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sdelbiombo. Una mirada artística al mundo

NUEVAS FOTOS

Se han incluido nuevas fotos de Saint Michel

y de Akenaton

UNA INSTALACIÓN TERRIBLE SOBRE LAS VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA. BERLÍN

Quizás hubiera sido mejor haber redactado estas líneas en el artículo en. CUATRO INTERVENCIONES URBANAS EN BERLIN , pues también habla de la memoria de una manera magistral. Sin embargo me causó tal impresión que he querido ponerlo a él sólo.

También lo hice para poder explicar qué es eso de una instalación, práctica sumamente habitual en nuestro arte actual.

En el fondo se trata de salirse de los límites marcados tradicionalmente entre pintura, escultura y arquitectura. Pues una instalación es una mezcla de las tres: un lugar que es ocupado por pinturas, esculturas u objetos en donde lo que más importa no es cada cosa en particular, sino la creación de todo un ambiente, normalmente paseable, que hace poner en funcionamiento varios sentidos más allá de la pura mirada.

 

 

El espacio se encuentra dentro del Museo judío de Berlín y se trata de una sala alargada de paredes de hormigón lisas, techos muy altos y  suelo cubierto por caras hechas en hierro que se apilan sin orden por todo el suelo.

 

 

Pero lo importante no es esto, sino lo que ocurre cuando entras en la obra y comienzas a andar sin rumbo por ella. Por mucho cuidado que tengas, los pasos crear unos desagradables ruidos metálicos sobre el montón de caras. Ruidos que el recinto amplifica.

Tu caminata crea, por tanto, una música macabra que recuerda a una maquinaria inmensa, al ruido de la guerra, de caballos trotando sobre ruinas. Algo verdaderamente no humano sobre aquellas caritas que son pisadas una y otra vez, como si fueras realmente tú quien produjeras su tragedia.

 

 

La sensación no se puede recrear en palabras, sólo decir que la luz, en unos lugares clara, en otros muy tenue; los ruidos, las paredes lisas como las de una cárcel o un cementerio, las caras hechas de gestos simples, tus pies que las pisan, el ambiente lleno de ecos… pone verdaderamente los pelos de punta en esta obra dedicada a todas las víctimas de la violencia.

 

Si vais a Berlin no os lo perdáis; merece la pena

 

Vicente Camarasa

 

El Mont Saint Michel, “Maravilla de Occidente”.

 Foto por cortesía de Juan Aranda

La primera vez que se llega al Mont Saint Michel con la marea baja no es nada extraño pensar que se trata de una broma, de un engaño para los turistas. Ciertamente es impresionante la visión de la ciudadela amurallada coronada por la abadía, rodeando el monte, pero no parece posible que, en ningún momento, el mar llegue simplemente a acercarse a ella.

El monte está situado entre campos y extensiones de arenas movedizas (con fama de haberse cobrado unas cuantas víctimas y que alimentan incluso alguna que otra leyenda) que se confunden en el horizonte, donde apenas sí se alcanza a vislumbrar el mar, a 20 kilómetros de distancia cuando las mareas son más bajas. Sólo los constantes horarios colocados por doquier y la excesiva humedad del suelo anuncian lo que va ocurrir.

Y entonces sucede. De forma aparentemente lenta al principio e increíblemente veloz después, el lejano mar comienza a acercarse ola a ola, hasta que sin pararse ni un momento, el monte queda convertido prácticamente en una isla (aunque actualmente queda ligado al continente por la Grande Rue, única carretera de acceso).

 

Saint Michel con marea alta

Tomada de http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:France-Mont-Saint-Michel-1900_bordercropped.jpg

 

Ubicado entre las regiones francesas de Bretaña y Normandía, el Mont Saint Michel  fue un importante lugar de peregrinación desde la Edad Media, una fortaleza disputada por ingleses y franceses en la Guerra de los Cien Años, una prisión durante la revolución Francesa, y un núcleo de leyendas que se remontan a la fundación de la abadía.

