Se muestran los artículos pertenecientes al tema Duchamp.
DUCHAMP. EL ARTISTA DEL SIGLO XXI
Tomado de http://thebrainpolice.blogspot.com/2007_08_01_archive.html
Octavio Paz en su libro La Apariencia desnuda, hablaba de las dos personalidades que habían dominado el siglo XX: Picasso y Duchamp. Mientras el primero, como vamos poco a poco viendo fue el primer moderno pero también el último clásico que supo releer toda la historia del arte, Duchamp prefirió acabar con el arte (poniéndole, por ejemplo, bigotes y perilla a su icono por excelencia, la Gioconda ) e inventarse uno nuevo, gracias a sus famosos ready made, el urinario hecho fuente
Su obra es mínima comparada con la de Picasso, pues él prefería el silencio, pero su influencia hasta la actualidad ha sido tan abrumadora hasta la actualidad, que más bien parece un artista del siglo XXI que del XX.
Y es que rompió con todo y abrió tantas nuevas puertas que muchas de ellas aún se encuentran inexploradas. Pues su arte es, sobre todo, una nueva forma de pensar las cosas que se replantea el concepto de arte, de visión, de vida misma. Hasta su propia biografía es en si misma una verdadera obra de arte, siendo muchos de sus comportamientos hechos artísticos (abriendo camino a la performance ), como el de abandonarlo todo en la cima de su fama y dedicarse a jugar al ajedrez en el circuito profesional
Entre ambos jugadores el famoso Gran Vidrio
Tomado de http://performactiva.blogspot.com/2008/08/discusin-en-torno-las-clases.html
Esta misma foto que nos habla del ajedrez nos ilustra perfectamente uno de sus principales armas (casi de destrucción masiva) frente a la vida y el arte: la ironía. Un sentido del humor corrosivo con el que se burló de todo, incluso de él mismo, que se hace retratar jugando al ajedrez (la actividad intelectual por excelencia) frente a una mujer desnuda, como si fuera una nueva e irreverente interpretación de las Venus que pintaran Tiziano, Velázquez o Rubens.
Y jugó con su imagen considerando por primera vez el poder artístico de la fotografía, se disfrazó se mujer para anunciar un perfume que no existía o se dedicó a pintar un cuadro sobre un vidrio (Gran Vidrio).
Duchamp disfrazado como Rrose Sélavy
Tomado de http://www.valerielamontagne.com/presence/gender.html
Lo hizo casi todo y apenas si explicó nada, dejando al espectador la capacidad de inventarse una parte importante de su obra. Una obra abierta, como luego diría Humberto Eco, puras, pequeños fogonazos de luz que por un solo instante nos iluminan un mundo nuevo y fascinante que sólo poco a poco podemos empezar a no comprender, como si fuera un maestro zen. Sus obras como esos tan ridículos como serios e imposibles koan
Quizás por todo esto Duchamp sea el origen de nuestro arte actual y, a la vez, casi un desconocido para el gran público. ¿Por ser complicado? Tal vez por todo lo contrario, por su rotunda sencillez que obliga al espectador a replantearse las cosas. Esa es su dificultad; no dejar indiferente. Hay en él tantas rupturas que ya no nos podemos plantar ante sus obras para mirarlas un instante y luego marcharnos, igual que el que se come un caramelo.
Duchamp era tan irreverente que se atrevió a decirnos: PENSAD, SED VOSOTROS MISMOS.
Tomado de http://encontrarte.aporrea.org/imagenes/20/04-%20M%20Duchamp.jpg
Vicente Camarasa
¿POR QUÉ ES ARTE UN URINARIO?


¿Por qué puede ser arte un urinario? La simple pregunta ya es la respuesta. Si nos tenemos que plantear si es arte o no este objeto ya estamos intentando definir arte. ¿Qué es arte? Quizás la belleza, pero entonces el románico no lo será. Tal vez el realismo, pero entonces una foto de las Meninas será igual de artística que las propias Meninas, y el arte islámico (que no representa lo real) nunca será arte...
Por tanto, ¿por qué no? ¿Quién decide lo que es arte y lo que no es?
Pero aún hay más cosas. Imaginad que lo encontrárais en un servicio. ¿Sería arte entonces o un simple objeto práctico? Sin embargo si lo veis en una sala de exposición... ¿Qué pasará? Al objeto nada, seréis vosotros quienes cambiaréis la actitud. Vuestra mirada, que no habrá sentido nada en el servicio, de pronto se fijará en el objeto; lo verá de otra forma. Seréis vosotros quienes os empezaréis a hacer preguntas, ¿y qué cosa es el arte que replantearse el mundo, dudar, verlo de una forma distinta, relacionarlos de forma diferente con nuestro entorno? El objeto os habrá hecho conscientes (quizás mucho más que otros cuadros) de lo artificioso que es el arte, especialmente el contemporáneo, algo tan abierto que más que darnos respuestas nos plantea preguntas, nos obliga a dejar de mirar las cosas sin verlas.
Pero si aún queréis comeros un poco más el coco y dejaros vacilar por esta obra, pensad en su título: Fuente. ¿La imagináis usándola? ¿Qué ocurriría? ¿No sería una gran broma? Velázquez os obligaba a participar en el arte, Duchamp se ríe de vosotros si queréis hacerlo, pues todo es un juego, el más sofisticado juego de la historia. El arte, por muy realista que sea, nunca repite la realidad, juega con ella, la transforma, la manipula. Duchamp simplemente ha dado un paso más y os ha cogido la realidad misma para que os déis cuenta de que todo es falso, que el arte (como ya decía Leonardo) es una cosa mental, un artificio hecho para que los hombres miremos un punto más lejos.
Así que un urinario puede ser arte, nosotros mismos lo podemos hacer ser, pues serán todo el conjunto de sensaciones, de preguntas, de sonrisas irónicas o de actitudes airadas lo que es el vberdadero arte que produce esta fuente que muy pronto cumplirá un siglo.
Vicente Camarasa




