Se muestran los artículos pertenecientes al tema APRENDAMOS A ESCUCHAR.
ELE-GANTES. La música a finales del XVIII
Watteau. Embarque para la isla de Citerea
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Antoine_Watteau
Supongo que recordaréis el artículo sobre el Neoclasicismo francés (Poulenc y compañía)
http://www.youtube.com/watch?v=bPwh0ncixdc
-F. Poulenc, Sonata para clarinete y piano (3º mov)
Pues bien, entre eso y esto otro, apenas hay diferencia:
http://www.youtube.com/watch?v=oiebZLfvIhA
-D. Scarlatti (músico de Fernando VI), Sonata K. 119 (en piano)
Igual que el Grupo de los Seis reaccionó contra una estética que ellos consideraban pasada de moda y alejada de las mayorías (todo aquello relacionado con el postromanticismo y el impresionismo), en el segundo cuarto del siglo XVIII surge una corriente de compositores, los Preclásicos, que reaccionarán contra la estética barroca (que en música se extiende hasta la década de 1750, en la que aún vivían dos gigantes como Bach y Handel), preparando el camino a los compositores del clasicismo maduro, como Haydn y Mozart.
El lenguaje barroco partió de la base de simplificar el lenguaje musical del Renacimiento, muy abundante en contrapunto (componer un tejido muy elaborado de voces) Con el tiempo, este lenguaje se había contaminado en exceso de ciertos elementos como las figuras retóricas: frases musicales asociadas a una idea o palabra del texto (por ejemplo: si el texto hablaba de descendimiento, la música copiaba esa idea mediante una escala descendente), haciéndose más y más difícil de entender para la mayoría del público. Un ejemplo muy claro de figuras retóricas lo podemos encontrar en el Réquiem de Mozart (¡no os penséis que llegaron los clásicos y borraron todo lo que había del mapa!), en el movimiento Lacrimosa: la melodía inicial de los violines, que aparece como truncada, se trata de una figura retórica barroca denominada suspiratio (suspiro, llega el día de lágrimas) A continuación, en la frase “qua resurget et favilla” (en que resurja del polvo) la melodía realiza una escala ascendente, una figura retórica denominada anábasis.
Lacrimosa dies illa Día de lágrimas aquél
Qua resurget et favilla en que resurja del polvo
Iudicandus homo reus (...) para ser juzgado el hombre reo (...)
http://www.youtube.com/watch?v=gqPz5B-TA1w
-W. A. Mozart, Réquiem (Lacrimosa)
Los compositores preclásicos quisieron desarrollar una nueva manera de hacer música, basada en un nuevo lenguaje, caracterizado por lo que ellos denominaban “buen gusto”, y que se sustentaba en dos grandes pilares:
Por un lado, la naturalidad: música fácil, clara, espontánea, inmediata (por oposición a una música en la que necesitaras reflexionar, como sucedía con las figuras retóricas). La claridad es sinónimo de universalidad, y recordad que estamos en la época de los enciclopedistas...
Por el otro lado, la galantería: se huye de los mensajes moralizadores que tenía la música barroca, que había estado al servicio de la Iglesia prácticamente en su totalidad, para buscar una música agradable, recreativa y optimista. Pensad que el fin de la Ilustración era emplear la razón para alcanzar la felicidad, y de esto se contagiaron estos compositores.
Toda esta forma de pensar se resume en una frase del teórico musical más importante de la época, Matheson: “La música es la justa combinación de melodía, armonía y buen gusto”.
Goya. Baile a la orilla del Manzanares (cartón para tapiz)
Tomado de
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Francisco_de_Goya_y_Lucientes
En el marco del Preclasicismo, convivieron distintos estilos, con algunas particularidades muy bien delimitadas. Así, dentro del catálogo de obras de un compositor, se pueden encontrar piezas de cada una de las tendencias.
-Rococó: muy relacionado con la arquitectura y la decoración. En música, se relaciona con el tipo y la cantidad de ornamentaciones o adornos, que se aligeran y se hacen más delicados comparados con el barroco. http://sdelbiombo.blogia.com/2008/113002-felipe-v-y-el-nuevo-mundo-de-los-borbones.-los-inicios-del-rococo-espanol.php
http://www.youtube.com/watch?v=uSj24ge6sew
http://www.youtube.com/watch?v=6Gubohd0nO8&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=ojINbsrUdVw
-D. Scarlatti, Sonatas K. 119, K. 175 y K. 545 (en clave)
-Galante: estilo más clarificado y transparente. Muy vinculado a las cortes francesas e italianas. Hace primar la melodía sobre los acompañamientos.
http://www.youtube.com/watch?v=wQ___qXk6_c
-C. P. E. Bach, Sonata Wq 73 (fortepiano y traverso)
http://www.youtube.com/watch?v=vkqgLzfU78U&feature=related
-P. A. Soler, Sonatas nº 88 (piano)
http://www.youtube.com/watch?v=wjWM__spr70
-P. A Soler, Sonata nº 90 (clave)
-Sentimental: estilo propiamente alemán, vinculado al movimiento pictórico y literario del Sturm und Drang, que se centra más en la búsqueda de un carácter más pesimista. Este estilo permanecerá más soterrado a lo largo del siglo XVIII, pero resurgirá a principios del XIX, siendo el precursor del Romanticismo.