Se cuenta que el propio arcángel San Miguel se apareció una noche en sueños  a San Auberto, obispo de Avranches, para exigirle la construcción de un oratorio en el Monte Tumba, tocándole en el cráneo con el dedo (según otra versión, lo atravesó con su espada) para dejar una prueba tangible a toda la humanidad (al parecer, la calavera del obispo se conserva aún con el agujero que le hizo el arcángel). Así pues, San Auberto erigió un santuario dedicado a San Miguel en el año 708, hace exactamente trece siglos.

En el año 966 el duque de Normandía ordenó que se trasladara al monte una comunidad de monjes benedictinos, quienes comenzaron a construir la abadía, que se fue ampliando a lo largo de los años, desarrollándose un pequeño pueblo en torno suyo. Pronto comenzó a recibir numerosos peregrinos y su fama se extendió, comenzando a ser dándosele incluso el nombre de “Maravilla de Occidente”.

Además de su función religiosa, las gruesas murallas y fortificaciones de la ciudadela, sumadas a la situación geográfica del lugar, hicieron del Mont Saint Michel una fortaleza inexpugnable durante la Guerra de los Cien Años, convirtiéndolo en un lugar simbólico de la identidad nacional.

Con la Revolución Francesa, la comunidad religiosa fue disuelta y la abadía utilizada como cárcel hasta 1863. Desde finales del siglo XIX  ha sido objeto de numerosas restauraciones.

Fue incluido en la lista de patrimonio mundial de la UNESCO en 1967 y actualmente es uno de los enclaves turísticos más importantes de Francia.

Foto por cortesía de Juan Aranda

 

 

La abadía posee un plano bastante original, debido a los problemas topográficos (tuvo que adaptarse a la forma piramidal del peñón, rodeándolo).

La iglesia abacial, construida a principios del siglo XI, se encuentra a 80 metros sobre el nivel del mar, colocada sobre una plataforma de 80 metros de largo compuesta por varias criptas subterráneas que ayudan a sostener el gran edificio (como la cripta de San Martín, que también se comunica con el osario de los monjes).

Interior iglesia. Zona románica. Foto por cortesía de Juan Aranda

El coro de la iglesia fue destruido por un incendio y reconstruido en el siglo XIV en estilo gótico flamígero (el gótico más tardío, con mayor importancia en la decoración), ornando y llenando de luz a la oscura y austera iglesia románica. Para sostenerlo se necesitará otra cripta más, “la de los gruesos pilares”. Como cubierta se utiliza una bóveda revestida de madera, elemento muy típico de la arquitectura normanda, que también aparece en otros edificios de la abadía, como el refectorio

 

Interior iglesia. Coro gótico.

Tomado de http://www.sacred-destinations.com/france/mont-st-michel.htm

No se conserva la fachada original de la iglesia, sino la neoclásica que se construyó en el siglo XVIII. A finales del siglo XIX, se coronó la iglesia con una aguja neogótica rematada por una estatua de San Miguel en cobre dorado.

  

Junto a la iglesia y primer monasterio románicos, comienza a construirse en el siglo XIII La Merveille, una gran ampliación de la abadía. Se trata de un edificio de tres pisos situado en la pendiente del peñasco, sostenido con enormes contrafuertes y con una estructura cada vez más ligera según se avanza hacia la cima, para facilitar la sujeción.

Los tres niveles de La Merveille reflejan la jerarquía monástica: los monjes vivían en el nivel superior (el más cercano al cielo), entre el claustro, el refectorio y la iglesia. Los nobles recibidos por el abad se alojaban en el nivel intermedio, mientras que peregrinos y soldados utilizaban el inferior.

De La Merveille destacan ante todo el refectorio (una nave larga y estrecha inundada de luz por los ventanales que cubren sus muros laterales) y el claustro, lamentablemente muy mal conservado, por lo que se encuentra restaurado casi por completo.

