Arco de Tito con el expolio del Templo de Jerusalén

 

En dicho desfiles se exhibían grandes pancartas en donde aparecían pintados los principales episodios de la lucha que acompañaban a los carros llenos de los tesoros expoliados o los prisioneros encadenados, el sostén económico que mantuvo el imperio al menos hasta el siglo III: botín de guerra y esclavos.

 

 

Arco de Constantino. Roma

 

Estas imágenes del poder serán más tarde recogidas por el Imperio Bizantino y soberanos medievales como Carlomagno, pasando primero al Renacimiento y más tarde al Barroco, que volvió a reinterpretar este arte efímero de la fiesta, el espectáculo o el desfile como una forma de plasmar el poder absoluto de papas y reyes.

Ya muy cerca de nosotros, en pleno siglo XX, los fascismos retomaron estas ideas, y el fondo romano se hará sentir en las concentraciones multitudinarias, los grandes discursos, las paradas militares, la escenografía grandilocuente o los mismos símbolos (el fascio, el saludo romano…) de los regímenes de Mussolini o Hitler

 

 

 

Tomado de https://sdelbiombo.blogia.com/upload/externo-b4971c91b8da93bcec6e1708730d1599.jpg

 

Texto e imágenes no reseñadas

Vicente Camarasa