http://www.youtube.com/watch?v=CzYcNY8tDCc
http://www.youtube.com/watch?v=64U6EE1l9Ig&feature=related
-C. P. E. Bach, Sonatas Wq 65/27 y Wq 62/4 (clavicordio)
http://www.youtube.com/watch?v=OgNdJ341Uzk
-D. Scarlatti, Sonata K. 32 (piano)
En esta época se empezaron a introducir cambios en los instrumentos de tecla, que hicieron evolucionar el clave hasta el piano moderno (que aún hoy sigue experimentando innovaciones). El clave tenía el problema de que no se podían hacer matices: daba igual lo fuerte que pulsaras las cuerdas, siempre iba a sonar con la misma intensidad. Por eso veis que se construían con varios teclados, llamados manuales (no os penséis que Nacho Cano fue el primero, no). Tocando en el superior, las teclas pulsan un solo juego de cuerdas; tocando en el medio, dos (las suyas y las del superior) y tocando en el inferior, tres juegos de cuerdas, consiguiendo mayor volumen sonoro. El mecanismo del clavicordio es más parecido al del piano moderno: en el clave, las cuerdas se pulsan como en una guitarra, mientras que en el clavicordio como en el piano, las cuerdas son golpeadas. Sin embargo, su sonoridad es muy limitada, además de ser un instrumento muy delicado (más de un pianista nos hemos cargado alguna cuerda al ponernos a tocar en ellos) Por último, el fortepiano es el verdadero antepasado del piano, con mecanismo de cuerdas percutidas, en el que se puede variar la intensidad del sonido en función de la presión que se ejerza.
Con la idea de que la música no debe estar siempre apoyada en la palabra, durante estos años se crean las primeras orquestas en el sentido moderno de la palabra con una plantilla fija y dividida en secciones. En ciudades como Milán, Berlín, Mannheim o Viena, trabajaron compositores como Sammartini, J. C. Bach (hermano de C. P. E Bach e hijos ambos de de J. S. Bach), Stamitz o Richter.
http://www.youtube.com/watch?v=1lQ-DQV_tyw
-G. B. Sammartini, Sinfonía en Re Mayor
http://www.youtube.com/watch?v=_g7xypfDdFE
-J. Stamitz, Sinfonía nº 3
De esto a esto otro, no hay más que un pasito:
http://www.youtube.com/watch?v=2VD1SqWQXrE
-W. A. Mozart, Sinfonía nº 25
Rafael Gordillo
CLAUDE DEBUSSY, PINTOR DE MÚSICA.(CUARTA Y ÚLTIMA PARTE). EL MAR
HOKUSAI: GRAN OLA. Uno de los pintores japoneses preferido por Debussy pero también por Van Gogh
Tomado de http://arelarte.blogspot.com/2008/07/la-estampa-japonesa-y-su-influencia-en.html
De todos los compositores se suele celebrar una obra como cumbre y sintética de todo su arte. En Debussy, esa obra se titula El Mar. De nuevo el título ya genera unas imágenes en nuestra cabeza y nuestra imaginación comienza a volar con las posibles representaciones musicales que puede tener. Espero que Debussy cumpla vuestras expectativas. Compuesta de tres movimientos, muchos han querido ver en ello un paralelismo con los de la sinfonía clásica. Os reto a que cada uno de vosotros juguéis a encontrar las imágenes que los movimientos sugieren: 1. Del alba al mediodía sobre el mar (escuchad la indeterminación, las brumas del comienzo, y cómo la música avanza hacia el máximo de sonoridad al final, el mediodía. Sentid el amanecer, que yo entiendo sobre 1.15 a 1.35, con ese dúo de flautas tan maravilloso), 2. Juegos de olas (que en definitiva es al modo de ver clásico un movimiento tipo scherzo, o literalmente juego) y 3. Diálogo del viento y del mar (creo que la representación del rugir del viento está magistralmente conseguida. Debussy muestra aquí el lado más salvaje e incierto del mar. Atentos a 1.10, la tempestad avanza, y esa melodía tan incierta de los oboes a continuación. Todo tiene un carácter fatal. Y por supuesto, el final arrollador). Como nota curiosa, os diré que la mayor experiencia marítima que Debussy vivió fue el cruce del Canal de la Mancha (claro que lo más cerca que también estuvo de Granada, fue en un pueblo de la frontera en los Pirineos)
http://www.youtube.com/watch?v=sXHud5Lxgk4
http://www.youtube.com/watch?v=a2udZdSWXyE&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=gz5pCCX7Y_M&feature=related
-El Mar
Hacia el final de su vida, en 1912, su música abandonó el descriptivismo característico, haciéndose más abstracta. A este período pertenece el ciclo de sonatas de las que os hablé en el artículo sobre los Neoclásicos franceses, aquí os propongo escuchar uno de sus Estudios (obras en las que se trabaja un aspecto técnico en concreto), el número uno, titulado Para los cinco dedos. No exento de humor, Debussy demuestra lo que es capaz de hacer a partir de las cinco primeras notas (do-re-mi-fa-sol-fa-mi-re-do), burlándose en cierto sentido de la poca imaginación de otros compositores de estudios.
http://www.youtube.com/watch?v=WJdRnWI1nI0&feature=related
-Estudio convencional, nº 1 de J.B. Cramer
http://www.youtube.com/watch?v=iS4kZ1vxuWY
-Estudio Para los cinco dedos
Puedes aquí consultar la primera parte, la segunda parte y tercera parte
Rafael Gordillo
CLAUDE DEBUSSY, PINTOR DE MÚSICA.(TERCERA PARTE). EL IMPRESIONISMO?