 

Refectorio

Tomada de http://www.sacred-destinations.com/france/mont-st-michel.htm

 

 

 

 

Claustro. Foto por cortesía de Juan Aranda

 

Personalmente recomiendo visitar el Mont Saint Michel a todo el que tenga la oportunidad de hacerlo. Además de las increíbles mareas o de la belleza de la abadía, recorrer las calles de la Ciudadela es como volver a la Edad Media, aunque desgraciadamente, la enorme cantidad de turistas que plagan el Monte y sus alrededores (y más este año, que se cumplen los trece siglos desde su fundación) quizá hagan un poco más difícil disfrutar de este lugar único.

 

Para terminar me gustaría recomendar también a los que vayáis alguna vez por esta zona una visita a la cercana Saint Malo, una preciosa ciudad fortificada al borde de la bellísima Costa Esmeralda.

 

Nuria Zapardiel

 

Gótico;SaintMichel;LaMerville;SanMiguel;peregrinaciones

¿CUÁLES SON LOS LÍMITES DEL ARTE?

Una gran amiga me manda esta noticia tomada de http://www.lavanguardia.es  

 

Copenhague. (EFE).- El artista chileno afincado en Dinamarca Marco Evaristti ha firmado un acuerdo con un reo condenado a muerte en Estados Unidos para que le ceda su cuerpo tras su ejecución y pueda transformarlo en comida para peces en una exposición donde "reflexionará" sobre la pena capital.

Su idea es que sean los propios asistentes a la muestra los que alimenten a los peces, explicó a Efe el artista.

Evaristti conoció a Gene Hathorn -de 47 años y en prisión desde 1983 por el asesinato de su padre, madrastra y hermanastro- en 2007, cuando estaba trabajando con la idea de la pena capital e investigaba quién era el preso que llevaba más tiempo en el corredor de la muerte en Estados Unidos.

"Empezamos a escribirnos cartas y luego fui a visitarlo a la cárcel en Texas. La segunda vez que estuve allí me contó que algunos presos donaban su cuerpo para fines científicos. Le pregunté qué le parecía donar el suyo para una obra de arte y aceptó", indicó.

Leyendo los papeles del proceso vio que Hathorn era considerado literalmente un "desperdicio humano", por lo que decidió transformar la "basura" en algo positivo.

La idea de la comida para peces proviene de una polémica instalación que él montó hace varios años en distintos museos y que consistía en unas licuadoras con un pez dentro, que el visitante podía matar apretando simplemente el botón de encendido. Como entonces algunos le llamaron asesino de peces, decidió dar un "giro de 180 grados" y convertirse en alimentador de peces.

Las acusaciones de falta de ética que ha recibido de detractores por su nuevo proyecto le resultan incomprensibles por hipócritas. "¿Cómo es posible que alguien reaccione así por un cuerpo que de todas formas se va a pudrir y no diga nada porque se mate a gente? ¿Cómo podemos aceptar que exista pena de muerte en estos tiempos?. No pueden existir ese tipo de castigos", inquirió.

 

Ante esto, ¿cómo hay que reaccionar? ¿Cuáles son los límites del arte, de la ética? ¿El mensaje que pretende justifica los medios utilizados? ¿Es una obra de denuncia o un espectáculo? ¿Las palabras del autor son una actitud comprometida o una excusa?

 

De veras que no lo tengo nada claro, pues mi idea favorable hacia el arte como provocación (desde el famoso urinario de Duchamp o las latas con Mierda de artista de Manzoni) o el arte política y socialmente comprometido (la propia obra de Beuys o Sierra de las que pronto hablaré), me termina por chocar con un límite moral, algo sagrado, como es la propia vida.

 

Y vosotros, ¿qué pensáis?

