Se muestran los artículos pertenecientes al tema Romanticismo.
LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO. DELACROIX
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Eug%C3%A8ne_Delacroix_-_La_libert%C3%A9_guidant_le_peuple.jpg
Tema:
Trata de la revolución que inició el pueblo francés frente al absolutismo de Carlos X, sustentando esencialmente dos ideologías propias del Romanticismo: el liberalismo, que consiste en conseguir los derechos y libertades que algún día fueron reconocidos en la Revolución Francesa, y el nacionalismo, que avivó los sentimientos de pertenencia a una nación.
Composición:
Es asimétrica, ya que consta de la diagonal en la que se encuentra la mujer que representa a la libertad y a la nación. Además, el tema y su propósito no podrían representarse simétricamente, ya que no podrían mostrar tranquilidad, sino todo lo contrario, porque el lienzo debe expresar una cierta inquietud, terror y valentía al espectador, a través de triángulos inclinados y numerosas curvas
Línea y color:
Los colores son cálidos (marrones en general), utilizando el rojo para impactar al espectador y dar sentimientos a la escena.
La técnica que utiliza es la pincelada suelta.
Luz:
La luz es expresiva, dejando zonas muy oscuras y dándole cierta luminosidad a diversos objetos del lienzo, Esto se denomina claroscuros y su fuerte intensidad le acerca al tenebrismo de Caravaggio, que vuelve a potenciar lo emocional
Perspectiva:
La perspectiva es aérea, técnica que permite representar en un cuadro plano una imagen con fondo a través de la disminución de los objetos haciéndolos más borrosos y azulados, así como utilizando figuras en escorzo.
La multitud de cabezas al fondo del cuadro envueltas en una neblina es un ejemplo de perspectiva aérea, así como el cielo, el pueblo francés de la derecha del lienzo…El brazo de la mujer sosteniendo la bandera, la escopeta de el propio pintor autorretratado…son ejemplos de escorzos.
Figuras:
Aparecen figuras de todas las clases sociales. La mujer que sostiene la bandera muestra el liberalismo y el nacionalismo, símbolos propios del Romanticismo, siendo admirada y seguida por todas las personas que querían llevar a cabo esas dos ideologías. A los pies de la libertad se encuentra un obrero representando su muerte admirando la revolución. A la derecha de la mujer, se encuentra un chico de edad joven, mostrando valentía e ideales claros. El autorretrato de Delacroix, el señor con un fusil, de negro y con un sombrero de copa nos indica la burguesía. Todos los muertos del principio del lienzo, nos indican las causas de las revoluciones acompañadas del sufrimiento.
Comentario del cuadro:
La libertad guiando al pueblo fue pintada por Eugéne Delacroix en 1830, y conservando en el Museo del Louvre de París. El cuadro pertenece al Romanticismo y la técnica es óleo sobre lienzo. Mide 259 cm X 352 cm.
Una fase de Delacroix sobre este cuadro:
“ He emprendido un tema moderno, una barricada, y si no he luchado por la patria, al menos pintaré para ella”.
Desde mi punto de vista, el cuadro expresa gran originalidad típica del Romantismo, en la forma de representar la libertad, y transmite al espectador los aspectos que una revolución puede tener (todo ello basándose en principios técnicos típicamente barrocos)
Noelia Sanz (4º ESO A, SIES la Poveda en Campo Real)
LA BALSA DE LA MEDUSA. GERICAULT. EL PRIMER CUADRO ROMÁNTICO
Tomada de http://es.wikipedia.org/wiki/Balsa_de_la_Medusa
Aprovechando el magnífico artículo de Alejandra, vamos a saber más sobre uno de los primeros cuadros del romanticismo que nos puede ayudar a entender el estilo
Tema. Gericault elige para este cuadro un tema contemporáneo y polémico (por lo que tenía de crítica antigubernamental), el naufragio del buque de la Medusa frente a las costas africanas. Los náufragos de esta nave harán, con sus restos, una balsa en la cual tres personas conseguirán llegar a tierra. Sus testimonios, publicados por los periódicos, le servirán al pintor para recrear la escena, buscando el momento de mayor dramatismo, cuando, a la vista de un barco lejano, los náufragos se esfuerzan en llamar su atención haciendo ondear sus camisas sobre la plataforma desvencijada y llena de muertos.
Esta elección del momento nos acerca hacia una de las claves del pensamiento romántico, la tragedia. Entendida ésta como una confrontación entre el hombre y su destino, representado en el cuadro por las poderosas y ciegas fuerzas de la naturaleza (mar embravecido, tormenta) que hacen inútil toda lucha, conduciéndole al fracaso. El marco natural (el paisaje) utiliza un concepto típicamente romántico: lo sublime. Esta categoría estética se refiere a todo aquello que supera la razón a través de lo abrumador o irracional, enfrentando al hombre con aquello que le es superior y le conmociona.,
Soporte y técnica. Óleo sobre lienzo de grandes dimensiones.
Composición. La escena se construye sobre el eje de una gran diagonal que nos llevaría desde el cuerpo muerto y extendido de la izquierda hasta el momento culminante del hombre que, alzado por sus compañeros, ondea la camisa. Frente a ella, y en sentido contrario, se cruza una segunda diagonal desde el cuerpo de la esquina derecha que culmina en la improvisada vela hinchada. (Composición en aspa).