Hablar de impresionismo en la música de Debussy es siempre un tema escabroso. Él tan pronto aceptaba el calificativo como lo denostaba. Sin embargo, lo que es indudable es la deuda con las artes plásticas que tiene su obra en general, con títulos como Imágenes, Estampas, En blanco y negro.... A menudo hablaba de la importancia de las asociaciones poéticas: “Mi música no tiene más fin que el de disolverse en las mentes de las personas bien dispuestas ante ella y capaces de identificarse con escenas y objetos”. A mí me gusta pensar en las obras de Debussy como acuarelas sonoras. Unas en un sentido más realista, con todas las comillas posibles, como las Estampas (Pagodas, El atardecer en Granada, Jardines bajo la lluvia) y otras quizá en un sentido que hoy podríamos llamar zen, como algunos de sus Preludios.
http://www.youtube.com/watch?v=FjBrR7mc44Q
-Estampas: Pagodas
http://www.youtube.com/watch?v=wuS-bupLsrU&feature=related
-Estampas: Atardecer en Granada y Jardines bajo la lluvia
http://www.youtube.com/watch?v=m91uefVNWJw&feature=related
-Imágenes: Peces de oro
catedral
http://www.youtube.com/watch?v=NsdIkUSjXv8&feature=related
viento
http://www.youtube.com/watch?v=1N5fvYejvXk&feature=related
pasos
http://www.youtube.com/watch?v=jFKfuanIfdU&feature=related
-Preludios: La catedral sumergida, Pasos sobre la nieve, El viento en la llanura
Puedes aquí consultar la primera parte y la segunda parte
Rafael Gordillo
CLAUDE DEBUSSY, PINTOR DE MÚSICA.(SEGUNDA PARTE). PRELUDIO PARA LA SIESTA DE UN FAUNO
Picasso. Fauno
Tras habernos ocupado de sus primeras obras, ahora nos trasladamos al día del estreno de su famosa obra: Preludio a la siesta de un fauno. Inspirado en una égloga de su amigo Mallarmé, la obra propone una serie de novedades que rompían con todo lo anterior. Por un lado, en el aspecto técnico, está la orquestación (de la que Ravel es heredero directo). Para que entendáis cómo era la manera de componer para orquesta en la época (la manera genuinamente alemana) os propongo escuchar un fragmento de la 9º sinfonía de Bruckner.
http://www.youtube.com/watch?v=SL1cudMMUvI
-Bruckner, novena sinfonía, fragmento.
Es decir, una gran masa homogénea de timbres, como pintar una pared lanzando la pintura a cubazos. Todos fuerte, todos piano. Sin embargo, Debussy propone una orquesta de colores, y cuando hablo de colores me refiero a que la sonoridad propia y característica de cada instrumento se escuche independientemente. Fijaros cómo tras el célebre solo inicial de flauta (melodía por otro lado cargada de erotismo, sugerente, que ya nos introduce en el mundo mágico del fauno, como un despertar), suena la trompa, en respuesta, apoyada por un glissando del arpa. Por otro lado, en el plano estético, Debussy plantea una objetividad y un descriptivismo que choca con el tema del “yo” y la subjetividad de los compositores postrománticos. Debussy pretende no imitar, sino evocar una serie de sensaciones mediante los sonidos. Por ello, es una música sin desarrollo: los materiales se gestan, surgen y se diluyen, sin desarrollo temático alguno. Además de la versión orquestal, os propongo que escuchéis y veáis la versión con la coreografía que Nijinski preparó para los ballets rusos de Sergei Diaghilev y que se estrenó en 1912 (Debussy dijo que la coreografía le pareció “nauseabunda”, sin embargo, se convirtió en la piedra angular de todo el ballet moderno). Aún así, más allá de la técnica o de la estética, están las sensaciones que este fauno, símbolo del hedonismo y lo dionisíaco, despiertan en cada uno.
Picasso Suite Vollard.
Tomado de http://procultura10.blogspot.com/2008_06_01_archive.html
http://www.youtube.com/watch?v=B7tE1PvoSYI&feature=related
-Preludio a la siesta de un fauno (versión orquestal)
Suite Vollard. Picasso
Tomado de http://cotarelo.blogspot.com/2008/06/clasicismo-y-pasin.html
http://www.youtube.com/watch?v=Ncz-D1Vf13M&feature=related
-Preludio a la siesta de un fauno (versión coreográfica)
Rafael Gordillo
CLAUDE DEBUSSY, PINTOR DE MÚSICA.(PRIMERA PARTE)
Debussy fotografiado en 1908 por Nadar, el fotógrafo que cedió su estudio para la primera exposición impresionista
En palabras de Jesús S. Villasol “la música moderna tiene fecha y lugar de nacimiento: el 22 de diciembre de 1894 en París, Société Nationale de Musique”. Se está refiriendo al estreno de la primera obra de altos vuelos del compositor Claude Debussy (1862-1918). Y es que la música del francés es al siglo veinte lo que la música de Beethoven al diecinueve, el verdadero referente técnico y estético del que parten los compositores siguientes.