 

Vicente Camarasa

 

RECUPERACIÓN DE LA JUDERÍA DE SEGOVIA

 

 

Sin la fama de las de Toledo, Gerona o Córdoba, la Judería de Segovia resulta un lugar sumamente interesante y lleno de sorpresas, sobre todo ahora que el ayuntamiento ha comenzado un plan integral de restauración.

 

Dividida en dos partes, la Nueva y la Vieja, se encuentra a la espalda de la Catedral, entre ella y la muralla, con sus propios accesos, como era habitual.

 

La trama urbana es típica de lo medieval, con calles estrechas, sinuosas, patios interiores y cobertizos que unían casas contiguas, dando así más metros cuadrados a las mismas en un lugar de alta densidad de población.

 

Cobertizo.

 

El paseo por ellas merece la pena, buscando rincones, partes de antiguas corralas, puertas en la muralla y nuevos restaurantes en donde se ha vuelto a reintroducir la gastronomía judaica.

 

 

Junto a esto, los dos lugares centrales son el Palacio de Abraham Señor y la Antigua Sinagoga Mayor.

El primero es una parte de lo que fue el palacio de un judío acomodado (Abraham Senneor), del que aún resta una parte del patio (a la manera castellana) y habitaciones en donde se ha instalado un pequeño centro de interpretación de la judería y una magnífica librería sobre temas judíos.

 

 

Palacio de Abraham Senneor

 

En cuanto a la Sinagoga Mayor del siglo XIII-XIV (hoy Convento del Corpus Cristhi) nos encontramos con una entrada típica de lo islámico, en codo, como ya analizábamos en el Hospital de Antezana de Alcalá. Recorriéndolo llegamos a la entrada actual que da acceso al recinto.

 

 

Patio de entrada Sinagoga Mayor

 

Quien conozca Toledo enseguida le recordará esta sinagoga a la de Santa María la Blanca. Dividida en tres naves, recoge de ella toda la herencia almohade, pues en España no existió un verdadero arte judío y gran parte de él está realizado por constructores andalusíes.

 

 

 

Interior Sinagoga Mayor

 

El elemento más característico son los pilares de ladrillo octogonales y encalados sobre los que se coloca un capitel trepanado (con pequeños y profundos huecos que generan claroscuro) al que se le añaden motivos vegetales, como piñas alargadas.

 

 

Interior Sinagoga Mayor

 

Sobre ellos se levantan amplios arcos de herradura y, en la parte superior, una tribuna separada por arcos mixtilíneos cubiertos por tracerías. Queda también sobre el altar una techumbre de madera policromada espectacular.

 

 

Techumbre del ábside

 

Y aún quedarían otros lugares como el Arco de San Andrés en la muralla, la antigua carnicería o, en el cerro frente a Segovia, el antiguo cementerio judío en el que se pueden ver tumbas antropomorfas, que pueden constituir un perfecto recorrido de medio día.

 

Si quieres saber más de las distintas juderías hispanas puedes consultar

http://www.redjuderias.org/red/es/rv/miembros/segovia/index.html

 

En http://www.turismodesegovia.com/plano/inicio.html hay una plano interactivo para encontrar todos los monumentos

 

 TODAS LAS JUDERÍAS ANALIZADAS EN NUESTROS BLOGS

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TODOS NUESTROS POST SOBRE SEGOVIA

 

Vicente Camarasa

 

 

EL MISTERIO DEL MATRIMONIO ARNOLFINI. VAN EYCK

 

 

Todas las fotografías tomadas de 

 http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Jan_van_Eyck

 

Durante el siglo XV tiene lugar una gran expansión artesanal y comercial en Flandes, que favorecerá la aparición de una burguesía adinerada la cual, con sus encargos, se convierte en la principal mecenas de un grupo de pintores conocidos como PRIMITIVOS FLAMENCOS.