Gracias al enlace de las posturas de los personajes, el cuadro se nos presenta como una masa humana en pleno dinamismo que, preservando los caracteres y gestos individuales, busca la expresión de un movimiento unitario y dramático. (Tal composición nos recuerda a las barrocas de Rubens o Caravaggio).
Caravaggio. Martirio de San Mateo
Tomado de
http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Michelangelo_Caravaggio_047.jpg
El dibujo es preciso, predominando en la zona ocupada por las figuras humanas en donde podríamos hablar de un cierto detallismo. Por el contrario, para el cielo y el mar utiliza una pincelada mucho más suelta que consigue una mayor verosimilitud e integra perfectamente la escena.
El color . Al igual que Caravaggio, el tono general del cuadro lo determinan los tonos cálidos de los marrones sobre los que se destacan los puntos rojizos del hombre de la camisa o la vela. Su elección responde a la idea ya comentada. Buscan acercar al espectador la tragedia a través de la emoción.
La luz es fuerte, dirigida y con claros valores expresivos. Con indudables recuerdos del tenebrismo de Caravaggio, Gericault busca con ella la creación de un ambiente dramático, acentuando los gestos de los personajes. La luz, sus fogonazos, nos arrancan los distintos ademanes para dirigirnos la atención hacia ellos (muertos del primer plano, personajes que se abalanzan hacia delante en busca de su última oportunidad, hombre que ondea la camisa...). En el fondo, el fuerte resplandor del atardecer sobre el cielo nuboso, sirve como cierre luminoso y dramático de la escena.
El espacio. Su tratamiento busca, ante todo, dar una mayor importancia a la escena que ocurre en la balsa. Para ello, el pintor elige un punto de vista elevado que nos permite apreciar todos los distintos sentimientos de los náufragos, cerrando el espacio por una línea de horizonte muy alta que reserva el tercio superior del lienzo a la representación de un cielo tormentoso que acentúe la tragedia.
En el tratamiento del paisaje pueden observarse ciertos recuerdos de Tintoretto y sus cielos cargados que utilizaba, también, para dotar de un escenario dramático y heroico a sus escenas. (Al igual los barrocos utiliza la técnica de la perspectiva aérea).
Tintoretto. El traslado del cuerpo de San Marcos.
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Jacopo_Tintoretto
Figuras. Existe una fuerte tendencia hacia el realismo. Busca gestos expresivos y fuertes escorzos que le permiten intensificar el clima emocional a la vez que demuestran su exquisito dominio de la anatomía humana aprendido tanto del natural (utilizó numerosos estudios anatómicos realizados sobre miembros y cabezas de criminales ejecutados) como de los grandes maestros, como Caravaggio, Tintoretto o Miguel Ángel. (cánones hercúleos, posturas inestables o la forma serpentinata).
Miguel Ángel. Detalle del Juicio. Capilla Sixtina
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Miguel_%C3%81ngel
COMENTARIO
Esta obra puede considerarse perfectamente como un verdadero manifiesto de lo que será la escuela romántica, tanto en lo temático (visión trágica y pesimista de la realidad con un hombre enfrentado a fuerzas poderosas ante las que termina sucumbiendo, naturaleza sublime, sentimientos...), como en lo técnico (uso del repertorio manierista y barroco de diagonales, tenebrismo, colores cálidos, escorzos en busca de una imagen dramática y perturbadora que convenza al espectador a través de los sentimientos). Con todo se alejan por completo de la didáctica y la concepción ética del estilo anterior del Neoclasicismo.(Comparar con el juramento de los Horacios de David)
El propio Delacroix la tomará como base de una de sus primeras obras maestras (Virgilio y Dante o la propia Libertad guiando al pueblo), añadiendo a su estilo barroco las sugestiones del color y la pincelada suelta heredadas de Velázquez, Rubens y Veronés. Se conformará así la plena visión romántica, fruto, entre otras cosas, de la circunstancia histórica, inmersa en el carácter revolucionario del siglo XIX en donde las verdades tradicionales ya no se aceptan, se critican y se terminan derrocando a favor de los ideales, tan modernos, de individualidad, libertad y culto a las emociones.
Para saber más
No dejéis de leer el artículo de Alejandra que cuenta toda la historia del cuadro (y seguidlo hasta el final, pues merece la pena y hay un vídeo que os puede ayudar a entenderlo mejor)
El cuadro está comentado en
http://arte.observatorio.info/2008/06/la-balsa-de-la-medusa-gericault-1819
Esta página es muy interesante para los que comienzan a estudiar arte, pues las explicaciones son sencillas y muy visuales
Vicente Camarasa
LA REVOLUCIÓN ROMÁNTICA (tercera parte y última parte) LA PREHISTORIA DE NUESTRA MIRADA
Retrato de Byron por Thomas Phillips, 1835
Tomado de
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lord_Byron_in_Albanian_dress.jpg
Los románticos amaban ante todo la libertad y eran hombres profundamente individualistas y subjetivos (les gustaba ver la realidad desde su propio punto de vista, sin hacer caso a las generaciones anteriores).
