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sdelbiombo. Una mirada artística al mundo

ALGUNOS SECRETOS DE LAS LANZAS DE VELÁZQUEZ (Segunda parte): CUESTIONES TÉCNICAS

En el artículo anterior ya analizamos el tema, pasemos ahora a algunas cuestiones técnicas.


Tomado de wikipedia.org/

Una de las primeras cuestiones que llaman la atención del cuadro es su amplísima perpectiva aérea (las cosas pierden detalle y nitidez según se alejan y se vuelven azuladas, como ya comentó Leonardo). Pero aún más curiosa si sabemos que Velázquez jamás estuvo allí y utilizó, para recrear la escena, las perspectivas realizadas por Pieter Snayers, pintor flamenco especializado en batallas históricas en las que utiliza la perspectiva caballera (muy alzada) siguiendo las líneas ya marcadas en el renacimiento por Brueghel el viejo

Tomada de http://pintura.aut.org/SearchProducto?Produnum=15912

 

Tal vez este recurso influyó en la inusual representación del fondo (por lo general con la línea de horizonte baja en Velázquez) que se levanta, como si se cambiara el punto de vista

Otros de los grandes encantos des este cuadro es su composición, renacentista en el fondo (son dos grupos relacionados en torno a un eje central, como ya hiciera Perugino o Rafael, que el pintor sevillano bien pudo ver en su primer viaje a Italia)


Perugino, Vaticano

Tomado de wikipedia.org

 

Renacentista en el diseño global pero barroca en los detalles, algunos tan magníficos que cuesta reconocerlos.

¿Os habéiais dado cuenta de que la llave central (motivo básico del cuadro se refuerza en la atención del espectador al encerrarla en Un círculo negro de brazos con un fondo claro sobre el que se destaca?

 

 

¿O el tantas veces comentado juego de lanzas que por su orden nos hablan de quien son los vencedores y quiénes los vencidos?

¿O el juego de los caballos, con uno que entra en el cuadro (el de la derecha) y otro que sale de él (el de la izquierda) haciendo una especie de círculo virtual que rodea una vez más el detalle centra?

Tomado de.wikipedia.org

 Y para terminar (por el momento) una pequeño detalle más ¿Os habéis fijado en el papel en trampantojo que se encuentra en el ángulo inferior derecho? Es un viejo recurso para luego firmar en él, aunque Velázquez tenía una extraña forma de firmar, no hacerlo nunca en los cuadros españoles pues ¿quién podía rivalizar con él en nuestro país? Fijaros en un cuadro de la misma época también de Velázquez y lo comprobaréis


 Tomado de.wikipedia.org/wiki

 

 

Para saber más este video de you tube

 

TODOS NUESTROS POST SOBRE VELÁZQUEZ

 

Vicente Camarasa 

EL MOSAICO DE LA BATALLA DE ISSOS. POMPEYA (5). Una pincelada suelta

Resulta verdaderamente asombroso el grado de verismo que se puede alcanzar en un medio tan rígido como es el mosaico. Para explicarlo sobran las palabras. Sólo tenemos que ver cómo consigue crearnos verdaderos juegos visuales con sólo alejarnos un poco. La distancia hace que las pequeñas teselas desaparezcan para convertirse en verdaderas pinceladas, como sólo Europa conseguirá en el siglo XVII, con el Barroco, la llamada pincelada suelta.

 

 

 

 

 

 

 

Índice de la serie

Localización

Tema y fuentes

Técnica y composición

El tratamiento del espacio

Los retratos

 

 

Vicente Camarasa

MIGUEL ÁNGEL. EL MOISÉS COMENTADO

 El Moisés, fragmento de la inacabada tumba de Julio II por Miguel Ángel, actualmente (sexto proyecto) en la iglesia de San Pietro in Vincoli, Roma. Hacia 1513.

Tema. La escultura que estudiamos perteneció a un gigantesco proyecto de tumba para uno de los principales mecenas de Miguel Ángel, el papa Julio II, el cual también le encargaría la bóveda de la Capilla Sixtina. Sin embargo, y acuciado por los encargos de todo tipo, el artista nunca llegó a consumar el proyecto, siendo en numerosas ocasiones emplazado a ello por los herederos del Papa. Este proyecto sufrió seis transformaciones hasta llegar a la que ahora se encuentra expuesta. De ella sobresale esta escultura, las de Lía y Raquel, así como varios Esclavos sin terminar que se muestran, desperdigados, en varios museos.

Por las trazas conservadas, el monumento sería un templete dividido en varios pisos, estando el Moisés situado en el segundo de ellos, en una de las esquinas, haciendo pareja con San Pablo y otras dos figuras.