Resultado de todo este proceso son algunos cuadros como éste, pintado en 1434 en Brujas (en ese momento una ciudad rica y considerada la más famosa del mundo gracias a las mercancías tan diversas como higos, naranjas, madera y pieles procedentes de España, Portugal, Venecia y Génova entre otros).

El matrimonio encarna físicamente el concepto de RIQUEZA, pues la vestimenta evidencia que se trata de personas con PODER ECONÓMICO, y así es como se hace representar.

El hombre viste una capa de piel y terciopelo abierta por los laterales y que deja al descubierto sus pies; la mujer aparece ataviada con un vestido de tejido algo áspero(los famosos paños acartonados flamencos que luego influirán en el barroco Gregorio Fernández) y bastante abultado por la zona del vientre (algo que nos hace imaginar que está embarazada) aunque esto no es del todo "fiable" ya que el hecho de usar una gran cantidad de tela para hacer un vestido era muy frecuente en la época, así que es más bien la representación del IDEAL DE BELLEZA del momento. Ambos aparecen en una lujosa habitación en donde se encuentran, además una lámpara de araña, un espejo, una ventana (encargada de comunicar interior y exterior para que pueda aparecer el paisaje) y una cama que ocupa la mayor parte de la estancia; así como objetos de menor tamaño realizados con minuciosidad

No son las características técnicas como el buen uso del  óleo  (que junto con la LUZ otorga luminosidad a la vez que VOLUMEN a las figuras), la PERSPECTIVA (algo abatida), el INTERÉS POR LAS TEXTURAS y el REALISMO EN LOS ROSTROS (especialmente la del hombre que denota frialdad y astucia) lo que más llama la atención, sino EL SIGNIFICADO DE CIERTOS OBJETOS representados en el cuadro.

Muchas preguntas son frecuentes respecto a esta obra: ¿QUÉ SIGNIFICAN REALMENTE LOS ZAPATOS COLOCADOS EN EL SUELO?, ¿Y LA ESCOBILLA, Y LA FIGURITA DE MADERA SOBRE LA CABECERA DE LA CAMA?, ¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE EL ESPEJO Y POR QUÉ SÓLO HAY ENCENDIDA UNA VELA EN LA LÁMPARA?

 

 

 

Debemos tener en cuenta que aquí los objetos no están por casualidad sino que tienen una función más o menos evidente, así el ESPEJO (en cuyo marco aparecen unos tondos que representan diversas escenas de las Pasión de Cristo) además de ser el eje central de la composición (punto focal y que divide el cuadro en dos partes simétricas) representa la POSICIÓN SOCIAL de los retratados, pues estos objetos eran considerados preciosos y no estaban al alcance de todas las familias. Es un espejo curvo que se denominaba bruja gracias al aumento del ángulo de visión que proporcionaba, generando así otra perspectiva (es por eso que en él se puede ver otra puerta al fondo con dos personajes más, algo en lo que se inspirará posteriormente VELÁZQUEZ en su famoso cuadro LAS MENINAS, sólo que empleando un espejo plano y de mayor tamaño) y a su lado colgado en la pared un ROSARIO como símbolo de la pureza en la mujer.

 

Sobre el resto de los objetos. Erwin Panofsky (considerado como el creador de la iconografía tal y como la conocemos hoy) desarrolló su teoría del “simbolismo disfrazado” o realismo falso. Según este autor, en un momento en el que se estaba produciendo una laicización de la cultura, con una mayor presencia de clientes no pertenecientes a Iglesia. Frente a ello el autor se adapta a la nueva clientela y presenta el simbolismo religioso queda camuflado, dándole una mayor importancia a lo civil.

Desde esta idea realizó una profunda reflexión sobre el significado más o menos oculto de todos los objetos cotidianos que hoy nos puede parecer complicado pero que sería corriente en la época, en especial en ciertos círculos intelectuales.

Veamos alguno de ellos.