Esta ansia de libertad, sin embargo, chocaba demasiado a menudo con la dura realidad. Ante ello unos decidieron luchar (como Byron, que ayudó a los griegos en su defensa de la libertad contra los turcos), otros se rindieron (como, (como Larra, que terminó suicidándose con una pistola delante del espejo) y los más se refugiaron en un mundo propio de fantasía. Recurrieron entonces a dos fuentes: la historia y la literatura, que manipularon a su antojo para crearse una realidad más cercana a sus ideas.
La historia que buscaron ya no fue la típica de los Neoclásicos (Grecia y Roma) sino que se inclinaron mucho más por la Edad Media (un lugar en donde las aventuras del héroe, los amores pasionales, eran todavía posibles) como W. Scott (Ivanhoe), las sagas artúricas, o la toma de Constantinopla de Delacroix. A la Edad Media viajó Ángel Saavedra –Duque de Rivas- para ambientar su obra El Moro expósito, que trata la leyenda del bastardo Mudarra y de sus hermanos: en esta obra habla mucho de su ciudad natal, de Córdoba –que nos remite al sentimiento de la patria propio del Romanticismo-, pero en el romance cuarto refiere que Giafar, el rival de Almanzor, el que tienen prisionero al padre de los infantes de Lara, después de mostrar a éste las cabezas de sus hijos, las coloca como bárbaro trofeo a las puertas de su alcázar, de donde Zaide, el ayo de Mudarra, las recoge para enterrarlas en el jardín de su castillo
Delacroix. Entrada de los cruzados en Constantinopla.
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Cuarta_Cruzada
También les fascinó el mundo barroco (perfecto para ellos por sus excesos) como los Mosqueteros de Dumas, el Don Juan Tenorio de Zorrilla (lleno de duelos, amores, cementerios habitados por espectros, apuestas…), . ¿Quién no recuerda la escena famosa del Don Juan en la que este cuenta todas sus tropelías por el mundo para ganarle una apuesta que había hecho a su amigo Don Luis Mejía?:
Por donde quiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé
y a las mujeres vendí.
Yo a las cañadas bajé,
yo a los palacios subí,
yo a los claustro escalé,
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.
[...] A quien quise provoqué
con quien quise me batí,
y nunca consideré
que pudo matarme a mí
aquel a quien yo maté.
Pero esta manera temeraria de actuar se diluirá, desaparecerá cuando Don Juan llegue a sentir el amor verdadero de Doña Inés, dispuesta a perder el alma para salvar la de él. Rememoremos la inolvidable escena en la que Don Juan sucumbe al poder del amor intenso y verdadero:
¿No es verdad, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando al día,
¿no es cierto, paloma mía,
que están respirando amor?
Existieron sin embargo dos autores que les atrajeron especialmente: Dante y su Divina Comedia (que inspiró a Delacroix, a Blake, alucinados por su visión del Otro Mundo, sus cielos, infiernos…) y Shakespeare, un verdadero romántico casi dos siglos antes de inventarse el movimiento, con su amor apasionado y fatal de Romeo y Julieta, los celos de Otelo, Macbeth y sus espectros.
Fuseli. Macbeth.
Tomado de
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Johann_Heinrich_F%C3%BCssli
¿No tienen algo que ver las palabras de Romeo a su amada Julieta con las de nuestro apasionado Tenorio?:
Pero, ¡silencio!, ¿qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el Oriente y Julieta, el sol! ¡Surge esplendente sol y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tú, su doncella, la has aventajado en hermosura!
En todas estas ocasiones, los románticos se sintieron atraídos por el abismo y prefirieron a menudo los finales terribles. Al contrario de las películas más rosas de Hollywood, sus historias suelen terminar de forma trágica, pues el destino siempre se vuelve contra los hombres, es una fuerza ciega que los aplasta y nos conduce hacia la muerte (como el famoso Saturno devorando a sus hijos de Goya
Volvamos al ejemplo de Shakespeare, cuyos finales inspiraron a muchos de nuestros románticos por su intensidad y dramatismo. En Romeo y Julieta, la pasión entre ambos es tan fuerte que desafía lo establecido, las normas impuestas; pero el destino les gasta una broma cruel y un malentendido los lleva a la muerte cuando más se amaban: -dice Romeo antes de morir
Oh! Amor mío, esposa mía! La muerte, que ha extraído la miel de tu aliento, no ha tenido poder aún sobre tu hermosura. Amada Julieta, ¿por qué luces tan bella aún? permaneceré a tu lado eternamente y jamás tornaré a retirarme de este palacio, de la densa noche. Aquí, aquí voy a sacudir del yugo de las estrellas enemigas este cuerpo cansado de vivir. -¡Echad la postrer mirada, ojos míos! ¡Por mi amor! -(Apura el veneno.) Así, besando, muero.