Os contaré un poco de las primeras andanzas de Debussy para situaros en el contexto. Si recordáis el artículo sobre Ravel, os hablé sobre el Concurso de Roma, como el más alto galardón al que un joven compositor estudiante del Conservatorio de París podía aspirar. A diferencia de Ravel, Debussy, pese a su rebeldía como estudiante y su fama de enfant terrible, sí gano el concurso, en 1884. Si el fracaso genera rebeldes, el éxito genera una categoría de disidentes muy sutiles y a veces muy profundos. Nada le podía resultar más irritante que la aprobación del mundo oficial: 22 de los 28 jurados votaron por él. Por tanto Debussy se trasladó a vivir a Roma para disfrutar de la beca de tres años que el Estado le concedía. Su estancia allí, en vez de suponer un motivo de inspiración, devino en una asfixia artística e incapacidad para componer. Escribió que visitó la Capilla Sixtina como “un hombre al que arrastran hacia el patíbulo” y se quejaba del “cielo eternamente azul”. Consideraba la Villa Medici, donde se alojaban los galardonados del resto de categorías como “una prisión” y llamó “tumba etrusca” a su habitación. Necesitado de París, regresó allí en 1887, antes de que finalizara su beca para zambullirse en el Montmartre de los años de la bohemia. Se convirtió en asiduo a los cafés de moda: el Chat Noir, la Taverne Pousset o el Reynold´s donde frecuentó las amistades de Toulousse-Lautrec, Marcel Proust, Stéphane Mallarmé o Collete quién describía sus actuaciones en los conciertos improvisados que organizaban de la siguiente manera: “La música parecía embriagar a Debussy... su cabeza, que recordaba al dios Pan, coronada por una maraña de rizos, sólo habría necesitado de un fondo de vides. Se sentaba tembloroso, como poseído por una excitación íntima. Sus ojos se deslizaban de un rincón a otro del local, como los animales de presa cuando están cazando. Reaccionaba ante la música como un cristal en forma de campana capta hasta las mínimas vibraciones para producir su perfecta pureza de tono”.
Monet. Port Goulphar. 1886
Pero sin duda, el acontecimiento social que marca un antes y un después, no sólo en la vida de Debussy, sino en la de tantos otros de sus contemporáneos, es la Exposición Universal de París de 1889, donde se pudo escuchar por primera vez en Europa músicas de oriente, como la de las orquestas de gamelanes de Java y Sumatra. Además del timbre especial de los instrumentos y de los juegos rítmicos, lo sorprendente para el músico occidental de la época fue descubrir la existencia de música hecha a partir de otras escalas. Me explico: para el músico occidental, la escala está dividida en 12 semitonos (o si pensáis en un piano, desde un do hasta el siguiente pasamos por 12 notas distintas: do sostenido, re, re sostenido, mi....) Sin embargo, la orquesta de gamelanes divide la escala únicamente en 5 o 6 notas. Estas escalas, denominadas pentáfonas y hexátonas, serán empleadas por Debussy en su música junto a otras escalas de origen medieval de una manera nunca antes vista: como colores. Os propongo escuchar un fragmento de una obra de la época, los Juegos de Agua, de Ravel. El comienzo es música propia de “nuestro mundo”, pero a los pocos compases de su inicio, en el minuto 00.14 se escucha un ejemplo de estas sonoridades atípicas para la época, como una inmersión momentánea en un paisaje distinto.
http://www.youtube.com/watch?v=ldPMifPbngc
-Orquesta de gamelanes.
http://www.youtube.com/watch?v=J_36x1_LKgg
-Juegos de agua, de Maurice Ravel.
Rafael Gordillo
MAURICE RAVEL, COMPOSITOR FRANCÉS. (TERCERA PARTE) Conciertos para piano (1931)
Puedes acceder a la primera parte. Ravel. El Bolero y a la segunda parte. Ravel. La Valse a la tercera parte. Ravel. Concierto para piano 1931
Componer un concierto para piano y orquesta es algo así como escribir una pieza de teatro en tres actos con muchos personajes y un solo protagonista. Ravel, artesano meticuloso, solo se vio seguro de componer un concierto para piano hacia el final de su carrera, cuando se sabía completamente dominador de toda su técnica compositiva.
Desde 1918 con la muerte de Debussy, Ravel era considerado el compositor francés vivo más importante. Su fama, ya inmensa, aumentó si cabe debido a la composición de su obra más famosa, el Bolero, por lo que fue contratado para realizar una gira de conciertos por Estados Unidos para interpretar y dirigir su propia música. En ese tiempo, conoció entre otras personalidades, a George Gershwin, compositor estadounidense cuya música estaba enormemente influida por el jazz. Al regreso de su gira, comenzará la composición de su Concierto en Sol dejándose influir por la frescura del jazz y por la claridad estilística del neoclasicismo.
Preludio de Gershwin:
http://es.youtube.com/watch?v=qKo9czgSAtA
El primer y el tercer movimiento de dicho concierto buscan el virtuosismo brillante propio de un concierto de solista, mientras que el segundo movimiento, una de las páginas más conocidas de Ravel, es famoso por su intimismo y lirismo.
Concierto en sol: mov 1:
http://es.youtube.com/watch?v=H78Sj3pTg_o
mov 2:
http://es.youtube.com/watch?v=NPQKINSB2W0&feature=related
mov 3:
http://es.youtube.com/watch?v=o9pMtmE6clM&feature=related
Y si componer un concierto para piano es complicado, componer dos a la vez, es tarea al alcance de muy pocos. En los días que comenzó a componer el Concierto en Sol, el pianista austriaco Paul Wittgenstein (hermano del filósofo), que había perdido la mano derecha durante la guerra, pidió a Ravel que compusiera un Concierto para la mano izquierda, tarea que Ravel asumió gustosamente (ya hemos hablado del gusto de Ravel por la resolución de grandes retos). El problema de componer un concierto para la mano izquierda es precisamente conseguir en la escritura pianística que no se note el hecho de que el piano se toca solamente con una mano, por lo que debéis imaginar la dificultad que entraña la partitura. Elaborado en un solo movimiento al estilo de un poema sinfónico, el carácter de esta obra es más profundo que el del Concierto en Sol. Ravel deja entrever sus recuerdos de la guerra, compartidos con los del intérprete, así como la angustia por los primeros síntomas de la enfermedad mental que empiezan a asomar en estos años y que progresivamente limitará sus facultades. En efecto, los dos conciertos, publicados en 1931, serían la antepenúltima y penúltima obra escrita por el autor, que poco a poco caería en un estado semi-vegetativo que le impedirá componer desde 1932 hasta su muerte en 1937.