 

Del techo cuelga una LÁMPARA DE ARAÑA con una VELA encendida (ésta simboliza a CRISTO como el ojo que todo lo ve y como la persona que es testigo y bendice el enlace); sobre la cabecera de la cama una FIGURITA DE MADERA que podría representar bien a Santa Margarita (patrona de las parturientas) o a Santa Marta (patrona del hogar) por la escobilla que está a su lado.

Las NARANJAS, además de ser un lujo en el norte de Europa, representan la fruta prohibida del Paraíso (la lujuria);

 

 

Al PERRITO, situado en el centro se le otorga el valor de la FIDELIDAD y el AMOR, es también el que aporta el toque gracioso a la pintura (como también ocurrirá en algunos cuadros de Goya).

La CAMA también tiene un destacado papel si se la relaciona, en las clases altas, con la continuidad del linaje y su COLOR ROJO viene a simbolizar la PASIÓN. Los ZAPATOS para la gente de la época eran una clara alusión a un pasaje del Antiguo Testamento:" no te acerques, quítate las sandalias de los pies, porque el lugar que pisas es tierra sagrada" Así, en una ceremonia, el SUELO se convertía en un LUGAR SAGRADO, por eso la mujer está descalza, pues se creía así se aseguraba la FERTILIDAD (aunque finalmente el matrimonio no tuvo hijos)

 

 

Muy llamativo en los recién casados es la posición de sus manos. Lo más habitual era que el hombre sellase su matrimonio con la mano derecha y no con la izquierda. Por ello algunos (comenzando piel propio Panofsky) afirman que podría ser un CONTRATO FINANCIERO (o un enlace de mano izquierda) mientras otros relacionan esta posición con a una posible desigualdad entre clases sociales.

 

Para cerrar el círculo de novedades, y que nos habla de la importancia que empiezan a tener los pintores, lo más peculiar del cuadro se halla en " la firma" del autor sobre la pared.

Una inscripción junto al espejo reza" Johann de Eyck fuit hic", es decir, estuvo aquí. Es así como Van Eyck se considera, MÁS QUE EL AUTOR DEL CUADRO EL PROPIO TESTIGO DEL ENLACE, duplicando su presencia en el autorretrato que realiza en el propio espejo.

 

Mar San Segundo

 

Para saber más

http://www.geocities.com/cdesastre2000/VanEyck/Arnolfini/Arnolfini.htm

http://cv.uoc.edu/~04_999_01_u07/percepcions/perc48.html

 

ARTE PARA CONSERVAR LA MEMORIA. CUATRO INTERVENCIONES URBANAS EN BERLIN

Para quitarme el mal sabor de boca del post anterior  y, también, para hacer justicia al pueblo alemán, me gustaría comentaros brevemente cuatro intervenciones urbanas que me pusieron la piel de gallina en mi reciente viaje a Berlín. Las cuatro tienen en común un tratamiento de la memoria histórica de forma totalmente ética, a veces incluso algo desagradable, pero al menos verdadera.

El primero se llama Monumento al Holocausto, sobre los terrenos que pertenecieron a instituciones nazis. En él se recuerda a los millares de judios asesinados por los nazis en sus famosos campos de concentración de una forma poética, moderna pero verdaderamente emotiva.

 

Como podéis ver en la foto se trata de un gran cuadrado lleno de estelas de hormigón que, ordenadas en retícula, simbolizan un gran cementerio.

Al principio la imagen puede parecer algo fría, demasiado geométrica. Pero, como ocurre cada vez más en el arte contemporáneo, es que necesitan de la participación activa del espectador para funcionar correctamente.

Por tanto, no hay que observar tan solo e introducirse entre ellas en lo que al principio parece un simple juego de laberintos que, poco a poco, se convierte en otra cosa. Según nos adentramos en el recinto las estelas de hormigón van creciendo, restringiendo nuestra mirada a estrechos callejones que terminan en un fondo de árboles y edificios.