 

Tomado de http://aprendersociales.blogspot.com/2008/02/el-moiss-de-miguel-ngel.html

Como muy bien me apuntan en un comentario de MMM (muchas gracias) ,el diseño original era el de un mausoleo exento, no con estructura de retablo como el que presentas sino piramidal, de tres pisos de altura y con mas de cuarenta esculturas.
Este diseño original sufrió, al menos, seis modificaciones en el tiempo, siendo éste uno de los últimos. El primero bien pudo ser éste


Tomado de hispanismo.org

La estatua en concreto representa al gran patriarca judío que liberó a su pueblo de la esclavitud a la que le tenían sometidos los egipcios, conduciéndoles hasta la tierra prometida. Miguel Ángel nos lo muestra con las tablas de la Ley que le ofreciera Yavé en su retiro en el Monte Sinaí, mirando fijamente hacia su pueblo que, aprovechando su ausencia, comenzaron a adorar al Becerro de Oro. En su figura, según algunos autores, se podrían advertir los símbolos de los elementos de la Naturaleza, como las barbas, el agua o el cabello, el fuego.

El material empleado es el mármol de las canteras de Carrara, como es habitual en el escultor, educado en las ideas clasicistas. En él hizo toda su obra, desdeñando otros tradicionales en Italia, como sería el bronce. Tal preferencia habría que atribuirla a la propia concepción que tenía Miguel Ángel de la escultura, pensando en la figura como si ésta estuviera realizada en el interior del bloque, siendo la tarea del artista descubrirla de su prisión de piedra, como demuestran perfectamente los propios Esclavos apenas esbozados que, como ya se dijo, eran parte de la obra total que analizamos. Su obra funcionaría, por tanto, por reducción, al contrario que el bronce que actúa por adición.

La composición muestra la típica concepción cerrada del artista que sólo sale de sí misma a través de la mirada. Los brazos y piernas, siguiendo tradiciones clásicas, se componen en contrapposto, adelantando una pierna mientras el brazo del mismo lado se retrae (lado izquierdo) y haciendo lo contrario en la parte derecha (pierna atrasada con brazo adelantado). La cabeza se gira hacia la derecha, contraponiéndose al movimiento general hacia la derecha que tiene el resto del cuerpo. Por lo demás, toda la figura se enmarca en un triángulo isósceles con un claro eje vertical generado por la cabeza, barba y pliegue central entre las piernas.

 

 

El tratamiento de la anatomía y los ropajes encierra una profunda importancia. En lo que se refiere al cuerpo humano, comienzan a hacerse patentes las desproporciones que se pueden descubrir entre piernas, brazos y cabeza, aunque no hay que olvidar que la escultura estaba pensada para verse a varios metros de altura, siendo parte de estas desproporciones las tradicionales correcciones ópticas que eran ampliamente utilizadas por los artistas de la época. De todas formas, lo que sí es evidente su preferencia por los modelos hercúleos, tal y como ya había hecho en el techo de la Sixtina, buscando formas poderosas en lo físico en las que poder luego incluir una potencia espiritual de fuertes estados anímicos. Su origen habría que rastrearlo en el profundo impacto que le provocaron en el principio de su carrera las esculturas poderosas de Jacopo della Quercia, y que más tardíamente, le reafirmó el grupo helenístico del Laoconte.

Los pliegues refuerzan esta sensación de poder, especialmente en los que recubren y subrayan la parte de las piernas (véase la pierna izquierda y los plegados duros que se amontonan sobre la rodilla).

Muy unido a lo anterior, Miguel Ángel se muestra muy interesado por la expresividad de la figura, que concentra en la mirada intensa. A través de ciertos artificios técnicos (iris remarcado, hundimiento de las pupilas bajo unas cejas prominentes para crear claroscuro), busca en ella la culminación emocional de toda la figura. Esta tensión interior, demostrada en la musculatura poderosa, los duros y remarcados plegados o las ondulaciones de la barba cogida (más bien valdría decir, estirada) por la mano retrasada, se proyecta hacia el espectador en la concentración de la mirada que observa, iracunda, a su pueblo adorando a un falso ídolo. Es la famosa terribilitá miguelangelesca que el autor utiliza para cargar a sus figuras de emociones intensas, colocándolas en el instante previo a la acción, tal y como ya había realizado en su David que se concentra ante Goliat a la espera del momento supremo.

Todo lo dicho se acompaña con una extraordinaria técnica de trabajo y pulimento del material visible en las texturas que consigue en los distintos paños (véase la diferencia de tratamiento de los más ligeros y sutiles que cubren el pecho con los duros y quebrados de las piernas) y culmina en el brazo adelantado. En él podemos ver sus venas y tendones como si se tratara de un estudio anatómico de carácter científico que Miguel Ángel había estudiado en sus clandestinas disecciones en los hospitales de Florencia.

Comentario.