-Concierto mano izquierda (son dos partes):
http://es.youtube.com/watch?v=9k75oGTJ-fU
http://es.youtube.com/watch?v=9PdadK2U6AI&feature=related
Rafael Gordillo.
MAURICE RAVEL, COMPOSITOR FRANCÉS. (SEGUNDA PARTE) La Valse
Puedes acceder a la primera parte. Ravel. El Bolero
Danubio azul:
http://es.youtube.com/watch?v=e4rUaITuXSg&feature=related
Digamos que el tempo de vals en Ravel siempre ha ejercido un magnetismo difícil de explicar. El ritmo del vals, no del todo regular, ya que la tercera parte es un poco más amplia, dando la sensación de que el ritmo “cojea” levemente (pun chim chiiim, pun chim chiiim), unido a las connotaciones propias de un estilo completamente pasado de moda (los valses de la familia Strauss que se interpretan en el famoso concierto de Año Nuevo en Viena se habían compuesto e interpretado durante gran parte del siglo XIX en Viena, ciudad que históricamente rivalizaba con París por la hegemonía cultural) seguramente encantaban a Ravel, tan amante de lo exótico (en el espacio y en el tiempo) y de los retos.
Cuando rondaba los 25 años de edad, se presentó al Concurso de Roma, organizado por el conservatorio de París, donde estudiaba Ravel, y que premiaba con una beca para estudiar en la Villa Médici de Roma durante 3 años. Las pruebas del concurso eran francamente duras. Los aspirantes eran encerrados literalmente en un recinto donde debían entregarse a un trabajo de composición académica durante 15 días, aislados del exterior y realizando sus comidas en común bajo la tutela de unos guardianes. Pasaban a la fase final 6 aspirantes que volvían a ser internados en las mismas condiciones para componer una cantata (obra para coro y orquesta de tema generalmente religioso). Ravel pasó sin dificultad a la fase final (recordad su gusto por la ingeniería, mientras los demás compañeros odiaban el trabajo escolástico, Ravel se sentía perfectamente a gusto con él) y no ganó precisamente por componer la cantata en ritmo de vals. Para el jurado, formado por profesores del conservatorio completamente conservadores significó un insulto el hecho de atreverse a componer una obra religiosa en ese ritmo.
Desde aproximadamente 1906 Ravel albergaba la idea de componer una gran obra sinfónica, titulada Viena, poema sinfónico, como un homenaje a Johann Strauss. En una carta a un amigo escribió “Ya conoces mi profunda simpatía por esos maravillosos ritmos, y que valoro la joie de vivre (alegría de vivir) que expresa la danza (...)”.
Por lo pronto, en su suite inspirada en cuentos para niños Ma Mère l´Oye (Mi Madre la Oca) ya nos había legado un maravilloso vals que describe las conversaciones entre la Bella y la Bestia.
-Mi madre la oca:
http://es.youtube.com/watch?v=xSjPDgSx6wM&feature=related
Sin embargo, el claro ejemplo anterior a La Valse de la atracción de Ravel por el vals (y no sólo por la elegancia de este ritmo, sino por las connotaciones de decadencia y de algo pasado de moda, a la vez que el componente hedonista, exuberante y dionisíaco que expresa la danza) es su obra titulada Valses Nobles y Sentimentales, de la que os propongo escuchar el primer movimiento.
Valses nobles y sentimentales (1º mov):
http://es.youtube.com/watch?v=enTY_KoITDA
Fijaros cómo se mezclan a la vez las líneas melódicas elegantes con las disonancias que le dan el carácter fatal que Ravel siente también propio del vals.
Como ya os digo, Ravel proyectaba escribir la obra desde 1906. Sin embargo, no fue hasta pasada la Gran Guerra, en la que Ravel participó como camionero, cuando, tras la muerte de su madre, compuso La Valse a modo de terapia para salir de la depresión en que se hallaba sumido.
La Valse es del tipo de obras denominadas “poemas sinfónicos”, o la llamada “música programática”, esto es, música basada en un argumento literario: “Torbellinos de nubes dejan entrever a través de sus claros las parejas de bailarines. Se disipan poco a poco y aparece una sala inmensa poblada por una muchedumbre que gira incesantemente” Además Ravel había dicho sobre su obra: “Concebí la obra como una suerte de apoteosis del vals vienés, al que se mezcla en mi espíritu, la impresión de un remolino fantástico y fatal” Grosso modo, dos partes forman la obra, dos grandes crescendos. El primero conserva en el vals su ritmo vienés, fresco, insinuante y sensual. Por el contrario, el segundo da entrada a un elemento, por así decirlo, diabólico, que orienta en el sentido de la tragedia a una obra que se anunciaba sonriente.
-La valse (version de piano, son dos partes:
(1) http://es.youtube.com/watch?v=l2_IlVXQp60
(2) http://es.youtube.com/watch?v=kdaU-_vFH3g&feature=related
Versión de orquesta, son dos partes:
(1) http://es.youtube.com/watch?v=MmboDwY7Sas&feature=related
(2) http://es.youtube.com/watch?v=TGn5hZYis6s&feature=related
Puedes acceder a la tercera parte. Ravel. Concierto para piano 1931
Rafael Gordillo
MAURICE RAVEL, COMPOSITOR FRANCÉS. (PRIMERA PARTE)
Cuando hablamos sobre un artista, ya sea músico, pintor o literato nuestro pensamiento de una manera casi inconsciente trata de asociarlo a un movimiento, estilo o grupo artístico. Ya se sabe que el ser humano adora las listas y clasificaciones de cualquier tipo que le ayuden a comprender mejor lo que cae entre sus manos.