Así Delacroix pintará a Grecia lamentándose sobre sus ruinas, o Gericault hablará de la tragedia humana en su famosa Balsa de la Medusa
Una actitud ambigua en donde el tiempo y la fatalidad nos persiguen pero (tal vez por eso mismo) no hay que rendirse, y aprovechar realmente el momento (carpe diem, como dirá Nietzche, un fruto maduro del romanticismo que es, a la vez, uno de los pensadores que más han influido en nuestra historia moderna). Sí, aprovechar el momento, pero conscientes de sentirnos vivos y de que podemos rebelarnos; en eso consistía el sentimiento de rebeldía romántico que aún pervive en muchos de nuestros corazones inquietos. Exagerando un poco, alguna vez habríamos hecho nuestras aquellas palabras de Don Álvaro en la obra del Duque de Rivas, cuando vemos que la injusticia y la maldad dominan nuestro mundo actual:
¡Qué eternidad tan horrible
la breve vida! Este mundo,
¡Qué calabozo profundo
para el hombre desdichado
a quien mira el cielo airado
con su ceño furibundo!
Parece, sí, que a medida
que es más dura y más amarga,
más extiende, más alarga
el destino nuestra vida.
El tiempo fugaz; el mundo que limitad la libertad, los sueños; el hombre indefenso, confuso e incomprendido; el sentimiento de melancolía, amargura, tristeza …, pero también el amor sincero, la tenacidad, la esperanza de libertad y la lucha por unos ideales; el sentirse vivo en cada momento de nuestra vida. De ahí nació el Romanticismo y ahí, porque esos sentimientos nunca han muerto, podemos vernos reflejados como hijos tardíos de una época que supo valorar la vida, sin adjetivos, sin disfraces; la vida sin más.
Blake. El Anciano de los días
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/William_Blake
Rocío Romero y Vicente Camarasa
UNAS IDEAS BÁSICAS SOBRE NEOCLASICISMO Y ROMANTICISMO. RAZÓN VS SENTIMIENTOS
Es habitual en la Historia del arte utilizar la comparación entre dos estilos contrarios para comprender mejor las diferencias y particularidades de cada uno de ellos. Este método ya fue utilizado por Wölfflin con el Renacimiento y el Barroco, y aunque en ocasiones resulta un tanto artificial (se comparan categorías muy amplias) sí parece muy útil para comenzar a comprender.
Así, si queremos saber qué era el romanticismo, lo más fácil es comprenderlo en función del estilo contra el que reacciona, el neoclasicismo. Tomaremos para ello dos famosos cuadros, uno neoclásico (El Juramento de los Horacios de David) y otro romántico (La muerte de Sardanápalo de Delacroix)
David. El Juramento de los Horacios (Neoclasicismo)
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Juramento_de_los_Horacios
Si os fijáis en el primero veréis que el tema (además de estar inspirado en la época clásica, la preferida por el neoclasicismo) plantea un problema moral. Los hombres que juran ante las espadas van a combatir contra la tribu cercana, los Sabinos, los padres y hermanos de las mujeres que lloran en un rincón. Se trata, por tanto, de decidir entre los sentimientos familiares y la patria, el bien individual frente al común. Por supuesto que triunfará la razón de estado y los hombres lucharán. (En realidad David pretende con este tema clásico hablarnos de algo de su propio momento, la importancia de la comunidad sobre los individuos, de las razones sobre los puros sentimientos; algo muy relacionado con la Revolución Framcesa)
La muerte de Sardanápalo. Delacroix
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/La_muerte_de_Sardan%C3%A1palo
El segundo cuadro es por completo diferente. En él ya no se habla del mundo clásico sino del oriental (mucho más fascinante para los románticos por sus leyendas y su exotismo, tan distinto al mundo europeo). En él, Sardanápalo, sentado sobre mullidos cojines ve con indiferencia la muerte de sus caballos preferidos y de todo su harén. En realidad ha sido él mismo el que ha ordenado esta matanza pues ha perdido la guerra y no quiere que sus más preciados bienes caigan en manos de sus enemigos. Prefiere acabar él mismo con ellos.
Como veis aquí predomina el sentimiento, el puro orgullo del sultán, y todo el cuadro es un verdadero canto a las emociones (el dramatismo de la muerte, la sensualidad de las concubinas, la opulencia de todas las riquezas esparcidas por la escena…) Parece como si Delacroix nos quisiera decir, amad la vida hasta la misma muerte, disfrutar de todos los placeres, no hay normas, sólo existe vuestra propia voluntad.
Las diferencias no pueden ser más evidentes, pero no sólo en el tema sino también en la composición, en la pincelada, en el uso del color o en las propias figuras.
Os propongo que las intentéis descubrir con lo que ya vais sabiendo de arte (que es mucho más de lo que creéis) y las vayáis dejando en los comentarios de este artículo (con VUESTRO NOMBRE, POR FAVOR).
Evidentemente revisaré estos comentarios y si hay algún error lo quitaremos. Así tendremos un tema desarrollado entre todos que os servirá para repasar estos dos movimientos y, de paso, como nota extra para la evaluación. No podéis pedir más
Por cierto, si pensáis en Renacimiento (para el Neoclasicismo) y Barroco (para Romanticismo) será aún más fácil.