 

El silencio del recinto, la falta de detalles que contemplar, la sinuosidad del suelo van haciendo mella en uno hasta sentirse verdaderamente agobiado por un difuso (pero totalmente real) sentimiento de opresión.

 

Parecería que miles de voces gritaran; se siente el peso inmenso de una tragedia en aquel cementerio falso que. Sin embargo, oprime el corazón y hace recordar imágenes vistas sobre el holocausto. Pues en él no hay nada; sólo la memoria propia que se va disparando ante el espacio claustrofóbico, repetitivo como un tambor tocándote dentro del pecho.

 

 

 

La segunda de las intervenciones es muy simple, pero de una intensidad muy fuerte. En medio de la enorme plaza de Bebeplatz, frente a la antigua universidad, hay un pequeño lugar en el que se ha realizado una habitación subterránea que se puede observar pues se encuentra cubierta por un cristal. En ella sólo vemos el reflejo de las nubes y, bajo él, una habitación cuadrada llena de estanterías totalmente vacías.

 

Todo esto cobra sentido cuando se lee una placa cercana. Aquel fue el lugar en donde los nazis hicieron su primera quema de libros prohibidos (desde los escritos por judíos a las obras de Marx), dejando bien a las claras que opinión tenían sobre la cultura y la libertad pese a haber sido elegidos democráticamente.

 

La Universidad Humbolt al fondo

El tercero de ellos se encuentra en el antiguo gueto judío. Se le suele llamar la casa perdida, un solar entre dos bloques de casas en donde, en tiempos de los nazis, hubo un caserón habitados por judíos de los que ahora sólo queda su memoria en forma de carteles clavados en las paredes vecinas en donde aparece su nombre y el nombre siniestro del campo de concentración en el que murieron.

 

 

Me pareció verdaderamente impactante recordar a través de lo que no hay, de estas placas que también se continúan por el resto de la acera que vas caminando

 

 

Un verdadero homenaje a las personas que murieron por una de las tantas atrocidades de la historia.

 

La última de las intervenciones se encuentra junto a la puerta de Brandenmburgo, el lugar histórico que vio los desfiles triunfales de Hitler y luego la erección del Muro de Berlín.

 

 

 En este lugar cargado de historia y temores pero también esperanzas (la reciente unificación alemana tras el fin de la Guerra Fría) existe una pequeña puerta que pone sobre su dintel: Espacio de Silencio.

 

 

Si atraviesas este umbral pasas de repente a un ámbito pequeño que parece contradecir toda la megalomanía del exterior. En él hay un pequeño pasillo en codo que llega a una habitación pequeña, suavemente iluminada, con unas sillas, una gran piedra en uno de sus rincones y un tapiz de formas geométricas iluminado como si fuera un altar. Pues todo te habla de un espacio religioso pero sin religión. Un lugar de recogimiento, vacío de experiencias para que uno pueda volverse hacia su interior y asumir toda la historia que ha estado viendo en monumentos y carteles.

 

Algo verdaderamente oriental. Un oasis de recogimiento y silencio en donde es el hombre y no los grandes escenarios urbanos el que puede encontrar a si mismo y poder repensar sin el bombardeo visual que es la ciudad.

Si estáis el suficiente tiempo en esta habitación, saldréis como si hubiérais dormido mucho, con los sentimientos más calmados, quizás habiendo aprendiendo algo verdaderamente importante.

 

Ante todo esto y como reflexión final: ¿para cuándo obras que vengan a hablar de nuestra guerra civil, sin partidos, sin ideología, sólo desde el punto de vista de las víctimas?. Hace años que oí que el famoso monumento de los Caídos (en donde ahora está enterrado Franco y José Antonio) iba a ser convertido en Museo de la Guerra Civil. No nos vendría nada mal, pues dejaríamos de arrojarnos la guerra como forma de hacer política y empezaríamos a entenderla como una verdadera tragedia que nunca habría que repetir

 

Vicente Camarasa

 

LOS ICONOS LAICOS DE GUSTAV KLIMT

 

Klimt. El beso

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt

 

Cada vez más famoso por su uso en publicidad (o en colecciones por fascículos de abanicos), Gustav Klimt representa una de las pinturas más personales e inquietantes de finales del siglo XIX y principios del XX

Aunque se trata de una visión muy particular, podemos entenderla como una sutil unión de las tendencias post-impresionistas con las simbolistas, estando cercano tanto a la pintura de Gauguin como de Munch.