En el caso de Maurice Ravel (1875-1937) esta tarea es imposible. A menudo se le mete en el mismo saco que a Claude Debussy (1862-1918) y se habla de él como un compositor impresionista. Otros hablan de él como un compositor puramente neoclásico. Ni lo uno ni lo otro. Aunque toma elementos propios de la estética impresionista como el empleo de los modos gregorianos, en su música no se produce la ruptura total con la tonalidad clásica que sucede en la de Debussy. Por otro lado, los neoclásicos del “grupo de los seis” consideraban su música demasiado voluptuosa y criticaban la sonoridad de sus obras, que ellos todavía asociaban a la de Debussy. Es lo que tiene estar entre dos generaciones de músicos tan dispares
Para acercarnos mejor a la personal música de este compositor hay que conocer un poco sus orígenes familiares. Por un lado, su padre, ingeniero suizo e hijo de relojero (para más inri) y por otro lado su madre, nacida en el País Vasco. Así al Ravel artesano, preciosista, meticuloso y pulcro (Stravinsky le apodaba el “relojero suizo”) que no escribía una nota de más en sus obras y que no publicaba hasta estar seguro al cien por cien de su trabajo (su producción es bastante escasa, acaso un puñado de obras maravillosas, como pequeñas joyitas) se le unía el Ravel exótico, sensual, el que busca la evocación de mundos de ensueño a través de su música (para la Francia de la época, España era entonces un país tan lejano, extraño y misterioso como para nosotros hoy puede ser Nepal). A través de éste artículo me gustaría introduciros un poco en su música a través de tres (o cuatro) obras orquestales suyas de gran importancia.
Bolero (1928)
Un experimento: tararear (hacedlo mentalmente si os da un poco de vergüenza escuchar vuestra voz) lo que sepáis de la 5º sinfonía de Beethoven o de la “Pequeña Serenata Nocturna” de Mozart, acaso dos de las obras más populares del repertorio clásico. Como mucho seréis capaces de recordar el tema principal de cada una de ellas (el: chan chan chan chaaaaaaaaan, chan chan chan chaaaaaaaan; y el: tariri, tariri, tariritó, torirá tarorá tarirete) pero el resto de los materiales seguramente no los recordaréis (a no ser que sean la sintonía de vuestro móvil) Si sois capaces de tararear la melodía del Bolero, no olvidáis nada, ya que toda la obra, en torno a 14 minutos de música (¡), está construida con el mismo material melódico.
¿Cómo es esto posible? Una de las grandes virtudes de Ravel, en la que es uno de los más grandes de la historia, es su capacidad de orquestación. Me explico.
Cuando el compositor compone, la mayoría de las veces, la música es pensada “en abstracto”, esto es, se imaginan las melodías, las armonías, ritmo, etc. Pero el timbre, es decir, la instrumentación que va a ejecutar tu composición es algo que se decide después. En muchos casos, como os demostraré después, las obras orquestales nacen de obras para piano, que sirven de boceto a la orquestación posterior. Ravel es un verdadero mago en este campo y domina a la perfección los recursos tímbricos de la orquesta como para ser capaz de edificar una obra tan extensa con los recursos mínimos, solo jugando con la instrumentación.
El tema único, compuesto de dos frases (que llamaremos A y B) va pasando de un instrumento a otro, mientras la cuerda acompaña con pizzicatos (pulsar la cuerda sin el arco, como si se tratase de una guitarra) y el tambor mantiene el ritmo de bolero. Toda la obra se organiza a través de un crescendo gradual, de escalón en escalón, conseguido mediante la adición de instrumentos. La versión que os propongo escuchar podéis seguirla con esta pequeña guía que os ayudará a reconocer los diversos instrumentos (hay instrumentos propios de la orquesta como flautas, oboes, clarinetes y otros “invitados” como los saxofones). Notad cómo la melodía A, ondulante, sugerente y evocadora cambia de color (que es en definitiva de lo que se trata) según pasa de un instrumento a otro y qué instrumentos emplea para B, más provocadora y canalla que A. Las primeras apariciones del tema se realizan mediante instrumentos solistas, pero poco a poco la obra se va “coloreando” con otros instrumentos que doblan el acompañamiento o la propia melodía, consiguiendo generar timbres artificiales mediante la suma de instrumentos de distintas familias.
Vídeos del Bolero (son dos partes)
http://es.youtube.com/watch?v=S2q-gWMAGjw . http://es.youtube.com/watch?v=MP3qwZxm7p4&feature=related
A1 flauta travesera (empleada en el registro medio, que es más cálido), A2 clarinete, B1 fagot (en el registro agudo del instrumento, donde suena más incisivo y menos cálido), B2 requinto (clarinete más pequeño y agudo que el usual).
A3 oboe de amor (tipo de oboe más grave que el usual. Fijaros en la actitud del director Barenboim y en sus gestos mínimos: la música camina ella sola y no necesita los gestos afectados que otros directores emplean), A4 trompeta con sordina (añadido en la campana del instrumento que “apaga” el sonido) doblada por la flauta (poco a poco la música crece en intensidad y Ravel emplea mezclas de instrumentos), B3 saxofón tenor (instrumento “invitado”. Fijaros cómo emplea los saxos para B, realzando el carácter canalla de esta melodía), B4 saxofón soprano (por analogía con el requinto)
A5 trompa, celesta y flautín (auténtica amalgama: la trompa, de viento metal; el flautín, de viento madera y la celesta, instrumento similar al piano pero en el que se golpean varillas de metal que producen un sonido muy agudo), A6 oboe y corno inglés (instrumento de la familia del oboe, más grave que éste y de sonido más aterciopelado), B5 trombón (fijaros en los glissandos, que volverán al final de la obra), B6 todas las maderas (flautas, oboes, clarinetes y fagotes, sale a relucir el carácter más oriental de la obra. Momento desfile persa total, casi se ven los elefantes).