Nos encontramos con una de las obras claves del artista que ya tiene en germen gran parte de su evolución posterior.

Por una parte, la escultura demuestra la progresiva importancia que irá concediendo Miguel Ángel a la expresividad de las figuras, aunque ello sea en detrimento de la belleza ideal. Estamos pasando del clasicismo que puede ofrecernos la Virgen de Brujas o la Pietá del Vaticano, en donde forma y expresión se equilibraban, a una mayor necesidad de expresión que será la línea a seguir en las siguientes obras, culminando en las últimas Piedades (Catedral de Florencia o Rondanini). En todo este proceso la idea de belleza ideal, tan cara al Cinquecento, irá poco a poco cediendo, eliminándose a favor del sentimiento y la angustia que acompañarán la madurez y la vejez del artista, abriendo la puerta a la concepción anticlásica (por lo que tiene de extremada y parcial) del Manierismo.

Pietá del Vaticano

En toda esta evolución no podemos olvidar la influencia que tuvieron dos manifestaciones artísticas anteriores. Por una parte, el ejemplo de Donatello y su sentimiento trágico que a veces aflora en sus esculturas, produciendo fuertes involuciones hacia la estética gótica (Habacuc o María Magdalena, ambas de fuerte expresividad y tendencia al feísmo frente a la belleza clásica de su David). Por otra, la escultura helenística, concretamente el Laocoonte, descubierto en las fechas de realización del Moisés, que, más que descubrirle nada, le reafirmó al artista en su idea del arte como sentimiento y tensión, al contrario de otros momentos del clasicismo (Fidias, Polícleto o incluso Praxíteles) utilizados en el Quattrocento por su búsqueda del equilibrio y la armonía en la representación del ser humano.

Laocoonte. Periodo helenístico del arte griego. Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Laocoonte

Pues para Miguel Ángel, y tras una primera etapa juvenil basada en el neoplatonismo y la idea de la belleza como máximo humano, la vida es tragedia, lucha, dudas como las que él mismo fue teniendo sobre todo, hasta de la propia religión. Era el reverso contrario del mundo perfecto que se quiso crear durante el Cinquecento, un mundo hostil en donde las crisis de todo tipo (la religiosa de la Reforma de Lutero, la política del Saco de Roma, la puramente personal que poco o poco le irá sumiendo en la amargura), no permiten la belleza, la hacen inútil y casi diríamos que falsa, quedándole al artista la única salida de la expresión de su propia angustia que el Moisés inicia y obras posteriores irán haciendo cada vez más patentes con su uso del non finito o con la deformación de la anatomía.

Por el momento, como ya se dijo en el análisis, este desequilibrio a favor de lo expresivo se plasma por medio del movimiento contenido que se hace visible al espectador por medio de la mirada, la famosa terribilitá. A través suyo la escultura sale de su propio mundo para comunicarse hacia el exterior, teniendo lo formal (el tratamiento de ropajes, anatomías, composición...) un aspecto puramente transmisor de lo emocional, lo cual es un cambio transcendental desde los modelos cerrados, autosuficientes del siglo anterior (David de Donatello).

Capilla Sixtina.

Para Miguel Ángel la escultura será la expresión de una idea, de un sentimiento puesto a los ojos del público (la indignación, su violencia contenida ante la visión de las bajezas humanas) en donde la forma pierde su prestigio (de aquí el non finito posterior o las deformaciones anatómicas) para convertirse en un contenedor de emociones, al igual que puede ocurrir en sus más tardías arquitecturas (el espacio agobiante, profundamente anticlásico, de la famosa escalera de la Biblioteca Medicea) o en sus pinturas (la visión terrible que da de la Humanidad en su Juicio Final de la Capilla Sixtina).

Juicio Final. Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Rome_Sistine_Chapel_01.jpg

 

De todo ello artistas posteriores tomarán buena cuenta, pues su influencia será, por su prestigio, enorme. Huellas de esta posición que prima la expresión se encuentran en Berruguete, en Juan de Juni o en el propio Greco que renuncia a las apariencias bellas en favor de figuras deformadas y desconectadas del ambiente. Más tardíamente, Bernini, apoyándose en su ejemplo, dará el paso siguiente, abriendo las composiciones cerradas de Miguel Ángel y dejando fluir el movimiento y la tensión todavía contenidos en el florentino para crear obras que se comuniquen totalmente con el espectador y les transmitan sus estados de ánimo.