Estefanía Zorita y Vicente Camarasa
LO SUBLIME
Una de las famosas Cárceles de Piranesi
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Giovanni_Battista_Piranesi
A estas alturas de la película, ya todos sabemos que “lo sublime” es la base de todo el pensamiento romántico, pero, en realidad, ¿qué es “lo sublime”? Lo cierto es que es mucho más fácil sentirlo, que poder explicarlo con palabras… Porque no tiene una definición. Definiciones tienen las cosas racionales, las que podemos explicar. Y, siento mucho decirlo, pero “lo sublime” no tiene nada que ver con la razón. Es justamente todo lo contrario.
Es algo que se nos escapa, que no podemos controlar, y yo creo que precisamente por eso nos encanta. ¡Así es el ser humano! No os digo nada nuevo… siempre queremos tener lo que no podemos. Y si no, ¡qué se lo digan a Bécquer!, que todas las mujeres se rendían a sus pies y él sólo quería tener a la que no le hacía ni caso. Aunque bueno, eso no sólo le ha pasado a Bécquer… porque si hacemos memoria seguro que nos ha pasado a todos. Pues eso, el amor no correspondido, forma parte de “lo sublime”.
Fotograma de la película Casablanca, la historia de amor y desamor (pero también de heroísmo, traición y destino trágico) más famosa del cine
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Casablanca_(film)
Otra cosa que nunca podremos controlar es la naturaleza y la fuerza de los elementos. No, no, os digo que no lo podemos controlar. ¿O es que no se siguen hundiendo barcos? ¿Es que el fuego no sigue achicharrando nuestros montes cada verano? Madre mía, y la que se lió con la famosa nevada… Pues a los románticos les encantaba la naturaleza desatada. Sólo hay que ver como crecen los paisajes en la pintura romántica. Y no, no son paisajes cualquiera, que va. Son mares de hielo, cumbres de montañas repletas de nubes, mares en medio de la tempestad… Vamos, cuanto más incontrolado y más inhóspito para el ser humano, mucho más sublime. Y también mucho más bonito, porque a pesar de que llevamos viéndolo toda la vida, ¿a quién no le encanta ver un atardecer en el mar, o un amanecer en la montaña? No sabemos por qué, pero nos encanta. Pues ese sentimiento de “no sé por qué pero me encanta” es “lo sublime”
El naufragio. Goya
Tomado de http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/2477.htm
La verdad es que somos muy románticos, aunque a veces no nos demos cuenta. Cuando vemos en el telediario los enfrentamientos entre judíos y palestinos y nos ponemos de parte de los palestinos, estamos siendo románticos. Nos estamos poniendo del lado de los oprimidos, de los que sufren, de los que están siendo pisoteados por los poderosos. Y esa idea es romántica. En otras épocas históricas lo normal era ponerse de parte de los vencedores, es el sentido heroico de la guerra. Pero ¿Y Delacroix? ¿No pintaba él cuadros como “La matanza de Quíos”, en el que reivindicaba el derecho a la libertad de los griegos frente al opresor turco? Pues es la misma historia. Y si, eso también forma parte de “lo sublime”.
Matanza de Squíos. Delacroix. 1828
Tomado de
Y ya por último el tema estrella. Lo sobrenatural. Las leyendas, los cementerios, los fantasmas… otra cosa que no podemos controlar, como el propio miedo que nos dan por ser algo que desconocemos. ¿No me diréis que no es romántico? ¡Muchísimo! Paisajes con neblina, mujeres fantasmagóricas, voces de niños y sitios misteriosos no sólo son esenciales en una película de miedo, sino que son temas que aparecen muy a menudo en la literatura y la pintura romántica. ¿Por qué? Pues creo que ya lo sabéis, o, ¿es que soy yo la única que cada domingo se engancha a Cuarto Milenio? Pues esa sensación de no querer mirar, pero no poder dejar de hacerlo, también es “lo sublime”.
El Gabinete del doctor Caligari, película expresionista de los años 20 que desarrolló esta estética de lo sublime
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Das_Cabinet_des_Dr._Caligari
Estefanía Zorita García
DELACROIX (Primera parte). EL PINTOR ROMÁNTICO
Autorretrato
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Eug%C3%A8ne_Delacroix
Observar cómo se parace al cuadro de Bécquer (posición, mirada intensa, fondo, has el propio peinado y traje, aunque éste, evidentemente, de mayor calidad)
Si hay una pintura que caracterice al romanticismo es la de Delacroix. Tanto sus temas como sus técnicas son la perfecta explicación del movimiento y por eso lo utilizaremos para ir explicando las características del estilo.
Sus propias amistades fueron también grandes artistas románticos, como Víctor Hugo, George Sand o su amante, el músico Chopin
Chopin
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Eug%C3%A8ne_Delacroix
Otra vez un retrato de época.
Si os fijáis en este retrato ya podéis ver dos grandes características románticas: la pincelada suelta (heredada de los pintores barrocos y de Goya, al que admirarán), y la importancia que tienen los sentimientos.
Y es que Delacroix tuvo la capacidad de llenar emociones todos los temas. Uno de los más novedosos serán los cuadros de animales. Estos se presentarán en la típica atmósfera romántica, como este caballo asustado por un rayo
Caballo junto al mar
Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Eug%C3%A8ne_Delacroix
Si os fijáis en él veréis de nuevo la pincelada muy suelta y las típicas diagonales barrocas que nos muestran al caballo en pleno movimiento, dando así dramatismo a la escena.