A7 violines primeros (¡por fin la cuerda!), A8 violines primeros y segundos con los instrumentos de viento madera, B7, B8, A9 y B9 son secciones de tutti instrumental siempre en crescendo. En torno al minuto 7.35 del segundo vídeo, se produce la única modulación de la obra: todo estaba en Do Mayor y pasamos a Mi Mayor durante un breve instante, como si se produjera una gran desafinación en toda la orquesta, que le concede brillantez a la sección final. En 7.58 volvemos al Do Mayor de toda la obra para acabar en un tremendo caos (escuchad los glissandi de los trombones y las percusiones “escacharradas”, una pequeña nota de ironía del compositor) y el redoble final.
Puedes a la segunda parte. Ravel. La Valse y a la tercera parte. Ravel. Concierto para piano 1931
Rafael Gordillo
INVITACIÓN A UN CONCIERTO
Estimados compañeros y sin embargo amigos:
El día 1 de enero, como cada año desde hace no sé cuantos, se celebra en Viena el tradicional concierto de año nuevo en la sociedad de amigos de la música de dicha ciudad a cargo de la poco conocida filarmónica de viena. Ese día, no creo que dejéis de acostaros por ver tan bello evento (y de programa tan vanguardista) por lo que os propongo una alternativa
El día 20, sábado, a hora menos intempestiva (12.00) en el auditorio Ramón y Cajal (facultad de medicina de la Complutense) tendrá lugar el concierto de diciembre de la orquesta Iuventas (que algunos de vosotros seguís con fervor) en la que servidor es colaborador (casi permanente ya). El programa, muy rico:
-Noches en los jardines de España (un concierto para piano y orquesta cañí), de M. Falla
-Mi madre la Oca (obra inspirada en cuentos infantiles, para revivir infancia), de M. Ravel
El programa es cortito (en duración) y la idea es hacer un concierto pedagógico, así que además de escuchar música aprenderéis algo de utilidad para el día de mañana. En ese sentido, habrá una pequeña sorpresa, que no puedo desvelar aquí y que será revelada a quienes acudan.
Podéis degustar algo del programa aquí:
http://es.youtube.com/watch?v=v8ycNsWQBDY
http://es.youtube.com/watch?v=u_bgsdOe9PE
http://es.youtube.com/watch?v=Mxs9dXqzzxA&feature=related
Precio de la entrada, 4 o 5 euros de nada. La totalidad de la recaudación será destinada a Fundismun. En la página web de la orquesta tenéis más información
http://www.orquestaiuventas.com/index.php
Sin más me despido. Os recuerdo que venir al concierto no es venir a verme a mí únicamente. Es escuchar en DIRECTO a una joven orquesta en la que participo. No somos profesionales peo ganas no nos faltan. Además, como os he dicho, es una buena ocasión para aprender a disfrutar un poquito de la música clásica.
Saludos
Rafael Gordillo
Música para divertir/música para divertirse (el neoclasicismo
Entra aquí, por favor
http://es.youtube.com/watch?v=iu9_2nkF0qQ
Suite scaramouche de Milhaud
No por nada, la década de 1920 es conocida como “happy twenties”. Tras la depresión social provocada por la Gran Guerra, el fin de la contienda y el relanzamiento económico se manifestaron en todos los aspectos de la vida cotidiana, y por supuesto, la música no iba a ser una excepción.
Pese a la alegría generalizada, la música francesa estaba de capa caída desde el último cuarto del siglo XIX. La derrota del país en la Guerra Franco-Prusiana (1870-1871) más allá de profundizar en el debate entre las tendencias musicales alemanas y francesas (tema de miga para posteriores artículos) había supuesto la hegemonía de la estética germana, asumida de hecho por los propios compositores franceses de la época, como César Franck o Gabriel Fauré: si Alemania había apabullado en la contienda a Francia, era porque estaba por encima de ella no solo en el campo militar, sino también en el cultural, y por ende en el musical.
Los compositores de la siguiente generación, a caballo entre el siglo XIX y el XX como Claude Debussy o Maurice Ravel habían tratado de invertir esta tendencia. Las tres últimas obras de Debussy fueron sonatas, para cello y piano; para flauta, viola y arpa; y para violín y piano. Compuestas entre 1915 y 1917, pertenecían a un ciclo de seis encargado por su editor y que la muerte le impidió completar. Igualmente Ravel había compuesto su Sonatina para Piano (1905) o su Trío para violín, cello y piano (1914). La idea de estas obras era homenajear a unos compositores, Rameau y Couperin fundamentalmente, y un período, el clasicismo francés, sinónimo de esplendor para la música francesa, buscando en su música las cualidades que se atribuían a ésta, como la claridad, el buen gusto, la luminosidad o la racionalidad.
Mientras tanto, los ritmos del jazz, el ragtime o el tango comenzaron a salir de los barrios marginales para instalarse en los salones de baile, convirtiéndose así en los sonidos de moda...