Su influencia será muy duradera, como se puede observar en Rodin (XIX)

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TODOS LOS POST DE MIGUEL ÁNGEL EN NUESTROS BLOGS

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Para saber más

http://aprendersociales.blogspot.com/2008/02/el-moiss-de-miguel-ngel.html

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 Vicente Camarasa


 


UNA SETTIMANA A NAPOLI (TERZA PARTE)

 

 

 

 


Puedes ver la primera parte aquí

Ya puedes ver la segunda parte aquí y aquí la cuarta

Vicente Camarasa

ZURBARÁN (2). SUS CORTEJOS DE SANTAS

Ya analizamos hace un tiempo las principales características de la obra de Zurbarán, pero aún nos quedan temas pendientes, entre ellos el de sus maravillosas santas andariegas.

No se trata de un tema demasiado habitual en nuestro barroco y esto ha dado pie a distintas hipótesis sobre su significado.


Fue Orozco (y más tarde siguió este hilo Gállego) el que le dio una primera significación: retratos a lo divino, mujeres del siglo pintadas con los atributos de santas (y mártires). A través de esta fórmula se permitía el retrato real, la fuerte intensidad mística y un riquísimo vestuario.

Este idea nos puede parecer casi herética en nuestros días, pero hemos de entender dentro del clima contrarreformista español de intensa religiosidad que no entra, sin embargo, en colisión con otro de los preceptos del barroco, la pura vanidad. (Mucho de esto aún es perceptible en la Andalucía más barroca y que llama tanto la atención de los visitantes, me refiero a la idea de vestir a las vírgenes como si de mujeres reales se tratara, con un poso de belleza terrenal que forma parte imprescindible de su representación divina, con categorías permeables)

Divina Pastora. Triana

Por su parte, y sin negar por completo la hipótesis anterior para algún ejemplo concreto, Pérez Sanchez habla de una función muy distinta. La propia actitud de marcha, se colocarían en los muros de las naves de los templos (o salas capitulares) como una procesión celestial hacia el altar, como ya ocurriría desde tiempos bizantinos (San Apolinar en Ravena). Pone como ejemplo el conjunto (de taller) de Santa Clara de Carmona.


En ambos casos se considera que estas representaciones podían estar inspiradas directamente en el arte efímero (cosa bastante habitual en el mundo barroco): las mujeres ataviadas como santas y mártires que participaban en procesiones religiosas.


Para saber más

http://aprendersociales.blogspot.com/2007/03/zurbarn-el-pintor-mstico.html (Con magnífica colección de fotos)

http://lineaserpentinata.blogspot.com/2010/05/santas-de-zurbaran.html (Con explicación de la hipótesis de Orozco y explicación iconográfica de algunos ejemplos)

 

Vicente Camarasa

EL MOSAICO DE LA BATALLA DE ISSOS. POMPEYA (4). El tratamiento del espacio

Hay  tres cuestiones técnicas que siempre me han fascinado de este mosaico.

La primera es el increíble desarrollo del espacio que podría haberse convertido en un verdadero problema (excesivo espacio podía hacer que el espectador se perdiera y se limitara el carácter narrativo y, con ello, la idea que se pretendía transmitir).


Para evitar esto el autor jugó, de nuevo, un doble juego. Si en la parte inferior desarrolló el espacio de varias maneras), la superior (el plano de los dos grandes personajes) se estructura de una forma casi plana (como una especie de friso corrido) en donde no existe profundidad y las figuras se recortan nítidamente sobre el fondo monócromo)

Toda esta situación cambia en la parte inferior con unos recursos espectaculares. Fijémosnos en algunos de ellos.

En la parte más baja se crea un primer plano (el más cercano al espectador) por medio de las lanzas rotas de los combatientes


 Sobre él llegamos a los caballos en escorzo (se introducen hacia el interior o se lanzan hacia fuera como el herido).

 

 

 

Una técnica compleja y sofisticada que nos habla de la calidad que llegó a tener la pintura griega y que Europa necesitó (desde la caída de roma) casi mil años en redescubrir (en pleno renacimiento, hasta la batalla de San Romano de Ucello o el Cristo de Mantenga no volveremos a encontrar algo parecido)

Batalla de San Romano. Uccello

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_San_Romano

A todo ello se une un espectacular tratamiento del claroscuro que genera volúmenes

Índice de la serie

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El tratamiento del espacio

La "pincelada suelta"

Los retratos

 

Vicente Camarasa

LA GRANADA JUDÍA DE LOS ZIRÍES.

 

 El Albaicín de Granada y los restos de la muralla zirí (XI)


Página manuscrita de Ibn Gabirol

Tomada de http://www.enciclopedia-aragonesa.com/monograficos/historia/los_musulmanes_en_aragon/vida_cotidiana.asp

EL ARTÍCULO, AMPLIADO, SE ENCUENTRA ALOJADO EN NUESTRA NUEVA PÁGINA

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 Vicente Camarasa

UNA SETTIMANA A NAPOLI (SECONDA PARTE)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Puedes ver la primera parte aquí , aquí la tercera y aquí la cuarta

 

Vicente Camarasa