Más brutal aún es el boceto (pues no está acabado) del tigre que ataca a un caballo. Un tema trágico, terrible, lleno de intensidad y fuerza, tal y como les gustaba a los románticos que intentaban llenar de emociones la vida
Tigre y caballo
Tomado de http://www.tate.org.uk/modern/exhibitions/rousseau/lifeandtimes/page2.shtm
Vicente Camarasa
LA REVOLUCIÓN ROMÁNTICA, LA PREHISTORIA DE NUESTRA MIRADA (SEGUNDA PARTE)
Si en la primera parte analízábamos dos temas románticos (el héroe y el amor) aún presentes en nuestros días, ahora nos vamos a centrar en su reverso más tenebroso, en la maldad, el miedo y el destino trágico.
Nuestra actual idea de maldad es obra suya. Es el malo malísimo (que así hace bueno buenísimo al protagonista) de Malfoy de Harry Potter, Dar Weyder contra los jedais o los supervillanos de los cómics de superhéroes. Stendhal ya sabía esto cuando escribió Rojo y Negro, o Dumas, cuando imaginó la tragedia de Edmundo Dantés y su tardía venganza en el Conde de Montecristo.
Y es que los románticos supieron convertir al malo en contrapunto del héroe (creando el juego bien vs mal que aún repiten miles de películas), y aún fueron más lejos: convirtieron al malo en el verdadero protagonista con el que terminamos por identificarnos. Así, nos ponemos del lado de Drácula, el muerto viviente que reconvirtiera Bran Stoker desde leyendas anteriores, pues en el fondo nos fascina como sigue probando el recentísimo éxito mundial de la saga Crepúsculo en la que el joven vampiro protagonista es capaz de buscarse un final imposible, dada su condición inmortal, para salvar a su amada de una muerte qué él mismo puede ocasionarle.
Fotograma de Drácula de Coppola
Tomado de http://membres.lycos.fr/vampiras/coppola/coppola.htm
Y no sólo el malo, sino también el monstruo. El romanticismo supo convertir a un horrible ser hecho de pedazos de otros, el famoso Frankenstein de Mary Shelley, en un personaje brutal y tierno a la vez, que asusta tanto a los demás como miedo tiene él mismo. Los ejemplos son incontables Cuasimodo del Jorobado de Notre Dame de Víctor Hugo, los locos que pintara Gericault, las brujas de los Caprichos y los monstruos de las Pinturas Negras de Goya (un prerromántico), el pirata de la Canción de Espronceda, que en el fondo no es más que un delincuente, pero al que terminamos admirando. (Esta idea, como tantas otras románticas, será retomada por los surrealistas)
Nabucodonosor. Blake
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Nabucodonosor_II
Los románticos también pusieron de moda el miedo. Suya es la invención de la llamada “literatura gótica” llena de fantasmas, cementerios, monstruos, asesinatos , vampiros… El propio Bécquer llenó sus Leyendas de lugares misteriosos (El monte de las ánimas), de terribles venganzas después de la muerte por parte de espíritus más vivos que muertos que dejaron asuntos pendientes en este mundo y se empeñan en regresar una y otra vez. Los cuentos de Poe siguen aterrorizándonos y son, en el fondo, la base de una gran parte del cine del terror.
¿Qué puede haber más terrorífico que darte cuenta el día de tu boda que bajo el velo de tu esposa se encuentra el rostro deshecho de una antigua novia que abandonaste? … podríamos preguntárselo a Don Félix de Montemar, el famoso Estudiante de Salamanca; sólo Espronceda podía tener estas ocurrencias que, sin embargo, perduraron en el tiempo y en los 80 Michael Jackson se volvía a convertir en zombi ante la mirada atónita de su novia mientras pasean … ¿No tiene esto algo que ver?
Fuseli. Silencio
Tomada de
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Johann_Heinrich_F%C3%BCssli
Y es que somos tan hijos de los románticos… ¿No os habéis fijado lo absurdo que es (visto desde el lado de la razón) ir al cine a pasar miedo, gritar en el Túnel del Terror, practicar puenting o engancharnos con el Internado y toda su estética romántica de pasadizos secretos, bosques nocturnos, pasados inconfesables, villanos terribles?
Al igual que ellos seguimos buscando las emociones que nos saquen por un instante de la monotonía y nos gusta asustarnos, gritar en las montañas rusas ante la sensación de peligro, igual que los románticos se fascinaban ante los Alpes, un mar tempestuoso, un cementerio en medio del bosque y su neblina o un tigre atacando (ellos lo llamarán a todo esto lo sublime).
Friedrich. El naufragio de la Esperanza. Al principio no se ve, pero si os fijáis, a la derecha, hay una mancha oscura que es el barco a punto de hundirse. Entonces, por comparación, uno se da cuenta de los bloques de hielo que componen el paisaje terrible, sublime.