Entra aquí y lo podrás ver
http://es.youtube.com/watch?v=cC4kJiTHTtQ&feature=related
Y éste es el caldo de cultivo en el que vivieron los jóvenes músicos franceses de la época. En los conservatorios, una palabra, neoclasicismo, y en las calles, las copas y el jazz de los cabarés. Y así fue su música. Abanderados por su figura principal, Francis Poulenc, los críticos les bautizaron como “Les Six”, o el “grupo de los seis” (Poulenc, Milhaud, Auric, Durey, Honegger y Tailleferre, la única mujer en el grupo), en clara alusión al “grupo de los cinco” (Mussorgski, Rimsky-Korsakov y compañía), que revitalizaron la música rusa de finales del XIX. Por un lado tomaron los modelos clásicos del siglo XVIII, pero los distorsionaron con los ritmos rápidos que invitaban a la fiesta y las armonías evocadoras del jazz (¿no les recuerda a Max Estrella?). Buscaron lo puro y lo artificial: quisieron hacer música sin más, sin la carga filosófica o sentimental del postromanticismo alemán y no para que la gente se emocione o busque intrincados significados filosóficos, sino para que la escuche, se divierta y hasta baile con ella. En esta búsqueda de lo ligero y el desenfado tuvieron como padrinos a dos figuras de la vanguardia de la época como el poeta Jean Cocteau y el también compositor Erik Satie.
Un ejemplo: Poulenc compone su Trío para oboe, fagot y piano en 1926, dedicado a Manuel de Falla. La estructura de esta obra está calcada de un trío de Haydn, pero atención a la broma. Por un lado la instrumentación: oboe y fagot son instrumentos atípicos para una formación clásica de trío (lo normal es violín y cello) pero Poulenc los emplea precisamente por ello: son instrumentos de lengüeta, que parecen sonar “a pato” y que históricamente no eran considerados con las mismas cualidades expresivas que el violín o el cello. Otro apunte, el guiño al dedicatario (y al público también), la cita bien audible del tema popular español “A coger el trébole”, empleado como material sonoro en la obra.
http://es.youtube.com/watch?v=_JxS9hZSotc
Lo maravilloso de esta música es que no sólo está pensada para la diversión del espectador, sino que el intérprete disfruta enormemente ejecutándola debido a su gran frescura. Darius Milhaud, además de integrante del grupo, fue diplomático en Brasil, y su música, además de recoger influencias del jazz, las recoge de los ritmos tradicionales brasileños, como en la Suite Scaramouche para dos pianos, con el movimiento final de samba o el Trío para clarinete, violín y piano, en el que en la búsqueda de esa música artificial y poco sentida se atreve incluso con el naïf (otra de las “gracias” de este grupo: el dedicatario de este trío es M.D.M o para los menos hábiles, “Monsieur Darius Milhaud”, ironizando sobre la dedicatoria de algunas obras de Bach, S.D.G “Soli Deo Gloria”)
Pero si hay obra representativa del carácter de esta música es el Sexteto para vientos y piano, obra tardía compuesta por Poulenc en 1932. Compuesto para flauta, oboe, clarinete, fagot, trompa y piano, constituye todo un homenaje a la música ligera del cabaret. Es además obra de referencia para el autor, ya que influye explícitamente en otras obras como sus sonatas para flauta y piano o clarinete y piano o el Concierto para dos pianos, en el que el “corta y pega” de pasajes es evidente y descarado hasta lo grotesco.
http://es.youtube.com/watch?v=cC4kJiTHTtQ&feature=related
Un primer movimiento muy rápido y rítmico, con una parte central lenta y lírica (con todas las comillas posibles) que imita las texturas de la improvisación y de las big band. Se da paso de nuevo a la sección rápida para culminar con una coda, o sección final con un material aún más rápido que consigue una sensación demencial.
mov 1: http://es.youtube.com/watch?v=AWOu1BfRL5k
El segundo movimiento también es un esquema tripartito, solo que invirtiendo los tempos: A (lento), B (rápido) A (lento de nuevo). De nuevo el humor sale a relucir: ¡el material principal de A es un plagio del famoso tema de la sonata en Do Mayor de W. A. Mozart KV 545! Como contrapeso al sensible A (no se engañen, todo es artificio), Poulenc construye un B que encajaría como sintonía de una serie de dibujos animados, para reírse de los que quisieran echar una lagrimita.
mov 2: http://es.youtube.com/watch?v=NRDWYEO9F94&feature=related
El tercer movimiento es un rondó, un material cíclico alternado por otras secciones denominadas episodios o divertimentos. De nuevo ritmos, armonías evocadoras de la Francia de la época...
mov 3: http://es.youtube.com/watch?v=E4g2RXLozJE&feature=related
Pero el auge de estos compositores como grupo fue efímero. Sus carreras pronto se separaron, siguiendo cada uno una estética más personal (en el caso de Poulenc, un arrebato de misticismo le llevó a componer obras de temática religiosa) Aunque no han tenido la repercusión en la historia de la música que tuvieron sus imitados Haydn o Mozart u otros de sus contemporáneos, ellos seguramente tampoco aspiraron a ello. Como Poulenc dijo una vez: “espero que la Historia me recuerdo no como un pésimo gran compositor, sino como un gran compositor de segunda fila”.
Si quieres seguir escuchando:
trío de Milhaud: http://es.youtube.com/watch?v=aYnz6WxYQdQ&feature=related
Poulenc, sonata para flauta (2 mov): http://es.youtube.com/watch?v=q7QTyUaH2OE
Poulenc, dialogues des carmelites, final http://es.youtube.com/watch?v=od4m5lN1HOo&feature=related
Rafael Gordillo