 

Una de sus constantes temáticas es el mundo femenino, aunque visto de una forma radicalmente nueva. Frente a la belleza tradicional, pasiva y exquisita, Klimt plantea una nueva forma de entender el universo de lo femenino. Sus mujeres son carnales y eróticas, llenas de una extraña fascinación en la que se une sexualidad y misterio, atracción y amenaza.

Si recordáis la Danae de Tiziano  y la comparáis con la recreada por Klimt, las diferencias son evidentes, con todo lo que ello significa (el siglo XX significó la emancipación de la mujer y lenta ruptura del modelo patriarcal, pasando de un ser dominado por el hombre a otra entidad distinta, mucho más cercana a las fuerzas de la naturaleza, a lo intuitivo y misterioso que crea esta ambivalencia de fascinación y miedo).

 

Danae. Klimt

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt

 

Como ya lo hiciera Manet o Rodin es habitual que, bajo ropajes clásicos (los mitos de Danae, las iconografías de Judit y Holofornes…), Klimt realiza una fuerte modernización que consistirá en pasar el mito a lo puramente humano (como el famoso y polémico desayuno en la hierba de Manet). Lo individual, lo cotidiano se convierten así en el objetivo último, como la idea del propio beso, recreación puramente humana de Amor y Psique clásico 

 

En lo que se refiere al aspecto técnico, Klimt juega un papel de bisagra entre el siglo XIX y el XX (como lo haría en escultura Rodín).

Por una parte nos encontramos con un dibujo detallista, unas anatomías estilizadas, sumamente lineales que pueden recordar al movimiento Prerrafaelista y simbolista. También el color de las carnaciones (de la piel desnuda) tiene un claro precedente clásico, consiguiendo unas texturas que demuestran su dominio de la técnica. Sin embargo sus fondos y vestiduras son de gran atrevimiento cromático, cercano a Gauguin o el primer Kandinsky

 

Por otra parte existe en Klimt una anticipación de la pintura moderna. Esto es especialmente visible en sus fondos y vestiduras que se encuentran entre las sugerencias de la pintura japonesa (tan del gusto decimonónico) y un mundo geométrico que casi parece anticipar los famosos cuadros del Mondrian final - , un puro arte abstracto.

 

Decoración del Palacio Stoclet de Bruselas

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt

 

A todo ello se une la presencia del pan de oro (al parecer conocido en un viaje a Rávena en donde le fascinó el arte bizantino). Su utilización en fondos y vestiduras crea un efecto sumamente extraño. Por una parte anula la perspectiva (acercándose así a lo que será el arte del XX), por otra le concede a los cuadros una especie de aura religiosa. Iconos laicos, como ya los definió Bozal, en donde se unían pasado y futuro y daban la imagen de la compleja sociedad de fines del XIX y principios del XX. Un mundo ambiguo, amante de lo bello y rico pero (a la vez) obsesionado por lo morboso, extraño y misterioso.

Todo ello con un fascinante despliegue visual de color y línea que, quizás, sea lo que ahora valoramos más.

 

Klimt. Judit y Holofernes

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/Gustav_Klimt

En el propio blog tenéis unas fascinantes interpretaciones de estos cuadros

 

 

Para saber más, existe un buen comentario del Beso en

http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/12246.htm

 

y otro, muy personal e interesante en

http://www.pinturayartistas.com/la-creatividad-erotica-de-gustav-klimt

 

Vicente Camarasa