Tomado de http://zeroizquierdo.wordpress.com/2008/08/11/el-naufragio-de-la-esperanza
Rocío Romero y Vicente Camarasa
POSIBILIDADES DE LOS TRABAJOS DE ROMANTICISMO
1.- Desarrollar uno de sus temas como puede ser: la libertad, los sentimiento, el miedo, el héroe, la historia, el orientalismo (se pueden usar tanto contenidos literarios como artísticos)
3.- Desarrollar el tema del paisaje romántico (Friedirch, Fuseli) o de lo sublime. Como es algo que hemos visto en clase, se puede analizar la aparición de ese tipo de paisajes en las Leyendas de Bécquer que habéis tenido que leer.
2.- Desarrollar la obra de uno de estos autores: Gericault, Fuseli, Goya (Caprichos románticos y pinturas negras).
3 Analizar una de estas obras: La balsa de la Medusa, la libertad guiando al pueblo.
4 Analizar lo que tiene de romántico (tanto en tema como en formas técnicas) la película de Drácula de Coppola. Podéis analizar el personaje de Drácula desde el punto de vista literario haciendo hincapié en sus rasgos románticos al igual que van a hacer con la película. Así verán la relación entre las artes.
5. Intenta escribir un poema o un fragmento en prosa que siga los presupuestos del Romanticismo.
6.- Hacer un pequeño trabajo de investigación sobre alguno de los escritores románticos extranjeros (biografía, obras fundamentales y características).
ENLACES PARA EL TRABAJO DE ROMANTICISMO
Como introducción general y muy esquemática
http://portales.educared.net/wikiEducared/index.php?title=La_pintura_rom%C3%A1ntica
Aquí tenéis un power point hecho sobre el romanticismo. A mi juicio mucha información al principio y luego sólo fotos. Vamos, que enseña mal. Debería ir poco a poco, ilustrando cada concepto con una foto y luego remarcándolos más. Os lo pongo más como ejemplo de lo que no habría que hacer
http://historiasauces.blogspot.com/2008/05/pintura-romantica.html
Gericault
http://arteyartistas.wordpress.com/2008/06/24/theodore-gericault-1791-1824 (tanto para su vida como para sus cuadros)
Delacroix
En el blog tendréis numerosos artículos de él en el tema ROMANTICISMO
http://sdelbiombo.blogia.com/temas/romanticismo.php
Friedrich
http://www.reproarte.com/painter/138_Caspar+David+Friedrich/2/index.html (varias páginas sobre los paisajes más sublimes del romanticismo)
Fuseli
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Johann_Heinrich_F%C3%BCssli (Aquí tenéis gran parte de sus cuadros, siempre lleno de misterio)
Turner
http://commons.wikimedia.org/wiki/J._M._W._Turner (Aquí tenéis la obra de Turner, pero Cuidado, todos sus cuadros no son románticos, sólo aquellos que busque el movimiento, la intensidad, la emoción)
Blake
http://www.youtube.com/watch?v=LWJbKVNuoXI&feature=related (Un vídeo con sus más famosas pinturas). En Wikipedia tenéis todas sus obras
El Goya prerromántico en los Caprichos
y las Pinturas Negras
Se pueden buscar cosas del paisaje sublime
Sobre la película de Copola de Drácula
http://membres.lycos.fr/vampiras/coppola/coppola.htm (Para encontrar fotografías de la película)
Página donde encontrar toda la información necesaria para el Romanticismo literario español:
http://www.rinconcastellano.com/sigloxix/
Para textos completos de autores españoles:
http://www.cervantesvirtual.com
Página de información sobre el Romanticismo con enlaces a autores extranjeros:
http://www.ale.uji.es/romuniv.htm
Música.
Puedes utilizar una gran cantidad de músicos románticos para tu trabajo: Chopin, Beethoven, Schubert, Verdi, Bellini, Donizetti, Wagner, Chaikovski, Berlioz … Aunque algunos son posteriores a los escritores o pintores románticos su música es plenamente del estilo (existe un cierto retraso de la música frente a otras artes)
LA REVOLUCIÓN ROMÁNTICA, LA PREHISTORIA DE NUESTRA MIRADA (PRIMERA PARTE)
Viajero sobre un mar de nubes. Friedrich.
Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Romanticismo
Por mucho que queramos, nunca veremos nada por primera vez, pues ya lo habremos visto en una revista, un powerpoint enviado a nuestro correo, una televisión o nos lo habrán contado. Pero eso no es lo importante, sino que, cuando sintamos por primera ver un sentimiento, cuando nos emocionemos con un paisaje, con una nueva ciudad, con una novela o una película, tampoco será exclusivamente nuestra esta emoción, pues mucha parte de ella estará derivada de nuestras lecturas, viajes y experiencias anteriores. No somos una página en blanco, somos una larga historia en la que escribimos junto a nuestros amigos, padres, medios de comunicación y, sobre todo, por el IMAGINARIO COLECTIVO que ya existía antes de que nosotros naciéramos.
Este imaginario no es otra cosa que la memoria (casi inconsciente) que nuestro pasado nos ha transmitido desde los cuentos infantiles a las ideas hechas que circulan en las conversaciones, los programas de televisión.
Esta situación de saber que vivimos mucho más la idea de otros que la nuestra propia es una de las claves de la posmodernidad. Hemos perdido ya la inocencia de creernos los únicos, los primeros y, como ya decía la Biblia, “No hay nada nuevo bajo el sol”.
La construcción de este imaginario colectivo se produce desde múltiples fuentes (por ejemplo, nosotros ya no seremos nunca más capaces de ver un rascacielos sin pensar en un avión incrustándose en él, ¿no es cierto?, o de relacionar numerosos momentos de nuestra vida con películas o incluso con anuncios).
Sin embargo, a efectos prácticos, lo fundamental de él se encuentra en dos grandes revoluciones culturales (que van unidas entre sí): el romanticismo y su sucesor, el surrealismo.
Si nos centramos en el primero nos sorprenderíamos de ver la cantidad de cosas que perviven de los románticos. Fijaros en algunas.
Cuando pensamos en un héroe, ¿cómo lo imaginamos, como Indiana Jones? Un ser capaz de vivir por un ideal, que lucha (y arriesga la vida) por una estatuilla de una civilización perdida que luego regalará a un museo. Eso ya lo habían imaginado los griegos y reconstruido los románticos. ¿Qué si no son los Tres Mosqueteros de Dumas que vivirán mil aventuras para recuperar una joya que evitará la ruina del imperio francés?; ¿o el pirata de Espronceda, cuyo barco hacía del mar su patria desafiando al destino en búsqueda de la libertad, sabiéndose marginado y olvidado por todos?
La voluntad, eso es lo que le caracteriza al héroe, capaz de hacerle enfrentarse al mundo. La genialidad de ser único y saber anteponerse a las circunstancias más adversas, como un jugador de fútbol que confía en él mismo, regatea al equipo contrario y marca un gol en el último minuto. Es el vicario (el que habla y actúa por la comunidad) para sobreponerse al destino, como Guillermo Tell (que arriesga a su propio hijo para vencer) o, aún mejor, Robin Hood, los dos héroes reconstruidos en el romanticismo y que todavía viven con los nombres de Benji y Oliver. Harry Potter sería el aprendiz de héroe que debe imponerse al destino ya fijado, el que no se conforma y lidera la voluntad de los demás para cambiar el mundo (¿no se parece esto demasiado al “podemos” de Obama?) Y más aún; quizá quede en nosotros algún resquicio de esa rebeldía de Larra al querer cambiar el mundo… “una ingenuidad”, pensaron muchos, el querer cambiar el curso de la historia con un puñado de papeles de periódico. Pero esa crítica ferviente permanece en las páginas de nuestros diarios. Aún queremos cambiar el mundo, y aún existen personas que toman la pluma, el ordenador, o la propia voz para hacerlo. Seguimos teniendo algo del “Fígaro” que se fue con nuestro famoso articulista.
Gericault. La balsa de la Medusa
Tomado de
http://commons.wikimedia.org/wiki/Th%C3%A9odore_G%C3%A9ricault
Y el amor, ¿cómo pensamos en el amor? Los griegos lo despreciaban por ser un sentimiento que nos aleja de nosotros mismos y nos lleva a la locura, pero fueron los románticos los que le devolvieron su magia y lo hicieron centro y sentido de la propia existencia; era el amor lo que les hacía sentirse realmente vivos. El héroe romántico es un enamorado eterno, ya sea en su versión más nostálgica y llena de lamentos de las Rimas de Bécquer (qué bello es sufrir por desamor), ya como el eterno luchador de los folletines decimonónicos que aspira a una mujer casi inalcanzable y realiza planes descabellados para conseguir una sola mirada de ella. Ya lo dijo el mismo Bécquer, cuando su imaginación huía a contemplar el rostro de su amada:
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso … yo no sé
qué te diera por un beso.
Retrato de Bécquer Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Becquer
¿Quién de nosotros no ha hecho esto alguna vez y se ha sentido solo ante el peligro, rodeado por una sociedad hostil que nos intenta apartar del objeto amado? Pero el amor era, y es muchas veces la salvación del hombre; no importaba la incomprensión, las dificultades: por amor se luchaba y en el amor cobra sentido la existencia del hombre. El propio Larra dio vida al personaje de Macías para que pusiera voz a sus sentimientos proclamando la universalidad del amor:
Ven; a ser dichosa
¿En qué parte del mundo ha de faltarnos
un albergue mi bien? […]
Si en las ciudades no, si entre los hombres
ni fe, ni abrigo, ni esperanza hallamos,
las fieras en los bosques una cueva
cederán al amor ¿Ellas acaso
no aman también? Huyamos […]
¿No hemos querido huir alguna vez, romper con todo? Fijémonos en las series que tanto nos gustan y seguro que existe algún Macías incomprendido sufriendo por amor.
Ese llamado flechazo que nosotros aún deseamos en lo más íntimo, la extraña situación en donde sólo una mirada nos cambia de repente la vida y nos hace soñar con imposibles, la reinventaron los románticos y todavía lo podemos seguir leyendo en Bécquer o Byron. Recordemos cómo hace pocos años aquel jovencísimo Alejandro Sanz saltaba a la fama con la famosa estrofa “Si tú me miras” … quizá por un momento él también se dejó seducir por Bécquer y sus sencillos versos repletos de un amor tan intenso como sincero.
Rocío Romero y Vicente Camarasa








